A raíz del último dato del EMAE publicado por el INDEC esta semana, diversos informes privados advierten que si bien, entre el 4to trimestre de 2023 y el 4to trimestre de 2025, la economía creció 4,9%, el empleo formal cayó 2,9%.
Por Solange Rial
Esta semana se conoció que la actividad económica creció 4,4% en 2025, según difundió el INDEC. La expansión, sin embargo, se explica en gran medida por pocos sectores con fuerte incidencia, mientras que el desempeño de las ramas más vinculadas al mercado interno —y que otorgan mayor cantidad de puestos de trabajo— sigue rezagado. Eso genera una situación paradójica: mientras que la economía subió en los últimos dos años, los empleos formales cayeron.
Así lo reflejan datos publicados por la consultora Quantum: entre el 4° trimestre de 2023 y el mismo período de 2025, la economía creció 4,9%, mientras que el empleo formal cayó 2,9%. En lo que respecta a los ingresos, la situación no es mejor. “El salario real promedio formal aumentó 6,9% en el período, pero viene de un proceso de deterioro importante. Desde una perspectiva de más largo plazo, el actual es un 23% más bajo que el de hace 10 años y un 3% más bajo que el de hace 5 años, en la pandemia de 2020”, ampliaron.
00:0203:12Leer másInformate másTrabajadores de AmBev proponen exportar desde Argentina para evitar el cierre de la planta en PaysandúEl desempleo es la segunda mayor preocupación de los ciudadanosActividad económica y puestos de trabajo: dinámica heterogéneaConstrucción: es el sector que más empleo perdió, con una caída de 14,7%, mientras que la actividad retrocedió 11,1%. Este sector representa el 4% del valor agregado bruto, pero genera relativamente más empleo, ocupando al 6% del total de puestos de trabajo formales del sector privado.
Intermediación financiera: como contracara de la construcción, es uno de los sectores que más creció en actividad (+25,8%), pero también registra una pérdida de 3% del empleo sectorial y un aumento de 12,2% del salario real.
Agricultura y ganadería: con baja elasticidad del empleo, creció 24% (impulsada por una muy buena cosecha fina el año pasado), con un aumento del empleo formal de 2,5%.
Comercio mayorista y minorista: representa el 18% del valor agregado bruto y emplea el 20% del trabajo formal. En el período creció apenas 0,4% y prácticamente no generó nuevo empleo (+0,7%).
Industria manufacturera: la actividad cayó 3,7% y perdió 4,9% del empleo formal. Su relevancia no es menor porque, junto con Comercio, es de los sectores que más valor agregado genera (16%) y emplea al 18% del empleo formal total.
“La destrucción de puestos de trabajo asalariado formal estuvo parcialmente compensada por el aumento de monotributistas del 6,4% (130.000 personas), los que, en general, son ocupaciones de inferior calidad”, explicaron desde Quantum, donde también indicaron que hoy representan un 17% del total del empleo formal. A su vez, el sector informal aumentó en más de 200.000 personas en los últimos dos años, lo que indica que hay más de 8 millones de personas en esa situación.
Mercado interno, el punto débil del EMAE: qué pasará en 2026
De cara a 2026, el escenario base que proyecta la consultora ACM indica un crecimiento del EMAE en torno a 3,8%, levemente por encima del consenso (3,5%). En este contexto, sin embargo, alertaron que “será clave monitorear si la recuperación se amplía hacia sectores más ligados al mercado interno”. En ese sentido, remarcaron que la estabilidad del régimen cambiario y la evolución del Tipo de Cambio Real serán importantes para el desempeño de los transables, mientras que para el resto de la economía “resultarán determinantes la trayectoria de las tasas reales y la disponibilidad de crédito para recomponer los ingresos reales y la demanda”.
“La inercia que deja el año pasado es de apenas 0,8 puntos porcentuales, lo que implica una base estadística considerablemente más baja para el crecimiento del año en curso. En consecuencia, cualquier expansión relevante en 2026 dependerá mucho más de una mejora efectiva de la actividad que de factores heredados. El desempeño de la actividad económica de 2026 no contará con un impulso estadístico significativo, por lo que el crecimiento —si ocurre— deberá ser genuino”, añadieron desde Vectorial.
Es así que, desde ese mismo informe, plantearon que la composición del crecimiento de 2025 plantea interrogantes sobre su consistencia intertemporal. “Una expansión apoyada en sectores primarios y en la intermediación financiera implica una generación de divisas y de ingresos fiscales más volátil, al tiempo que reduce el aporte de los sectores transables con mayor encadenamiento productivo. En este marco, la sostenibilidad del esquema económico queda crecientemente vinculada a la dinámica financiera”, ampliaron.
Importaciones de bienes finales ya son más altas que en la convertibilidad
Otra de las aristas que se desprende del último dato del EMAE, retomada por el Centro de Estudios Económicos del Banco Provincia, es que mientras la actividad creció en 2025 un 4,4%, las compras al exterior lo hicieron en 24,6%, es decir, multiplicaron por cinco el ritmo de expansión de la economía. Esto implica que casi duplica la relación histórica (tres a uno).
“Esta aceleración implica el desplazamiento de producción local por importada más que una preponderancia de la primera sobre la segunda en un mercado local que se amplía: la actividad industrial cerró el año pasado casi 11% por debajo de los niveles de mediados de 2023, en tanto que el comercio solo quedó 5% por debajo”, explicaron desde el mismo informe.

Comentá la nota