De Narváez, eje de tensiones entre el sciolismo y la Rosada

El kirchnerismo sospecha de un acuerdo entre el Colorado y Scioli para frenar la reelección de Cristina
La sospecha, alimentada por las versiones surgidas en las últimas horas, está instalada en el escenario político bonaerense. E indica que el gobernador Daniel Scioli estaría oficiando de nexo para aglutinar al peronismo opositor en la Provincia.

El dato no pasó desapercibido en el campamento kirchnerista, donde se tomó nota del supuesto objetivo final de la movida: ponerle un freno a las ambiciones reeleccionistas alumbradas en la Casa Rosada.

Ese habría sido el motivo de las durísimas críticas salidas de ministros y legisladores ultra K contra Scioli en las que se les pidió alineamiento y lealtad al proyecto oficialista.

Pero el Gobernador bonaerense, de acuerdo a las versiones que circularon por estos días, no sería el protagonista visible del entente. Aún con matices y marcando cada vez más diferencias de estilo y metodológicas con el kirchnerismo, tendría decidido no sacar los pies del plato para la crucial elección legislativa de este año.

El rol de Scioli sería el de articular -“facilitador” como a él mismo le gusta definirse-, de un armado que nuclee a la mayor parte del peronismo no K de la Provincia que capitalice el rol de principal fuerza opositora a la lista del Frente para la Victoria que seguramente liderará la ministra nacional Alicia Kirchner.

EL NOMBRE CLAVE

Mucho se venía hablando del supuesto acercamiento que en los últimos meses habrían iniciado Scioli y su ex contendiente, Francisco De Narváez, versiones que tomaron vigor con la fuerte defensa del Colorado a la gestión del mandatario en medio de la durísima puja con la Rosada.

Sería De Narváez, en efecto, el nombre clave del posible acuerdo electoral al que se pretendería sumar a otros actores alejados del universo kirchnerista como los ex gobernadores Felipe Solá y Eduardo Duhalde.

El Colorado viene despuntando como el principal referente opositor al kirchnerismo en la Provincia y aspira a protagonizar una remake de 2009 cuando encabezó la lista de legisladores nacionales que le hizo morder el polvo al propio Néstor Kirchner.

En las últimas horas se supo de algunos encuentros que habría protagonizado Scioli con la supuesta intención de reforzar esa candidatura. Dicen que habló con Solá, con Duhalde y otros sectores del peronismo anti K para que se sumen a la lista que encabezará el ex dueño de Casa Tía.

En ese contexto, la idea sería sumar a los sectores sindicales liderados por Hugo Moyano y Gerónimo Venegas, capaces de aportar fuerte a las cruciales tareas de fiscalización de la elección.

El otro dato central del posible armado pasa por el convencimiento, se asegura, de que el intendente de Tigre Sergio Massa, no dará la pelea por fuera del universo K.

Esa ingeniería habría sido puesta bajo fuego por el kirchnerismo. Y explicaría, más allá de los tironeos políticos que hacen que la Rosada le haya cerrado el grifo de la ayuda financiera a Scioli, los embates de los últimos días sobre la figura del Gobernador y el reclamo de alineamiento sin fisuras con Cristina.

El kirchnerismo da por ciertas las versiones de la participación de Scioli en ese intento por fortalecer al peronismo no oficial, con un dato fuerte: la presencia y activa participación de su hermano, José “Pepe” Scioli.

El ex secretario general de la Gobernación viene realizando declaraciones fuertes contra la Rosada en defensa de su hermano. La ligazón es inmediata: Pepe viene trabajando políticamente desde hace un par de años con De Narváez.

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