En Normandía, Rusia y Ucrania abrieron el camino hacia la paz

En Normandía, Rusia y Ucrania abrieron el camino hacia la paz
En el aniversario de la invasión aliada, Putin aceptó hablar sobre el fin de la violencia
El emotivo 70° aniversario del desembarco aliado en Normandía se convirtió ayer en el primer paso hacia una posible paz en Ucrania y un deshielo entre Occidente y Rusia, enfrentados en una crisis que hace recordar la Guerra Fría.

El esperado encuentro entre los presidentes Barack Obama y Vladimir Putin se produjo ayer al margen de los homenajes, en Francia, a la invasión que marcó el inicio del fin de la Segunda Guerra Mundial. Pero otro diálogo, esta vez entre el mandatario ruso y el presidente electo de Ucrania, Petro Poroshenko, parece haber sido mucho más fructífero.

Todo había sido preparado días antes, pero conservado en riguroso secreto. Apadrinada por el jefe de Estado francés, François Hollande , y la canciller alemana, Angela Merkel , la reunión de un cuarto de hora permitió iniciar un diálogo favorable en busca de desactivar la crisis que, en lo que va del año, partió a Ucrania, agudizó la rivalidad entre Occidente y Rusia y dejó cientos de muertos.

"Duró poco, pero fue suficiente para que los mensajes pasaran. Es decir, que Rusia reconozca lo que será Ucrania con este nuevo presidente. Y, sobre todo, la necesidad de apaciguamiento", dijo Hollande. Minutos después, el Kremlin hizo saber que, "Putin y Poroshenko se pronunciaron en el encuentro a favor del inmediato cese de la violencia en el sudeste de Ucrania".

También pidieron "el fin de las acciones armadas tanto de parte del ejército ucraniano como de los partidarios de la federalización del país".

"Su análisis me pareció globalmente justo. Me gustó", declaró Putin en conferencia de prensa. El presidente ruso advirtió, sin embargo, que "Ucrania debe dar pruebas de su buena voluntad: debe cesar la operación represiva".

Ambos líderes fueron incluso más lejos. Durante ese cuarto de hora, durante el cual siempre estuvo Merkel, "analizaron posibles medidas de distensión, modalidades de un alto el fuego y hasta incluso analizaron aspectos económicos derivados del conflicto", afirmaron fuentes del Palacio del Elíseo.

Para dar muestras de su buena voluntad, Putin anunció que un embajador ruso estaría hoy presente en las ceremonias de investidura del nuevo presidente ucraniano en Kiev.

"Si pudimos superar esa etapa, el 6 de junio de 2014 quedará en la historia como una fecha importante", declaró Hollande, visiblemente satisfecho.

Poroshenko estimó por su parte que el diálogo con Rusia tenía "buenas posibilidades" de éxito. "Empezó el diálogo y eso es bueno", declaró a la televisión ucraniana. "Un representante ruso viajará a Ucrania y hablaremos con él sobre los primeros pasos hacia un plan [para superar] la situación" de crisis, agregó.

Más secreta aún, la conversación informal entre Obama y Putin se produjo en el mismo marco que la anterior: el célebre castillo de Benouville, donde almorzaron los 21 jefes de Estado y de gobierno antes de las ceremonias en Sword Beach, ubicada junto a la ciudad normanda de Ouistreham.

Durante el breve encuentro, el presidente norteamericano pidió a su homólogo ruso "apaciguar las tensiones en Ucrania", so pena de agravar el aislamiento de su país por parte de los occidentales.

Las imágenes difundidas poco después mostraron a Putin presa de una visible agitación durante el diálogo. Sorprendente reacción por parte de ese hombre, célebre por su legendario autocontrol.

Obama también advirtió a Putin que el Kremlin debe detener el ingreso de armas a Ucrania a través de la frontera rusa, afirmó Ben Rhodes, consejero adjunto para la Seguridad Nacional. Según una fuente diplomática alemana, "lo importante es que hayan hablado".

MANIOBRAS DIPLOMÁTICAS

Esos progresos coronan una semana de intensas maniobras diplomáticas orquestadas de Bruselas -donde se realizó una cumbre del G-7, de la que fue excluida Moscú cuando Crimea fue anexada a Rusia, en marzo pasado- a París, y que culminó ayer en las playas del desembarco de los aliados contra los nazis, con un sol radiante y una jornada cargada de emoción.

Una de las principales artífices de esa distensión fue la canciller alemana. Minutos antes del inicio de las ceremonias, mientras Hollande saludaba a veteranos y recibía a sus huéspedes, Merkel desplegaba una inusitada actividad diplomática.

Con dominio del idioma ruso, la canciller alemana se desplazaba como una ardilla entre los invitados y se transformó en intermediaria entre Putin y Poroshenko.

Por el contrario, quienes esperaban un apretón de manos entre Putin y Obama tuvieron que resignarse. Los organizadores evitaron todo riesgo y prefirieron ubicarlos a considerable distancia uno de otro en la tribuna oficial, al igual que durante el banquete en el castillo de Benouville.

LA MAGIA DE LA TV

Ambos hombres terminaron por encontrarse gracias a la magia de la televisión cuando, recién llegados, las cámaras los mostraron juntos en pantalla dividida. La astuta decisión del director de programas provocó la sonrisa de Obama, mientras un esbozo de satisfacción cruzó por la mirada de Putin.

Voluntariamente puestas por Hollande bajo el signo de la reconciliación, las ceremonias de ayer terminaron por transformarse en un poderoso símbolo de la necesidad de obrar por la paz.

La crisis en Ucrania fue el telón de fondo de una jornada dedicada a la memoria y a honrar a esos 150.000 hombres que el 6 de junio de 1944 desembarcaron en estas playas con acantilados para comenzar una batalla que, en pocas semanas, dejó cerca de 110.000 muertos.

En su discurso, haciendo una alusión directa a la situación actual, el presidente francés afirmó: "Hace 70 años, el 6 de junio, la luz del día despuntaba en Normandía. Esa luz sigue iluminándonos todavía".

LA INVASIÓN QUE CAMBIÓ LA HISTORIA

Entre homenajes y gestiones de paz Las playas de Normandía fueron escenario de un emotivo recuerdo del Día Dy de intensos esfuerzos por llevar calma a Ucrania

1 El mayor desembarco de la historia: En el desembarco más grande de la historia, decenas de miles de tropas de EE.UU., Gran Bretaña y Canadá invadieron las playas de Normandía, el 6 de junio de 1944, para liberar a Europa de los nazis

2 La magnitud de la operación: La operación estuvo compuesta por 3100 botes de desembarco con unos 150.000 soldados y armas pesadas bajo la protección de 1200 barcos y 7500 aviones. Ese día murieron 6000 aliados y entre 4000 y 9000 alemanes

3 Un alivio para la Unión Soviética: En cuanto al equilibrio estratégico de la guerra, la invasión también fue significativa para Stalin y la URSS, ya que redujo la presión sobre su frente y le permitió acabar la guerra antes

4 El inicio de la caída del Tercer Reich: El Día D fue más que una victoria militar; marcó el inicio de una larga batalla que sería definitiva en la liberación de Francia del poder de los nazis y que pondría fin a la Segunda Guerra Mundial El Día D fue el principio del fin de la ocupación nazi de Francia y de Adolf Hitler

5 Estados Unidos, potencia militar: Las consecuencias geopolíticas del desembarco en Normandía se observan hasta el día de hoy. En definitiva, ese día Estados Unidos se convirtió en la primera potencia militar

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