Peligro amarillo

Peligro amarillo

No todo es color de rosa en el peronismo cordobés por la derrota del Frente para la Victoria a nivel nacional. Aunque puertas afuera la versión de Unión por Córdoba será de optimismo por “el fin de la discriminación”, hacia adentro hay preocupación por el avance amarillo.

No todo es color de rosa en el peronismo cordobés por la derrota del Frente para la Victoria a nivel nacional. Aunque puertas afuera la versión de Unión por Córdoba será de optimismo por “el fin de la discriminación”, hacia adentro hay preocupación por el avance amarillo. 

Y no es justamente por China. El temor es que los cordobeses, que tan masivamente votaron por el “cambio”a nivel nacional, decidan “cambiar” en Córdoba en 2019, de la mano del ahora concepto-estrella del nuevo discurso político: la alternancia. “El radicalismo y el PRO van a machacar de acá hasta las próximas elecciones con la necesidad de alternancia en el poder provincial. Y ahí entran De la Sota y Schiaretti, si es que quieren repetir mandato, y también cualquier otro peronista que intente ser candidato a gobernador, como Llaryora, porque se buscará imponer la idea de cambio de color político”, se lamentó un dirigente bien informado del PJ cordobés”.

Radicales, a la espera

El radicalismo de Córdoba divide su estado de ánimo por estos días, entre el clima de triunfalismo que le dio la victoria de “Cambiemos” y la desilusión por lo poco de “boina blanca” cordobés que tiene el gabinete anunciado por Mauricio Macri. Sin embargo, y pese a la falta de nombres en la mesa chica, varios tratan de ocultar la molestia porque saben que todavía hay tiempo para que el Ejecutivo que asume revea esa postura y le vaya haciendo lugar a los dirigentes de la provincia que más votos le dio al líder del PRO. “Todavía no hay enojo, para eso hay tiempo” resumió un radical que conoce el pulso del partido, agregando además la falta de interlocución que se perdió con la salida de Ernesto Sanz. Ante la baja del mendocino, el integrante del tradicional partido reconoció, como varios, que Oscar Aguad es más referente del PRO que de la UCR, por lo que son muchos los que se quedaron sin el nexo que hubiera existido con el cuyano en el gabinete. Por todo esto, es que en el partido esperan por novedades esta semana y marcan con un asterisco grande el viernes próximo, día en que se eligen autoridades a nivel nacional en la tradicional sede de la porteña calle Alsina y puede haber más de un pase de facturas.

Testeando fórmula

Desde el mismo momento en que Mauricio Macri decidió hacer pie en Córdoba, la relación con Oscar Aguad fue clave. Vínculo que, de acuerdo a lo que ambos dirigentes dieron a conocer y repiten todos en sendos entornos, sirvió para fortalecer esa amistad con el paso del tiempo. Pero además, y por cuestiones generacionales, esa relación se repite entre la parte más joven del macrismo con Rodrigo de Loredo, yerno de Aguad, actual legislador provincial y con muchas chances de acompañar a su suegro en la próxima gestión al frente del ministerio de Comunicaciones. A tal punto es bien considerado De Loredo por el ala joven del PRO, que son varios los que insisten con la candidatura a intendente del dirigente radical y hasta proponen también a quien podría ser su compañera de fórmula en 2019: Soher El Sukaría. La referente local del PRO, fue electa a legisladora provincial en los comicios de julio y puede llegar a tener un rol preponderante en el próximo esquema de la Unicameral.

Afuera por el padre

En la semana, y en un café del centro, un dirigente de Unión Por Córdoba reconoció la chance que tenía el joven intendente de Embalse, Federico Alesandri, de ocupar un lugar en el gobierno de Juan Schiaretti. “Iba derecho, pero lo del padre lo dejó fuera de carrera. Al “Gringo” se lo terminó vetando “el Gallego” comentó el dirigente peronista.

De esta manera, el joven jefe comunal que encara su tercera gestión, se quedó sin la posibilidad de acercarse al poder central, por la jugada con el sciolismo que hizo su padre hace casi dos meses. Sin embargo, otro dirigente que tiene acceso directo a la Unicameral, reconoció que al ex ministro delasotista lo están llamando desde varios sectores en el último tiempo. Recordando además que tiene que asumir al escaño al que llegó por Unión Por Córdoba y con el cual el schiarettismo llega a los 36 legisladores propios. “Tienen que cuidar a ‘Carlitos’ hasta de un resfrío” sintetizó un peronista, ansioso de que las diferencias en el PJ provincial queden atrás rápidamente para barajar y dar de nuevo.

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