La semana corta frenó el avance de la pesquisa que investiga las causas de la muerte del fiscal Alberto Nisman, que se reactivará el lunes que viene, cuando comience a deliberar la junta médica que deberá dirimir las diferencias entre los peritos oficiales, de la querella y de la defensa y, sobre todo, fijará la hora del deceso del titular de la unidad especial AMIA.
Según está previsto, la junta médica empezará a trabajar ese día para elevar a la fiscal Viviana Fein un informe que le permita resolver los puntos oscuros que se abrieron en la causa. Por lo pronto, en esa pericia no estará Enrique Prueger, el criminalista que había sido designado como "perito oficial" para investigar la muerte del fiscal Nisman y que el viernes pasado fue apartado por orden de la jueza Fabiana Palmaghini a raíz de un pedido de la querella.
Prueger, en diálogo con la prensa, dijo que tiene "título habilitante" para intervenir en el caso y ratificó que su hipótesis de trabajo es la de un "suicidio". "Me podrían haber recusado por cualquier cosa, menos que no presenté el título. Tengo el título habilitante, el miércoles me voy a presentar ante la Fiscalía a las 9 de la mañana con el título bajo el brazo", contrapuso Prueger en radio La Red.
El experto remarcó que tiene "matrícula de Neuquén, de Río Negro, de Santiago del Estero y la matrícula del Ministerio de Educación de la Nación, como profesional que ejerzo. Si traen un perito del exterior, tampoco está matriculado en Buenos Aires y no es impedimento". Prueger se quejó declarando que "la parte puede requerir al experto que crea conveniente y no necesariamente tiene que estar matriculado. Es un trámite administrativo, secundario, que a veces sirve de chicana".
El criminalista reiteró que "de todos los elementos" que surgen de la causa por la muerte del fiscal Nisman, "nada hay categórico que me dé vuelta la opinión: todo parece suicidio". La querella a cargo de la jueza Sandra Arroyo Salgado, madre de las dos hijas de Nisman, sostuvo sin embargo que el fiscal de AMIA fue víctima de un "magnicidio" y dio cuenta de la investigación que llevaron adelante sus peritos en base a las fotografías de la escena del hecho y el informe de la autopsia.
La defensa de Diego Lagomarsino, el técnico informático que trabajaba para la UFI-AMIA y le prestó el arma a Nisman, también cree que el fiscal pudo haber sido asesinado pero rechazó de modo tajante que su cliente pueda ser un sospechoso.
Los peritos de Arroyo Salgado fijaron la hora de la muerte de Nisman en la tarde del sábado 17 de enero, el mismo lapso donde Lagomarsino estuvo en el departamento entregando el arma que su jefe le había solicitado para defenderse por si lo insultaba un "loquito" en la calle cuando estuviera con sus hijas. Pero los peritos oficiales de la Corte Suprema de Justicia establecieron que la hora de la muerte de Nisman fue entre las 14 y las 15 del 18 de enero. El cadáver del fiscal fue hallado en la noche de ese domingo 18, después de una larga demora de los custodios para reportar la ausencia de respuestas del fiscal y localizar a la madre del funcionario para que ingresara a la vivienda de Puerto Madero.
En otro orden, el psiquiatra Ricardo Risso, quien iba a realizar una "autopsia psicológica" de Nisman, pidió que se deje sin efecto su designación como perito de la querella. "No están dadas las condiciones para realizar ahora una autopsia psicológica, toda vez que las personas por entrevistar se hallan en plena actividad agonística o declarando o sospechados", señaló el profesional en su escrito de renuncia. Y añadió: "Hasta que se defina mejor su situación dentro del proceso de instrucción, la información que pueden aportar no ofrecerá el margen de confiabilidad necesario".




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