El gobernador Weretilneck no dejó dudas. La Provincia se hará a un lado en materia de asistencia al sector frutícola y esperará que Nación dé las respuestas que se esperan en la región.
El gobierno rionegrino se apartó de un posible nuevo financiamiento para los productores frutícolas y espera los anuncios de Nación, que no llegan. Anoche se ultimaba una nueva convocatoria de los sectores a Buenos Aires.
Ya lo había insinuado, pero el gobernador Alberto Weretilneck excluyó a la Provincia de cualquier futuro desembolso para los productores y concentró la atención en la Nación. "Estamos esperando que defina sus aportes", repitió y después redobló la presión: "no hay mucho tiempo más". Fijaba esa postura mientras insistía conque la "Provincia no puede aportar más" y conque "los rionegrinos" hicieron el "mayor esfuerzo".
Mientras tanto, la administración de Mauricio Macri mantiene silencio, a pesar que el presidente adelantó hace dos semanas que "llegaría financiamiento" para el sector frutícola.
Ayer, el gobernador y el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, habrían acordado convocar nuevamente a los sectores para el lunes, procurando resolver un plan de asistencia y además, que las empresas asuman compromisos en favor de los productores, considerando los beneficios que garantizan la eliminación de retenciones y reintegros por puertos.
Esa reunión fue confirmada por fuentes provinciales. En Nación existía desconcierto y apremio por el adelanto de hace dos semanas del presidente sobre que "llegaría financiamiento" para el sector frutícola. El viernes pasado, el Ministerio de Agroindustria programó llegar el último martes o miércoles con parte del equipo al Alto Valle para anunciar medidas, pero esa posibilidad se complicó cuando el gobierno provincial no garantizó una contraparte de fondos.
Weretilneck y su ministro Marcelo Martín insisten ante Nación con que no hay recursos. El argumento provincial se concentra en que la Provincia desembolsó en el 2015 "más de 280 millones" en el sector. "Fue el mayor esfuerzo de los rionegrinos de los últimos 20 años", aseguró el gobernador, tomando distancia de los productores.
Ese corrimiento complicó a la representación nacional. El secretario de Agricultura, Ricardo Negri hurgaba todavía ayer algún canal en Río Negro con un rediseño del plan de financiamiento. En la Provincia piden precisiones nacionales y después, recién evaluarían alguna inyección de recursos.
A su reserva financiera, Weretilneck suma un análisis político: el revuelo y la expectativa de los productores se generó con las reuniones del diputado Sergio Wisky con las cámaras y sus promesas de aportes. Así lo habría transmitido en la reunión en la Casa Rosada al jefe de Gabinete, Marcos Peña, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio y el senador Miguel Pichetto.
El gobernador nunca quiso involucrarse en el proceso porque visualizó el conflicto. Su ministro Martín fue el más activo y más de una vez, superó el límite señalado, involucrándose demasiado cuando trasladó al Alto Valle propuestas de Nación a la Federación.
En un plan de contención, diseñado en Casa Rosada con Weretilneck, Wisky se juntó y convocó a Buenos Aires a los dirigentes de las cámaras disidentes. Poco sirvió. Ayer, esos referentes lideraron los reclamos frente a Fruticultura.








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