Los motivos del enojo de los intendentes que se la jugaron con la candidatura de Randazzo

Los motivos del enojo de los intendentes que se la jugaron con la candidatura de Randazzo

Varios de sus dirigentes le reclaman un gesto de acercamiento a Cristina. El resto lo critica en silencio y busca la manera de sobrevivir en octubre. El sábado podría haber definiciones.

En el espacio que conduce Florencio Randazzo todavía no logran pasar el mal trago de la noche del 13 de agosto. Varios de ellos envían mensajes al kirchnerismo y especulan con acuerdos sotto vocce que les permitan juntar un número de concejales que garantice, al menos, gobernabilidad. Para eso, varios de ellos deberán “amputar” tramos de la boleta en los que, en algún caso, figuran.

Massa les dijo a los suyos que hagan lo que tengan que hacer para sobrevivir porque los necesita vivos; Randazzo, de mínima, tendría que hacer lo mismo

Este tránsito no se canaliza con tranquilidad; más bien todo lo contrario. Hay pases de factura cotidianos y mucha bronca para con el exministro del Interior y Transporte, a quien le “compraron” un verdadero buzón: la promesa de alcanzar los 10 puntos en agosto, lo cual, estimaban, le daba plafón para meterse en la discusión grande de octubre.

¿Qué es lo que pasó? ¿No supo, no pudo, no quiso? “Hizo una campaña para el olvido: no tuvo temas, no tuvo agenda y se la pasó explicando por qué se peleó con Cristina”, le dijo un intendente de las filas de Cumplir a INFOCIELO. “Jugó a ser el hijo pródigo que deja el nido pero nunca cortó el cordón", agregó, con una pizca de psicoanálisis.

Ese diagnóstico guarda un correlato con la realidad. Randazzo no profundizó las recorridas y sus apariciones mediáticas no fueron felices. El voto del interior no lo acompañó. Incluso se le achaca que haya caído en el juego del multimedio Clarín para hablar mal de Cristina. “Esperábamos otra cosa, un discurso que dijera que teníamos nuestras diferencias pero la coincidencia fundamental era la premisa de ponerle freno a Macri”, blanqueó otro candidato ante la consulta de este portal.

“Lo que había que hacer era sencillo: decir cómo iban a votar nuestros diputados en octubre, que es contra los abusos de Macri, y punto”, analizó esa misma fuente.

Por ahora son pocos los que salen a hablar de frente sobre la situación del espacio. Apenas Mauricio Barrientos, exintendente de Chacabuco; y los intendentes de Salto y de Colón hicieron explícitas sus críticas. Los demás ya mantienen charlas reservadas con los candidatos de Unidad Ciudadana y se preparan para mandar a cortar boleta en octubre.

Un caso paradigmático es el de Eduardo "Bali" Bucca, que quedó seriamente comprometido en el plano local: quedó tercero detrás de las dos listas de Cambiemos, que sumaron cerca del 50 por ciento de los votos. Esa elección minó definitivamente las chances de quien es además candidato a Diputado nacional de entrar al Congreso. ¿Qué hará Bucca? En el randazzismo lo ven deprimido, derrotado. "Va a tener que cortarse de su propia boleta", afirman. 

Claro que nada de eso se puede blanquear: los propios Jefes Comunales temen que Randazzo tome represalias, como bajar listas locales en octubre y dejar directamente sin representación a los intendentes en el cuarto oscuro. “Si hace eso se tiene que retirar de la política, pero por ahora nadie lo descarta”, se sinceró un alcalde.

El punteo de críticas para con Randazzo incluye además un reproche por su ostracismo y su falta de diálogo con los intendentes que se embarcaron en la aventura de acompañarlo esta elección, que choca con la actitud que le atribuyen a Sergio Massa, quien, aunque está más holgado en cuanto a los votos que obtuvo, “liberó” a sus intendentes.

“Massa les dijo a los suyos que hagan lo que tengan que hacer para sobrevivir porque los necesita vivos; Randazzo, de mínima, tendría que hacer lo mismo”, se molestan en Cumplir. ¿Y de máxima? “Lo ideal sería que haga una conferencia de prensa con todos nosotros y reconozca que el peronismo eligió a Cristina, que nos ganó 33 a 5, y que la vamos a apoyar en octubre”, rematan.

“El mayor riesgo que tiene no es que saque dos, tres o cuatro puntos, sino que encima Cristina pierda por esa diferencia”, razonó otro dirigente del armado consultado por este portal. “Lo van a querer matar como a Sabbatella en 2009, pero por lo menos él tenía el aval de Néstor”, agregó, con picardía.

Las opciones del exministro comenzarán a quedar más claras durante el fin de semana, cuando se vea cara a cara con las cabezas de sus listas seccionales y municipales. Hasta el más optimista de sus críticos internos descartan que se baje y buscan una alternativa para salir de la delicada encrucijada en la que quedaron

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