Profundizó los lazos estratégicos durante su visita; hoy se reunirá con Hollande, Cameron y Renzi en Hannover
Por Luisa Corradini
PARÍS.- No sólo "su gran amiga" Angela Merkel está "del lado correcto de la historia", sino que si Gran Bretaña deja la Unión Europea (UE), Alemania se convertirá en el socio privilegiado de Estados Unidos en el Viejo Continente.
Ése parece haber sido ayer el mensaje principal del presidente Barack Obama a su llegada a Hannover, última etapa de una gira destinada a reactivar la dinámica comercial entre Europa y Estados Unidos, luchar contra el movimiento jihadista Estado Islámico (EI) y responder a las recientes iniciativas de Rusia en Ucrania y en Siria.
Cuando le quedan sólo nueve meses de mandato, Obama hace desde ayer su quinta y probablemente última visita oficial a Alemania, donde hoy se reunirá además con su par francés, François Hollande, y con los primeros ministros de Italia, Matteo Renzi, y de Gran Bretaña, David Cameron.
Obama acaba de pasar tres días en Londres, donde llamó a los británicos a pronunciarse a favor de la permanencia británica en la UE en el referéndum del 23 de junio próximo. Un "Brexit", dijo, tendría graves consecuencias en las relaciones comerciales entre Gran Bretaña y Estados Unidos.
En el terreno comercial, y al término de una reunión de una hora y media con la canciller alemana, el presidente norteamericano pronunció ayer un vibrante alegato en favor del Tratado de Libre Comercio Transatlántico (TTIP), paralizado desde hace tres años. Pero también multiplicó los elogios a Merkel, al insistir en el papel que Alemania asumió en estos años en la escena internacional y alabar la forma en que la canciller trató hasta ahora la crisis de la inmigración.
"No espero que estemos en condiciones de terminar la ratificación de un acuerdo antes de fin de año. Pero preveo que al menos hayamos concluido las negociaciones", dijo Obama sobre el TTIP, que aspira a crear el mercado más importante del planeta, con 880 millones de consumidores.
Al igual que Merkel, el presidente juzgó que el libre comercio era bueno para el empleo, tanto en Estados Unidos como en Europa. Un credo que repitió por la noche al inaugurar la feria de Hannover, principal motivo de su viaje a Alemania.
El acuerdo es, sin embargo, muy resistido tanto en Alemania como en la mayoría de los grandes países europeos, que temen verse obligados a renunciar a los altos estándares de calidad vigentes en la UE en beneficio de las grandes multinacionales norteamericanas.
"Si Estados Unidos no hace concesiones, el tratado fracasará", advirtió el ministro de Economía alemán, Sigmar Gabriel, antes de la llegada del presidente.
Pero lo que sorprendió a todos fue la insistencia con la cual Obama puso a "su gran amiga" Angela Merkel literalmente por las nubes. El presidente elogió su "constancia, su liderazgo y su lealtad". Al final de su discurso, evocando la crisis de los inmigrantes, el jefe de la Casa Blanca afirmó incluso que "Merkel está del lado correcto de la historia".
Pero detrás de las sonrisas y los mutuos aplausos hay una consistente lista de temas internacionales que ambos líderes deberán abordar esta tarde durante el G-5 organizado por Merkel con Hollande, Cameron y Renzi.
Tanto la canciller como Obama manifestaron ayer su preocupación por el colapso del cese del fuego en Siria. Las fuerzas de oposición sirias abandonaron el viernes la tercera rueda de negociaciones de paz en Ginebra en protesta por la escalada de ataques lanzados por el régimen de Bashar al-Assad. El sábado, aviones sirios bombardearon la ciudad de Duma, cerca de Damasco, y partes del norte de Aleppo, con un saldo de 23 civiles muertos, según la ONG Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
Merkel afirmó que su visita de anteayer a un campo de refugiados cerca de la frontera turco-siria le permitió ver los "efectos devastadores que puede producir un aumento de los ataques".
Sin embargo, Obama desechó la posibilidad de establecer "zonas seguras" dentro de Siria, mientras que la canciller es partidaria de esa idea como parte de un plan de cese de hostilidades.
Durante la reunión, los líderes europeos y Obama también analizarán la posibilidad de enviar patrullas navales europeas a aguas territoriales libias para limitar el nuevo flujo migratorio procedente de ese país. La operación militar allí sería la más importante desde el derrocamiento de Muammar Khadafy en 2011. Decidirán asimismo si deben requerir la autorización del actual primer ministro libio, Fayez al-Sarraj.
En conferencia de prensa, el presidente norteamericano afirmó que no lamentaba la intervención militar estadounidense contra Khadafy.
"Sigo creyendo que debíamos intervenir. También creo que lo importante era planificar y darnos los medios para lo que vendría después. No lo hicimos bien. Ahora, el hecho de que tengamos un gobierno de unidad nacional nos obliga a alentarlo", declaró.
El otro gran tema que Barack Obama analizará con sus socios europeos es la relación de Occidente con Rusia. Y una vez más el presidente puede contar aquí con el fiel apoyo de la canciller alemana.
Después de que el presidente francés insistió para que el TTIP no fuera incluido en la agenda de la reunión, que el premier británico ha llevado a su país hacia un referéndum de incierto resultado y que el primer ministro italiano está a favor del levantamiento de sanciones contra Moscú, el único socio seguro de la Casa Blanca parece ser Alemania.
En ese marco, es probable que los insistentes elogios de Barack Obama a Angela Merkel no hayan carecido de segundas intenciones.
El tratado de la discordia
EE.UU. y la UE negocian un acuerdo de libre comercio
Negociación
Estados Unidos y la Unión Europea (UE) negocian desde julio de 2013 un tratado de libre comercio que crearía la mayor zona económica del mundo, al abarcar a unos 800 millones de consumidores
A favor
Los partidarios del Tratado de Asociación Transatlántica para la Inversión y el Comercio (TTIP) creen que impulsará el crecimiento a ambos lados del Atlántico gracias a la eliminación de aranceles y otras trabas comerciales
La contra
En el extremo opuesto, diversos grupos en defensa del medio ambiente y los consumidores, asociaciones civiles y sindicatos critican la falta de transparencia en las negociaciones y alertan que el TTIP nivelará hacia abajo los estándares de ambas regiones. Los detractores del acuerdo exigen que se mantengan los estándares actuales en materia de derecho laboral y medio ambiente. Miles protestaron ayer en Alemania contra el TTIP aprovechando la llegada de Barack Obama
Modelo
En tanto, la UE terminó ya la negociación de otro tratado similar con Canadá. El llamado Acuerdo Integral de Economía y Comercio (CETA) se considera un modelo para el TTIP y terminó de ser estudiado en febrero. La Comisión Europea publicó ya el texto final del acuerdo, que aún debe ser aprobado por el Parlamento Europeo para pasar luego a ser debatido y ratificado por los parlamentos nacionales de los países



Comentá la nota