Ocaña rechaza candidatura del PRO

Ocaña rechaza candidatura del PRO
La ex Ministra anunció que peleará un lugar en la Legislatura porteña en octubre. El macrismo le ofreció unirse al partido dándole el primer lugar de la lista. Ella prefiere ir con su partido Confianza Pública.

Treinta serán los cargos que deberá completar Graciela Ocaña, y su fuerza Confianza Pública (CP), para participar de las próximas elecciones legislativas del 27 de octubre. No disputará cargos para el Congreso Nacional, sino para la Legislatura porteña, que renovará la mitad de su composición y no tiene mecanismos para ordenar a sus postulantes en elecciones primarias.

Actualmente, Ocaña tiene dos años más cómo diputada nacional, pero en caso de resultar electa en octubre, renunciaría a la banca y abriría su despacho en Perú 130.

Su candidatura ya está resuelta, a pesar de los esfuerzos que hizo el macrismo para tenerla como una extrapartidaria. La oferta del PRO era mantenerla como cabeza de lista en la tercera boleta que tendrán que optar los porteños en el cuarto oscuro dentro de dos meses. Luego de los resultados de las primarias del 11 de agosto, donde el PRO quedó como segunda fuerza detrás de la alianza UNEN, el corte de boleta se transformó en uno de los mayores desafíos para la pelea final de octubre. En esa disputa entrará Ocaña, admiten desde su equipo de campaña, conducido por el legislador Daniel Amoroso, ex aliado de Francisco de Narváez.

Cerca de la ex Ministra de Salud de Cristina Fernández, entre 2007 y 2009, sostienen que haberse negado a "colgarse de otras listas" comenzó a darles algunos réditos. "La campaña arranca mañana, por los barrios, con timbreos, pero cuando recorremos la calle la gente nos dice que no nos juntemos con el PRO", admiten. En parte, CP comparte un punto de análisis con sus adversarios de UNEN: que el macrismo, luego de su ausencia en la provincia de Buenos Aires, quedó condenado a ser un partido vecinal con muy pocas expresiones fuera de la Capital. Pero ahora es posible que compartan más que eso, porque, en la última semana, Ocaña mantuvo reuniones con los radicales y ex radicales que forman parte de UNEN, como el legislador Fernando Sánchez, el titular de la bancada de diputados Ricardo Gil Lavedra y el economista Fernando Prat-Gay. También hay acercamientos con "peronistas históricos", especialmente de aquellos que no pasaron las PASO.

Desde el macrismo relativizan el peso electoral que pueda tener Ocaña.

Sin embargo, luego del 11 agosto, la mujer se había transformado en un objetivo político de alta intensidad para el PRO. Las encuestas, dicen en CP, le dan una imagen positiva del 70%, pero una intención de voto de 10 puntos.

Pero detrás de todos los cruces a contrarreloj que desataron las PASO, existen viejas relaciones de amistad, como la que mantiene Ocaña con el candidato a diputado del Frente Renovador Sergio Massa, que fue Jefe de Gabinete mientras Ocaña era titular de Salud. Ambos mantuvieron más de una reunión desde los resultados de octubre y no descartan un acercamiento mayor, aunque "La Hormiguita" mantendrá su posición de mantenerse como candidata a jefa de Gobierno en 2015, para disputar la sucesión de Mauricio Macri. En sus cálculos, Ocaña estima que puede meter dos legisladores en la Ciudad.

Luego de octubre, ya habrá largado la pelea por la sucesión de Macri, y si los números de las PASO no registran grandes variaciones en octubre, los últimos dos años de gestión del PRO estarán marcados por una nueva Legislatura, bastante alejada del quórum deseado para garantizar un final de etapa sin sobresaltos, como sucedió hasta ahora

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