El bloque del Frente para la Victoria solicitó al titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, otra convocatoria para tratar el proyecto el miércoles que viene. En el último debate, la oposición volvió a enviar el texto a comisión para su revisión.
Como en el último debate la oposición se impuso y mandó a que el proyecto fuera revisado otra vez en la Comisión de Presupuesto, el oficialismo apuraría para antes de la sesión especial un nuevo despacho de la comisión que preside el kirchnerista Gustavo Marconato.
El pedido del kirchnerismo llegó ayer por la mañana a la presidencia de Diputados. La sesión especial a la que ahora debe convocar el presidente de la Cámara baja, el oficialista Eduardo Fellner, fue solicitada para el miércoles que viene a las 10:30.
Como la oposición, aún sin consensuar un texto en común, se unió esta semana para apoyar la moción de Pino Solanas de que el texto original vuelva a ser debatido por los legisladores de la comisión de Presupuesto, Marconato los convocaría para apenas un rato antes, el miércoles a las 10. Pero allí se abren distintas opciones. La primera, que el proyecto oficial vuelva a ser el dictamen con más votos. Pero la oposición también tendría la oportunidad de consensuar el apoyo a alguno de los proyectos que elaboró el arco antikirchnerista y lograr un despacho de mayoría. En todo caso, la breve reunión de comisión mostrará si unos logran más apoyos que antes o si los otros consiguen aunar fuerzas detrás de un mismo texto.
Los reparos opositores al proyecto del Ejecutivo pasan, particularmente, por la subestimación de ingresos: como prevé una inflación del 8,9% y un crecimiento del 4,3% y ambos datos se anticipan como muy inferiores a las proyecciones de los analistas (incluso de los oficialistas), eso hace que se calculen unos ingresos inferiores a los reales y que haya un excedente de hasta 40.000 millones de pesos (según la oposición) para ser manejado discrecionalmente por el Gobierno. Los proyectos opositores de Presupuesto incluyen, además, la previsión de aplicar el 82% a las jubilaciones, entre otras cosas.
La última sesión, en la que se debatió el Presupuesto, terminó de madrugada y en medio de un escándalo por las denuncias de presiones y hasta las insinuaciones sobre ofrecimientos de coimas a legisladores de la oposición para que votaran con el kirchnerismo o al menos se ausentaran para dejar que se impusiera el proyecto oficial.
En declaraciones a una radio porteña, el jefe del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, aseguró que “lo que pasó el miércoles es una tomada de pelo”. Además acusó a los diputados Juan Carlos Morán y Patricia Bullrrich de “inducir” las denuncias de la diputada Cynthia Hotton y habló de una “operación política” impulsada por algunos medios. En la Cámara, la Comisión de Asuntos Constitucionales ya inició una investigación y convocó a declarar a algunos diputados.
Cobos pidió nombre y apellido
"Lo mejor es aclarar la situación con nombre y apellido; de lo contrario queda toda la dirigencia bajo sospecha y no se puede generalizar", dijo Julio Cobos al llegar a su despacho en el Senado.
De ese modo se refirió a las denuncias de presiones que realizaron al menos tres diputados durante la sesión en que el oficialismo intentó darle media sanción al Presupuesto en la Cámara de Diputados.
El vicepresidente celebró que la Comisión de Asuntos Constitucionales inicie una investigación sobre los hechos, pero advirtió que lo ideal es que intervenga la Justicia. "Yo pensé que iba a actuar un fiscal de oficio, pero lo ideal es que la Justicia determine qué pasó", indicó.
El titular del Senado defendió la estrategia de su partido, la UCR, en dar quórum para permitir el inicio del debate y se diferenció así de Elisa Carrió, quien había denunciado un supuesto Pacto de Olivos con el oficialismo.
"La UCR definió dar quórum. Acá tuvimos problemas en el Senado y a partir de ahí se adoptó la estrategia de dar quórum siempre. Es una manera de encarar las cosas y el partido se había expresado anticipadamente", ahondó.






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