El 17 de noviembre de 2010, no fue una jornada más en la vida de Jorge Antonio Romero, uno de los directivos de la Entidad Binacional de Yaciretá (EBY), y hombre clave en la distribución de la pauta publicitaria de la frustrada campaña electoral Ríos Gobernador 2009. Además sería el nexo para el tráfico comercial millonario entre el famoso “estudio San Juan propiedad de Ríos” y la propia entidad.
Entre la muchedumbre de dirigentes y funcionarios un delgado y esbelto Romero caminó como un “cheto” de los 80´ para presentarse ante la jefa de Estado con la intención de mostrarle su adhesión y quien sabe, un servilismo del momento.
“Soy el contador Jorge Antonio Romero, señora presidente, director del EBY”, le presentó credenciales el funcionario nacional buscando la reciprocidad de la mandamás argentina. “Romero me dijo? de Yaciretá…, espero que se dedique a trabajar. Estoy viendo que hacer con usted”, le habría reprochado la titular del Ejecutivo nacional ante el asombro de propios y extraños y un gélido Romero, quien quedaría más desubicado que Mauricio Macri en un acto de las madres de Plaza de Mayo.
La figura de Jorge Antonio Romero empieza a escalar en la consideración dentro de las filas del PJk porque no son pocos los que lo ubican como el “gran monje negro” de Fabián Ríos.
Muchos sostienen que “este accionar poco claro” de Romero y Fabián, habría servido para que los peronistas en desacuerdo con la “embestida personal a Ricardo Colombi” que estaba siendo fogoneada por la dupla nombrada, justifiquen su posición contraria y la carguen de reproches..
Información extra oficial -que parte desde la misma Entidad Binacional Yaciretá- imputa a Romero de interceder desde su llegada a la Entidad, en la firma de contratos comerciales oscuros entre la EBY y el estudio de ingeniería de Fabián Ríos. Algo que en la jerga se llamaría “un flagrante trafico de influencias”.
La acusación sostiene que “desde el año 2009 en vísperas de la campaña electoral en Corrientes, la EBY habría contratado los servicios de la Fundación San Juan para que realice un relevamiento. La Fundación San Juan lleva el nombre debido a que su ubicación física está sobre la arteria del mismo nombre en la Capital correntina.
Nadie sabe con exactitud los detalles de ese supuesto contrato, teniendo en cuenta que la propia Entidad Binacional tiene un cuerpo incalculable de ingenieros y técnicos formados que mensualmente desarrollan todo tipo de “releva-mientos”, de ser necesarios.
La denuncia también reflexiona en torno a las escasas dos personas que frecuentan el estudio San Juan de Fabián Ríos, aunque se duda de la capacidad técnica y operaria para desarrollar tamaño contrato a favor de la EBY, teniendo en cuenta que actualmente ese convenio le deja a Ríos, poco más de 250 mil pesos mensuales. De hecho no habría ningúna contraprestación de servicios, sino "la facturación" mensual a cambio de nada.
Jorge Antonio Romero, fue uno de las principales responsables en la acción proselitista del PJ en las últimas elecciones a gobernador de la provincia.
Romero es el descendiente de la dinastía Romero de San Luís del Palmar, primo de José Antonio y Raúl Rolando Romero Feris, y nieto de Julio Romero (tres ex gobernadores), nunca “calzó” como un candidato de fuste del justicialismo local. Su poco apego al trabajo, reconocido por la propia presidente de la nación, le daría la facilidad de conseguir cargos de alto valores salariales por su “ilustre apellido”, donde sin dudas, nunca marcaría tarjeta.






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