El nuevo presidente de Petrobras no convence a los mercados: se derrumbaron las acciones

El nuevo presidente de Petrobras no convence a los mercados: se derrumbaron las acciones

La empresa buscaba dar una señal a los inversores con la elección de Aldemir Bendine

RIO DE JANEIRO.- El consejo administrativo de la golpeada Petrobras, jaqueada por unenorme escándalo de corrupción, eligió ayer como su presidente a Aldemir Bendine, quien hasta ahora dirigía el Banco de Brasil, luego de que su ex conductora, Graça Foster, renunciara esta semana.

La decisión del directorio buscaba recuperar la confianza de los inversores en la empresa y, a la vez, mantener al frente de la compañía a alguien de confianza de la presidenta Dilma Rousseff. Pero los mercados no quedaron contentos con la elección y las acciones de la empresa cayeron casi un 7 por ciento.

El nombramiento de Bendine, de 51 años, y de la nueva junta directiva de Petrobras, se vio precipitado esta semana por la renuncia de quien hasta el miércoles era la presidenta de la firma estatal, Foster -también muy cercana a Rousseff-, junto con otros cinco directores.

Aunque ninguno de estos directivos había sido acusado formalmente en la causa de sobornos, sobre ellos recaía la responsabilidad del esquema montado en los últimos años por otros ejecutivos que cobraban coimas a empresas constructoras para garantizarles contratos con la compañía de capital mixto.

Se sospecha que políticos del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y de sus aliados se beneficiaron de desvíos de este dinero irregular, que ascendería a unos 32.000 millones de dólares.

Sacudida por las constantes revelaciones en la investigación judicial, que comenzó en marzo pasado, Petrobras perdió desde entonces más del 40% de su valor de mercado. Además, anteayer, el tesorero del PT, João Vaccari Neto, fue detenido por varias horas e interrogado por su participación en los supuestos desvíos desde la compañía al oficialismo para financiar campañas electorales, como aseguraron ex directivos de Petrobras que ahora colaboran con la investigación a cambio de una reducción en sus penas.

Por el tamaño y las implicancias del fraude, se esperaba que Rousseff propusiera al consejo el nombre de alguien respetado por el mercado, con experiencia en petróleo e independiente del gobierno.

Al conocerse la designación de Bendine, colocado a la cabeza del Banco de Brasil por Luiz Inacio Lula da Silva, en 2009, las acciones de Petrobras se desplomaron más de un 8% y al final cerraron la jornada con una pérdida de entre 6,52% (papeles ordinarios) y 6,94% (títulos preferenciales), lo que llevó a la Bolsa de San Pablo a retroceder un 0,90 por ciento.

"El mercado reaccionó mal porque no le gustó la idea de que el gobierno siguiera utilizando a Petrobras para objetivos de política económica. Se quería una señal clara de que se buscaría recuperar la confianza en la empresa con alguien más cercano al mercado que resguarde los intereses de los accionistas. Pero el gobierno estaba presionado por la presurosa renuncia del directorio y necesitaba a alguien que entendiese la dimensión política del cargo en estos momentos. Bendine fue el mejor candidato posible", señaló a LA NACION André Perfeito, economista en jefe de Gradual Investimentos.

Ni siquiera todos los miembros del consejo de Petrobras apoyaron el nombramiento de Bendine, quien obtuvo siete votos a favor y tres en contra. El nuevo presidente de Petrobras no tiene mucha experiencia en petróleo y gas; pasó casi toda su vida profesional en el Banco de Brasil -el mayor del país-, donde entró como pasante a los 14 años. Sin embargo, es reconocido como un profesional financiero competente; durante su administración, el banco amplió significativamente la financiación inmobiliaria, la cartera de crédito y el lucro anual.

"Ahora su gran desafío es poner las cuentas en orden y ofrecer un balance del tercer trimestre del año pasado que incluya una estimativa confiable de las pérdidas que Petrobras tuvo por los desvíos", subrayó Perfeito, quien recordó que el costo de la corrupción ya obligó a la compañía a reducir numerosas inversiones.

Detenidamente se lo estará observando desde Estados Unidos, donde Petrobras enfrenta varios juicios de "acciones colectivas" de inversores que acusan a la empresa de dar información falsa, además de ser blanco de una investigación de la Comisión de Bolsa y Valores de Nueva York.

Mientras, en Belo Horizonte, donde el PT realizó ayer una reunión para celebrar sus 35 años, Lula cuestionó el vínculo del partido al caso de Petrobras y lo comparó con el escándalo de sobornos en el Congreso del mensalão, que sacudió su gobierno en 2005, y defendió al tesorero petista Vaccari Neto. "Descubrí lamentablemente en el mensalão que el juicio no es jurídico, es político", dijo y llamó a sus compañeros a lanzar una contraofensiva contra la lluvia de acusaciones contra el partido. "Si nos quedamos quietos, la sentencia está dada. El PT va a tener que salir a luchar. No podemos permitir que quien no tiene moral venga a darnos lecciones de ética", agregó.

EL VALOR DEL REAL VOLVIÓ A DEPRECIARSE

 En medio de la convulsión generada por el escándalo de sobornos dentro de Petrobras, arrastrada por las bajas perspectivas de crecimiento de Brasil y, al contrario, empujada por los buenos pronósticos de crecimiento de Estados Unidos, la moneda brasileña se depreció ayer un 1,34% frente al dólar, que cerró a 2,77 reales por unidad. Fue la cotización más baja alcanzada por el real desde diciembre de 2004, cuando el dólar estaba a 2,78 reales.

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