Opositores en el juego de la silla

Los lugares y los candidatos en danza distinguen que el electorado dispuesto a pegar el volantazo en octubre se angosta y buscan evitar la erosión mutua. Reclaman espacios para competir, pero pocos están dispuestos a cederlos
El escenario opositor llega, a escasos seis meses de las elecciones generales y a cuatro de las primarias, a un estado de saturación difícil de comprender. Se trata, como diagnosticó ayer lúcidamente Margarita Stolbizer, de liderazgos insuficientes para canalizar apoyos como los que el oficialismo sí concita por estos días.

Para sumar a la situación, el crecimiento del oficialismo en las encuestas estrecha el “ancho de banda” que puede usufructuar el armado opositor. De los 70 puntos que había para repartirse en junio de 2009, hoy quedan cerca de 55.

En este marco, se produce el “juego de la silla”, que tiene a espacios afines y no tanto convocando a llenar espacios que la propia tropa no quiere asumir.

El caso paradigmático es el de Fernando “Pino” Solanas. Buena parte del radicalismo –y el propio kirchnerismo- ve con buenos ojos que el cineasta resigne sus pretensiones presidenciales y vaya por la Capital Federal, más con el antecedente a cuestas de la elección de 2009. Si Solanas accediera, estiman todos, Proyecto Sur podría adherirse al Frente Progresista. Además, llevaría a que Macri deba bajar a defender su territorio. La conclusión: un escenario nacional a pedir de los radicales.

Algo de esto se vio con las declaraciones de Gerardo Morales de esta mañana, instando a Mauricio Macri a competir por la ciudad. El jujeño evalúa que el espacio opositor que dejaría en blanco el porteño podría ser bien aprovechado por Alfonsín, merced al “voto útil” que se instrumentaría a favor del chascomunense.

Lo mismo dijo acerca de Pino Solanas. Un dos por uno nada despreciable. Con esta decisión de Cobos se va a depurar mucho más" el panorama opositor, "mucho más s hay una decisión de 'Pino' (Solanas) de ir por la Ciudad", analizó Morales, quien también buscó ejercer presión contra Macri para que desista de sus aspiraciones al sillón presidencial.

Según estimó el jujeño, el jefe de Gobierno "le haría un gran aporte a la oposición si lucha por la Ciudad y despejamos un poco el escenario nacional, que es lo que la oposición necesita para tener competitividad", dijo en diálogo con Radio 10.

El desdoblamiento de las elecciones instrumentado por el macrismo suma otra lectura. El kirchnerismo también podría sacar provecho de un alejamiento de Solanas. Sería extraño que los votantes del cineasta se volcaran por una opción más conservadora, como podría ser la del PRO Peronismo, o incluso que sumaran votos al Frente Progresista. Es dable a pensar que una parte del caudal de votos de Proyecto Sur pueda terminar, en este marco, sin el nombre de Solanas en la boleta, en manos del kirchnerismo.

En el radicalismo se vive una situación similar. Huérfanos en la Provincia, se busca que Margarita Stolbizer se quede con el sillón. Las pocas ganas de la moronense y la pobre performance que le atribuyen las encuestas hace que los ojos se posen en Ricardo Alfonsín, que tiene aspiraciones mayores: el sillón de Rivadavia. Cobistas y sanzistas intentaron, infructuosamente, llevarlo a pelear por Buenos Aires, de manera que traccione para el proyecto radical.

El alfonsinismo redobló la apuesta y mandó a pelear por Mendoza a Cobos y a Sanz. “Sería bueno que recuperaran la provincia para el radicalismo”, diagnosticaron.

Las primarias, como ordenadoras de las candidaturas y de los frentes, no fueron visualizadas hasta la caída estrepitosa de las alternativas planteadas por la oposición. Hoy, empieza a vérselas como una posible solución.

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