Los basurales a cielo abierto son sin duda contaminantes, afectan directamente a la salud de los habitantes ya que suelen ser uno de los focos infecciosos de muchas de las enfermedades que contraen las personas que habitan en sus inmediaciones.
Mauricio Macri siendo Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se destacó por su continuo trabajo en defensa del medio ambiente, haciendo hincapié particularmente en los desechos tóxicos que pueden afectar a los seres vivos, o causar la contaminación del suelo, del agua o la atmósfera, particularmente los residuos patogénicos, ya que estos pueden presentar características de infecciosidad, toxicidad o actividad biológica.
Macri llegado al Gobierno Nacional creó el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, a cuyo frente puso al rabino Sergio Bergman, marcando así cual será la política de estado de su gestión.
En la antípodas de esa política está Camilo Etchevarren, pese a que se puso la misma camiseta partidaria del Presidente de la Nación, aunque lo más llamativo es la forma y las motivaciones que lo llevan a poner en riesgo la salud publica de la población.
Es de público conocimiento pero igual lo debemos apuntar, que el Intendente Etchevarren por negligencia o intencionalidad llevó adelante desde que comenzó su gestión de gobierno una política con la basura que se caracterizó en dos aspectos. Por un lado un discurso ecológico, a tal punto que con mayúscula caradurez se atrevió a decir que Dolores era “la ciudad verde”, mientras que por otro lado alentaba nuevos basureros a cielo abierto en la ciudad, provocaba el colapso del Basurero Municipal, e inaugura a través del municipio un nuevo destino para la basura, el relleno del predio termal, eso sí, sin ningún tratamiento para los residuos que allí se arrojaron.
Nada importó al Jefe Comunal las quejas o denuncias justificadas de vecinos, ni las dificultades que provocaba la quema en esos distintos basurales, su política ecológica estuvo acotada a carteles, con los que intentó disimular el daño real que el tratamiento de la basura provocaba en distintos sectores de la ciudad.
Camiones municipales o contratados por el Municipio arrojaron por ejemplo residuos patológicos en un predio de la calle Espora, ese mismo que en un largo paredón promocionaba la candidatura de Etchevarren para la elección pasada.
Y ahora se ha podido verificar un nuevo centro contaminante, un basurero creado por la Municipalidad, alimentado por sus propios camiones de recolección, que arrojan no sólo residuos domiciliarios sino también patológicos, seguramente provenientes de los tres centros de salud que tiene Dolores.
Hace unos meses habíamos denunciado lo que aparecía ser un incipiente basurero a cielo abierto, ubicado aledaño al Parque Termal. Vecinos del lugar y algunos deportistas que acostumbran pasar por allí nos fueron alertando sobre las dimensiones que el mismo iba adquiriendo, y precisamente el jueves pasado uno de los primeros, que había logrado ingresar, nos alertó de la presencia de residuos patológicos descargados por camiones municipales.
Concurrimos al lugar junto con un vecino, pudimos tomar fotos que certificaban la veracidad de lo por aquél manifestado, como también el momento en que un camión municipal descargaba basura mientras otro ingresaba con igual cometido ingresaba al lugar.
Sin dudas el Municipio procura rellenar las cavas allí existentes con basura, lo que se está haciendo sin ningún tipo de tratamiento, accionar que resulta extremadamente contaminante, a lo que se debe agregar, que se puede apreciar una constante actividad de cirujeo con lo que ello particularmente significa.
En el caso debería intervenir la justicia, algún organismo del estado relacionado con el medio ambiente o el Concejo Deliberante, ya que el Predio Termal no es propiedad de Etchevarren (por más que se maneje como si lo fuera) sino de todos los dolorenses, que con mayúsculo esfuerzo han tenido que costear este mega e incierto emprendimiento.
No hay dudas que el Presidente Macri o la Gobernadora Vidal de tomar conocimiento deberían tomar cartas en el asunto, porque ni la desidia, la negligencia o la corrupción, pueden ser argumentos para justificar un accionar contra la salud pública como el que en ese predio se está llevando adelante, con el agravante que es el Municipio quien lo hace.
Un párrafo aparte merece la conducta incomprensible de Camilo Etchevarren, quien a través de este basurero a cielo abierto encontró una segunda forma de bombardear lo que es su más ambicioso proyecto, el Parque Termal.
¿Por qué lo decimos?, porque razonablemente nadie puede entender que turista podría albergarse en el hotel que allí se levanta, cuando a pocos metros existe un basurero, cuyas emanaciones nauseabundas sin dudas lo cubrirán permanentemente por más que a la basura se la intente tapar con tierra.
Y por qué hablamos de una segunda forma, porque cada vez que Camilo Etchevarren habla que Dolores es una ciudad liberada al narcotráfico, imaginamos sin mucho margen a equivocarnos, que el potencial turista que haya analizado la posibilidad de visitarnos no le quedará muchas ganas de hacerlo.
Estas situaciones no podemos nada más que puntualizarlas, porque el Jefe Comunal que tenemos no nos deja margen para querer entenderlo, seguramente algún profesional de la medicina podría intentar dar una explicación, aunque permítanos dudar que lo pueda lograr.



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