Para Fernando Villanueva el mercado inmobiliario «está complicado»

Para Fernando Villanueva el mercado inmobiliario «está complicado»
Fernando Villanueva, como presidente del Centro de Martilleros de Bolívar, analizó la situación actual del mercado inmobiliario y afirmó que "está complicada ya que se vive un momento de incertidumbre que esperemos se pueda solucionar para que podamos volver a trabajar normalmente".
Según el martillero y corredor público, desde fines del 2012 con la implementación de las medidas al dólar, "el marcado inmobiliario indefectiblemente comenzó a sufrir alteraciones que hicieron que bajaran mucho las ventas". De todos modos, "no dejaron de surgir negocios".

"Por ahí se pudo hacer negocios con el campo que antes era más difícil, pero es muy complicado vender propiedades porque hay mucha incertidumbre en la gente", dijo. "El gobierno quiso cambiar el mercado al hacer las medidas con el dólar y eso hizo que nuestro negocio cambiara la manera de trabajar. Dejar de vender en dólares como siempre se vendió desde muchos años en nuestro país y empezar a tratar de vender en pesos, costó porque cuando empezamos a cobrar hubo una brecha muy grande entre el dólar oficial y el dólar blue, que está y lamentablemente interfiere muchísimo, por ejemplo, en nuestro negocio inmobiliario ya que no se sabe si vender a valor del dólar, del dólar blue, de peso o de dólar oficial", agregó.

Tal como expuso Villanueva, en el último tiempo trató de realizar las operaciones con la transacción en dólares que, como no están en el mercado, se transforma el valor a pesos teniendo en cuanta el dólar oficial. "Me parece que eso es lo correcto pero cuando empieza a crecer el blue y aumenta tanto la brecha, se empiezan a generar inconvenientes", indicó al respecto.

"En este momento el gobierno arremetió contra el dólar, me parece que tendría que haber cuidado más nuestra propia moneda y controlar un poco la inflación, o por lo menos reconocer la inflación que hay que en definitiva es lo que más está afectando en los últimos tiempos y ya no sabemos cuál es.

Encubiertamente o no, hemos sufrido una devaluación de nuestra propia moneda, eso es lo que hace que en este momento haya tanto miedo y esperemos que haya una solución rápida porque se ha generado un manto de desconfianza en la gente porque las medidas que toma el gobierno son a veces buenas, otras no las sabe comunicar, otras desacertadas y en ocasiones se toman medidas muy superficialmente que no son estudiadas", fueron las palabras de Fernando.

Por otro lado, sobre los créditos PROCREAR y la repercusión que tuvieron dentro del mercado inmobiliario, el presidente del Centro de Martilleros local manifestó que "es una propuesta interesante del gobierno para que la gente pueda no sólo adquirir su terreno sino también, si tiene su propio terreno, construir una casa. Me parece que esto último es lo que mejor funciona, cuando se tiene el espacio, porque es difícil para las personas que salieron a comprar terrenos con el dinero que entrega el crédito".

Si bien desde que se implementó a la fecha, el programa fue actualizado ya que al principio las medidas eran más estrictas, "la gran mayoría de las inmobiliarias de Bolívar recibimos la visita de un montón de personas que fueron sorteadas y los terrenos que estaban más o menos en precio a lo que ellos podían lograr con el crédito PROCREAR, están en lugares que no les gustaba o no les servía", informó el martillero.

"Como no hay tantos terrenos, tienen un valor elevado y en la zona suburbana de los barrios más poblados que tienen todos los servicios, superan el precio. Me parece que el crédito tiene que hacer un estudio de valores en el mercado y es él el que se tiene que acomodar a los costos inmobiliarios y no al revés", completó.

Villanueva dio a conocer además que días atrás los martilleros locales fueron citados a dialogar con el concejal Marcos Pisano y en la reunión se reconoció que hay terrenos que pueden servir para el crédito PROCREAR, pero los mismos se encuentran alejados de la planta urbana y no cuentan con todos los servicios. Asimismo, a las personas que desean comprar un terreno se les exige un boleto de compra-venta pero no se pueden realizar al no obtener el dinero suficiente.

"Lo mínimo que hay que poner es una seña pero tiene una fecha límite y con la inflación, en dos o tres meses que pueda llegar el dinero, la persona que vendió el terreno pierde un porcentaje. También están los gastos de escritura y honorarios", explicó.

Más adelante, Fernando destacó que "Pisano nos pidió que colaboremos con los créditos PROCREAR y nosotros nunca dejamos de hacerlo, la Municipalidad ahora ofreció un plan para vender los terrenos y me parece fantástico que den esa posibilidad, no sé si la cantidad de esos terrenos satisfacen la gran demanda que hay pero la oportunidad es totalmente válida".

A su vez, el martillero y corredor público reconoció que el negocio inmobiliario bolivarense se verá alterado por las viviendas que se llevan a cabo desde el Municipio, sin embargo, "no va a afectar la comercialización que existe dentro de la planta urbana o proyecciones inmobiliarias a futuro, lo que si puede afectar es el mercado de los alquileres porque va a haber un montón de gente que hoy está alquilando y va a tener la posibilidad de tener su casa. Esto puede hacer que bajen los precios de los alquileres pero en este momento con la inflación no van a bajar, hace mucho tiempo en Bolívar los alquileres tienen el precio que tienen porque la oferta no puede superar la gran demanda que hay, cuando haya muchas personas que tengan su propia casa y dejen los alquileres se va a estabilizar el mercado, no quiere decir que va a bajar pero si va a haber una oferta equilibrada".

En cuanto a la oferta de ventas de propiedades, según Fernando, "siempre estuvo, no bajó aunque mermaron un poco los negocios". Los precios de los inmuebles subieron al ritmo de la inflación sólo los que son a estrenar y los negocios que se concretan son los que mantuvieron su precio desde hace unos años.

"Un factor muy importante es la inclemencia climática que sufrimos, el año pasado teníamos inundaciones y ahora tenemos sequía, eso hace que no haya un buen ánimo y esta es una ciudad que depende mucho del sector agrícola ganadero, es una parte importante de inversión que da movimiento a Bolívar", cerró Villanueva.

El logro de la sede propia

"Teniendo la esperanza de que esta incertidumbre se solucione lo más rápido posible no sólo en nuestro sector sino en todos lados, hay una buena noticia para los martilleros y es que concretamos la obtención de la sede propia", informó Villanueva.

Según sus palabras, gracias al Colegio de Martilleros y Corredores Públicos del Departamento Judicial de Azul, se adquirió una propiedad en Bolívar en octubre del año pasado que se encuentra en refacción y espera ser inaugurada a fines de febrero o principios de marzo.

"Nos va a servir muchísimo para tener nuestro propio lugar, juntarnos más seguido y charlar de estos temas que a veces son complicados. Cuando vienen los momentos de crisis tenemos que estar muy juntos y unidos para establecer un servicio acorde porque en este momento, cuando no se vende mucho y nosotros mismos estamos cometiendo algunos errores en nuestros servicios, no se asesora bien a la gente.

A lo mejor, al tener nuestra casa y estar juntos, podamos ser un bloque que trate de entender mejor las situaciones que pasan y ofrecer más o menos lo mismo porque veo que ahora estamos tasando con grandes diferencias", opinó Villanueva.

La nueva adquisición mantiene a Fernando, como presidente del Centro de Martilleros de Bolívar, ocupado en las refacciones. La casa ubicada en Bernardo de Irigoyen 637 tenía un living comedor amplio pegado a un garaje y se unificó el lugar para hacer un sum donde se realizarán charlas y reuniones.

"Para el Centro es muy importante tener una sede propia que servirá para todo lo que tenga que ver con lo nuestro y también será un espacio abierto a la comunidad", dijo por último el martillero.

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