La oposición, el carro y los caballos

Por Fernando Laborda

Nadie en la Unión Cívica Radical parece querer acordar con Mauricio Macri. Pero paradójicamente todos en el radicalismo están pendientes de lo que decida el jefe de gobierno porteño.

"Si hiciéramos algún acuerdo con Mauricio Macri, la gente no nos votaría", sugirió el precandidato presidencial radical Ricardo Alfonsín, poniéndole prácticamente un cierre definitivo a cualquier negociación sobre una candidatura presidencial común entre la UCR y PRO. Quienes en la oposición apuestan todavía a una alternativa unificada frente al kirchnerismo sufrieron ayer un baño de duro realismo tras las declaraciones del hijo del recordado presidente Raúl Alfonsín.

La prioridad de los alfonsinistas no es, claramente, acordar con Macri, sino consolidar una alianza con el socialismo de Hermes Binner y otros sectores de centroizquierda, y lograr la adhesión del candidato a gobernador bonaerense Francisco de Narváez a la candidatura presidencial de Alfonsín. Claro que a los alfonsinistas les encantaría también que Macri resignara su postulación presidencial, porque dejaría a su líder con más probabilidades de arribar a una segunda vuelta contra Cristina Kirchner.

Por eso, todos miran lo que pueda ocurrir con la definición de las candidaturas a jefe de gobierno en la ciudad de Buenos Aires, que tendrá lugar hacia el 10 de mayo, cuando venza el plazo para presentar frentes electorales. Aproximadamente para esa fecha, o quizás unos días después -el 21 de mayo concluirá el plazo para presentar candidaturas-, todos estiman que Macri definirá si ratifica su postulación presidencial o si decide ir por la reelección al frente del gobierno porteño.

Hombres del macrismo se muestran algo sorprendidos por la actitud del alfonsinismo. Señalan, en tal sentido, que Macri ofreció una señal de desprendimiento, poniendo a disposición la resignación de su candidatura presidencial si esto servía para alcanzar un amplio acuerdo, pero que de parte de Alfonsín sólo han recibido desplantes.

El diputado nacional de PRO Federico Pinedo ratificó a LA NACION que el macrismo busca generar "una alternativa opositora lo más unificada posible" y que su sector "no veta a nadie, en tanto haya buena fe y voluntad de un acuerdo".

Pinedo utilizó categorías del peronismo para señalar que, en su sistema de lealtades, primero debe estar la patria, después el movimiento y, por último los hombres, y lamentó que "para otros, primero parezcan estar el partido o los hombres".

Dirigentes macristas, al igual que radicales más afines a una convergencia política más amplia, sostienen que Alfonsín ha puesto de entrada demasiados límites para llegar a un acuerdo.

Lo que resulta más curioso es que los principales candidatos de la oposición ni siquiera se han sentado alrededor de una mesa para definir sus coincidencias y sus diferencias antes de señalar límites. Una vez más, han puesto el carro delante de los caballos.

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