El alcalde de San Vicente rompió el silencio y habló sobre su futuro y su participación en la campaña. Como antes de las PASO, ratificó su pertenencia K y reconoció que no habló con su vencedor en la interna oficialista.
A más de 20 días de las PASO, interna donde el oficialismo gobernante en San Vicente perdió la interna en el marco del FpV, el intendente Daniel Di Sabatino rompió el silencio y dio una charla con el medio platense Diagonales, en la que ratificó su pertenencia al kirchnerismo y garantizó su participación en la campaña para que sus listas triunfen en las elecciones generales del 25 de octubre. Sin embargo, aunque prefiere no profundizar en el tema todavía, dejó picando una cuestión que podría ser proyectable a otros distritos: una relación conflictiva con La Cámpora, sector al que pertenece su vencedor en la interna, Diego “Chapu” Barralle, a quien no llamó para saludarlo y con quien todavía no tomó contacto.
-¿Cómo cree que será serán estos meses de transición hasta octubre?
-No me voy a poner al frente de la campaña. En principio ya estuve reunido con el gobernador Daniel Scioli, por supuesto que también con (el jefe de Gabinete bonaerense) Alberto Pérez y (la ministra de Gobierno) Cristina Álvarez Rodríguez, con quienes quedamos en lo que corresponde, que es que yo forme parte del espacio desde lo político. Y voy a trabajar para que (Daniel) Scioli sea presidente, y Aníbal Fernández sea gobernador. También estuve con Julio Pereyra y vamos a trabajar desde el bloque de intendentes justicialistas de la FAM (Federación Argentina de Municipios) para trabajar por el triunfo del peronismo en octubre.
-¿Y en lo local?
- A nivel local vamos a integrar las listas, porque corresponde de acuerdo a los resultados en las PASO. Ocuparemos el cuarto y octavo lugar (con Javier Artoni y Mario Zeolla) integrándonos a la lista que ganó. Desde ya que vamos a formar parte, y vamos a trabajar de acá a octubre en ese camino acompañando a nuestros candidatos. Aunque esto incluya un apoyo a otros candidatos que no son los nuestros, pero que van a serlo en octubre. Eso es una definición, porque son candidatos que están en la lista del FpV.
- ¿Pero tuvo contacto con Barralle, su rival en las PASO?
- No. No tuve ningún contacto, y no digo que no lo vaya a tener, porque en algún momento lo haré. Voy a actuar como una persona civilizada y responsable, pero de ahí a felicitar a alguien que considero que no utilizó las mejores armas para llevar adelante una campaña, eso no.
(SUBTÍTULO)
La pelea
Di Sabatino prefiere no profundizar en esas “armas” a las que hace referencia. “No es tiempo”, sostiene, pero en su entorno se manifestaron molestos por el tipo de campaña llevada adelante por La Cámpora en ese distrito, y lo emparentan con lo ocurrido en Moreno, donde Mariano West también fue derrotado por un dirigente de la juventud (Walter Festa). “Son formas de hacer políticas distintas, y que nosotros intentamos cambiar desde que llegamos al gobierno”, dicen.
“Asumí el resultado, punto, pero no hablo más”, se limitó a decir Di Sabatino a Diagonales. Remite al día de las PASO, en las que rápidamente reconoció la derrota, y a los días posteriores. Sin embargo algunas de sus respuestas traslucen su malestar.
-¿Cómo fue transmitir el mensaje a la militancia?
-Fue fácil porque nos entendemos y el viento amontona. Nosotros hemos construido política durante estos años en función de un conocimiento y de los afectos. No ha sido por intereses económicos. Acá en algunos espacios hay fundamentalismos por intereses económicos y no por ideologías. Y en este caso nosotros hemos trabajado durante muchos años en el gobierno con gente con la que nos une otras cuestiones. Nos unen los objetivos, las relaciones, los afectos, los convencimientos, y las convicciones. Y pronto fuimos planteando cuál fue el resultado de las PASO y que nosotros tenemos otros objetivos, que no son sólo ganar una elección. Nosotros tenemos un proyecto y lo venimos desarrollando. Tal vez no pudimos convencer a todos, y en realidad lo que hubo fue una dispersión, y también una acción muy fuerte de la superestructura que generó lo que generó.
-¿Y cómo queda su situación dentro del kirchnerismo?
-Yo no soy un loco que va a andar cambiando de ideología o de partido, de un día para el otro. Ni voy a salir a acordar con dirigentes de otros espacios. Para nada. A ningún nivel. A nivel nacional, provincial y local yo me mantengo en lo que soy. Sería una locura. Yo soy el presidente del PJ local y estoy convencido del modelo, estoy convencido del peronismo. Pero también estoy convencido de los métodos, y yo creo que en ese sentido el fin no justifica los medios.
-¿Con Aníbal Fernández también tuvo contacto?
- Con Aníbal Fernández está todo bien. Si bien hubo en San Vicente más dirigentes de nuestra agrupación convencidos con Julián que con Aníbal, hubo otros que lo respaldaron a él. Acá fue libre. De hecho yo le pedí que viniera para dejar su mensaje, y cuando lo hizo fue muy bien recibido. Tengo muy buena relación y seguramente en estos días nos vamos a juntar.
-¿Y en el PJ de San Vicente?
-Tenemos mandato hasta 2017, así que también vamos a convocar a sectores que quizá en estos años mantuvieron un personalismo e impidieron que muchos de sus votos estuvieran acompañándonos a nosotros porque se dispersaron.








Comentá la nota