Para afianzar las relaciones, el presidente Hu Jintao visitará este mes Brasil, Venezuela y Chile; la Argentina, esta vez excluida
"La visita tiene un gran significado de promoción de la amistad entre China y estos tres países", afirmó ayer en una conferencia de prensa el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Qin Gang.
Qin explicó que el presidente chino volará primero a Washington, el 12 y 13 del actual, para asistir a una cumbre sobre seguridad nuclear (ver aparte) y posteriormente, del 14 al 17, se trasladará a Brasil.
El mandatario se reunirá con su homólogo brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, al que también acompañará en la cumbre de los países BRIC (Brasil, Rusia, India y China), que tendrá como sede Brasilia. El vocero chino afirmó que en la agenda de Hu para el encuentro de los BRIC se destacan temas como la recuperación de la crisis económica, la reforma del sistema financiero, el cambio climático y la cooperación multilateral.
"Los países BRIC ayudarán a impulsar la voz global de los mercados emergentes y los países en desarrollo", dijo Qin, quien defendió la "cooperación pragmática" de las cuatro potencias regionales. La siguiente escala de Hu en la región será Venezuela, los días 17 y 18 de este mes, y cerrará su gira con una breve escala en Chile.
"En los últimos años, China y América latina han experimentado una profundización de la confianza política, una expansión de la cooperación económica y una mayor comunicación en los asuntos internacionales", explicó Qin.
Según los últimos datos oficiales chinos, América latina absorbió la mitad de los 50.000 millones de dólares que China invirtió en el exterior en 2008, debido al voraz apetito del gigante asiático por las materias primas de la región. El intercambio comercial entre Pekín y América latina alcanzó en 2008 los 143.387 millones de dólares, con un incremento interanual del 39,7%. El año pasado China siguió siendo el segundo socio comercial de la región.
Reflejo de esa relación que se consolida, Hu multiplicó sus visitas a la región. La última fue en 2008, cuando pasó por Cuba, Costa Rica y Perú. Ya en 2004 había hecho escalas en Brasil, la Argentina, Chile y Cuba.
Desde entonces, Pekín incrementó su presencia en la zona, donde tiene importantes proyectos, sobre todo de aprovisionamiento de petróleo, gas y derivados con Venezuela, Brasil y Bolivia. En Brasil tiene negocios agroindustriales, y en Chile, de productos mineros y de explotación de madera. China es el principal destino de las exportaciones chilenas (23%). Ambos países tienen desde 2006 un tratado de libre comercio y en las escuelas chilenas, durante el gobierno de Ricardo Lagos, se empezó a enseñar chino mandarín, "el idioma de negocios del futuro".
En el caso de la Argentina, país que en esta ocasión quedó excluido de la gira, existe un marcado interés de China por la soja y también por el potencial minero de nuestro país. En ese sentido, funcionarios chinos del área de la minería manifestaron su interés, "especialmente en función de aplicar en el país su experiencia en prospección y exploración de metales", informó ayer la Cámara Argentina de Empresarios Mineros.
Uno de los aliados más fuertes de China es Venezuela, cuyo presidente, Hugo Chávez, hizo del gigante asiático un componente importante de su estrategia diplomática. China y Venezuela han incrementado su cooperación en los últimos años en los ámbitos petrolero, militar y financiero, entre otros. Según cifras de Caracas, el intercambio comercial entre ambos países pasó de 742 millones de dólares en 2003 a 10.000 millones en 2008.
Chávez recibirá hoy al primer ministro ruso, Vladimir Putin, que visita Caracas por primera vez, para firmar una serie de acuerdos principalmente energéticos y financieros, en un encuentro al que asistirá también el mandatario boliviano, Evo Morales.
El gobierno de Bolivia estableció ayer un acuerdo técnico con una empresa de China para la construcción de un satélite de comunicaciones y proyecta en los próximos años tener otro satélite de geoprospección.




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