El FpV, UNA y Proyecto Sur unificaron criterios y aprobaron cuatro proyectos contra las subas. En los discursos, el ministro de Energía, Aranguren fue el blanco predilecto. Por el oficialismo, la voz cantante fue del chaqueño Ángel Rozas. Desde la bancada opositora, Pichetto marcó la cancha, dejando en claro que está decidido a ser un actor clave en el nuevo esquema de poder parlamentario.
Cambiemos tuvo un topetazo con la realidad de los guarismos parlamentarios, más precisamente en la Cámara de Senadores de la Nación. Allí, la oposición cerró filas y pidió al Gobierno que suspenda el aumento de tarifas, una temática que dejó en la picota pública al cuestionado ministro de Energía, José Aranguren.
El oficialismo se vio doblegado ante la unión de voluntades que alcanzó el Frente para la Victoria (FpV), Proyecto Sur y UNA, con la colaboración oportuna del ARI. Es más, estas fuerzas torcieron el orden del día e impusieron el tratamiento sobre tablas de cuatro iniciativas "anti" tarifazos. El temario contemplaba la denominada ley de autopartes y el proyecto para otorgar beneficios a las Pymes. Pero pasaron a un segundo plano, cuando los bloques no oficialistas decidieron ahondar en cuatro proyectos: uno impulsado por el FpV; el segundo, por "Pino" Solanas (Proyecto Sur); un tercero, por Myriam Boyadjian (UNA), y el cuarto, por Magdalena Odarda (Coalición Cívica-ARI). Las medidas se debatieron en conjunto y la votación arrojó un respaldo contundente: 42 a 13.
"Cuando se judicializan las decisiones políticas entramos en un terreno complejo", dijo el jefe de la bancada del FpV, Miguel Ángel Pichetto, al iniciar el debate. "Estamos frente a un fallo de la Cámara Federal de La Plata que no puede ser desconocido por el Gobierno", añadió.
Resulta oportuno mencionar que el Gobierno nacional apeló todas las sentencias adversas de los incrementos y pidió a la Corte Suprema una pronta respuesta. Sin embargo, desde el alto Tribunal dejaron en claro que agosto será el mes para resolver la cuestión de fondo. A su vez, y ante la posibilidad del fracaso, el Ejecutivo volvió sobre sus pasos y puso un techo del 400 por ciento.
Nada de esto amilanó a la oposición. Y al igual que Pichetto, Solanas apuntó contra los ajustes y advirtió: "El no cumplimiento de la normativa de audiencia pública significa la nulidad del aumento del servicio". No obstante, aclaró que no estaba en contra de "ir con un acercamiento gradual al sinceramiento", pero enfatizó que se oponía "a estos procedimientos".
Durante el debate, las exposiciones de los opositores tuvieron una tónica similar a la de Pichetto y Solanas. Hubo, además, fuertes cuestionamientos al ministro de Energía, Juan José Aranguren, y a otros funcionarios.Por el lado de Cambiemos, la voz cantante la llevó Ángel Rozas: "Todos sabíamos que ganase quien ganase las elecciones este esquema tarifario no podía continuar. El gobierno de Cambiemos ya ha dado pruebas de tener humildad y capacidad de corregir medidas erráticas o erróneas", aseguró.
Los textos finalmente aprobados -que pedían una suspensión hasta tanto se cumplan las audiencias públicas- eran proyectos de comunicación que no son vinculantes, de modo que no tienen impacto concreto, aunque sí simbólico: la de hoy fue una de las primeras derrotas de la alianza oficialista en el Congreso.Tras el debate inesperado, la Cámara alta avaló luego las iniciativas que otorgan incentivos al sector de autopartes y a las Pymes. Fue por unanimidad. En el segundo caso, la convirtió en ley; en el primero, fue una media sanción para girarlo a Diputados.




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