Pese al optimismo oficial, la irregularidad crediticia batió un nuevo récord desde 2004. El mayor peligro se concentra en las fintech y cadenas de retail, donde los préstamos irrecuperables se dispararon por el peso de tasas desproporcionadas.
Eugenia Muzio
La morosidad en las familias aún no llegó a su pico histórico. Según datos privados, la falta de pago de las deudas bancarias avanzó del 11,2% de febrero al 11,5% en marzo. Y de acuerdo a fuentes financieras, en abril se sumaron otras décimas. Datos que chocan con las declaraciones del Gobierno, que aseguró en distintas declaraciones públicas que la peor parte ya pasó y que no existe riesgo sistémico. En la City porteña, coinciden que aún no hay un problema estructural, pero apuntan la caída de salarios, el sobreendeudamiento y el apalancamiento como señales de alerta urgentes.
En las mesas de dinero ya vieron que abril dio incluso “un poco por encima” de marzo, indicó una voz del microcentro porteño a PERFIL. Pero la expectativa es que el cuarto mes del año sea el pico, que haga “meseta” y que luego tienda a bajar. “A excepción de un shock inesperado, no hay razones para pensar que la mora se puede volver a disparar”, indicó un importante representante del sector. Y enumeró dos razones: la inflación se prevé alrededor del 2% pero sin mayores sobresaltos y las tasas de interés pasaron por su peor momento de presión.
Récord de irregularidad desde la salida de la convertibilidad
Según relevó la consultora 1816 en base a la Central de Deudores del BCRA (CENDEU) actualizada, la irregularidad con entidades financieras subió por decimoséptimo mes consecutivo y alcanzó un nuevo récord desde 2004. “Recordar que la mora en el crédito a hogares era de apenas 2,5% en octubre 2024, de modo que se multiplicó por casi 5 en menos de un año y medio, pese a que el producto bruto subió en el período (un 1,8% entre oct-24 y feb-26, según la serie desestacionalizada del EMAE)”, indicaron los analistas.
Crece la morosidad de las familias y preocupa el endeudamiento
Las razones del pico son distintas según a quién se le pregunte. El titular del Banco Central, Santiago Bausili, dijo semanas atrás que la vuelta del crédito el año pasado hizo que los bancos presten “a ciegas”, con sistemas de scoring viejos que no reflejaban a quién se le estaba otorgando un préstamo. Para el sector financiero, el problema radica en la “superposición” de créditos y apalancamiento que se generó por la falta de eficiencia en la información disponible. Para analistas y economistas, existe una fuerte tendencia a endeudarse para consumir productos básicos, producto de la pérdida de poder adquisitivo y la merma del ingreso disponible.
Datos de cantidad de créditos sobre PBI muestran que el otorgamiento creció mucho en poco tiempo. “No podemos más que repetir lo que venimos diciendo: hay un fenómeno novedoso en la economía local, en el que el PBI crece, pero le cuesta derramar en amplios sectores de la sociedad”, señaló 1816.
Fintech y retail: la "zona roja" del sobreendeudamiento
Las entidades no financieras representan, en realidad, el mayor porcentaje de la mora. La irregularidad en los créditos a hogares otorgados por entidades no financieras (como fintechs, mutuales y cadenas de retail) escaló al 30,1% en marzo, superando el 29% registrado en febrero. Un número alto si se considera que estas firmas concentran el 17% del total de los préstamos a las familias argentinas.
Para Eco Go, en marzo el crédito no bancario cayó un 1,4% en términos reales frente al mes anterior, acompañando una contracción del 1,9% en el circuito bancario tradicional. Sin embargo, pese a esta licuación reciente, el stock prestado sigue estando un 139,8% por encima de los niveles de marzo de 2024 en términos reales.
En este universo sobreestimulado, la irregularidad de las carteras extrabancarias se ubicó en 27,5%. En la práctica, esto significa que la falta de pago en el sector de las billeteras digitales y los proveedores de crédito es más de cuatro veces superior a la irregularidad total del sistema financiero, y 2,4 veces mayor que la mora que sufren los bancos en sus líneas de consumo familiar.
El salto de los "irrecuperables" y el peso de las tasas
Dentro de este deterioro acelerado, los "irrecuperables" (situación 5 del Banco Central) a fines de 2023 representaban apenas el 6,9% de la cartera no bancaria, pero esa cifra trepó sin freno hasta alcanzar el 10,8% en marzo de este año. En el mercado leen esta pérdida de calidad crediticia como la evidencia de una falla profunda en los mecanismos de evaluación y monitoreo de riesgo por parte de los prestamistas en las sombras.
En los despachos de la City afirmaron que la asimetría en la mora no es casualidad, sino el resultado directo del costo del dinero. Según explicaron fuentes del sector, la distorsión en los precios es insostenible. Si un mismo cliente solicita un crédito de $1 millón a pagar en 12 meses, la cuota pura que le cobrará una fintech será muy superior a la de un banco regulado. Reportes demuestran que ante un mismo perfil de riesgo, pedir fondos en una billetera virtual muy conocida implica pagar un 80% más de cuota mensual, acercándose al doble del valor que ofrece la banca tradicional.
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Esta distorsión en la Tasa Nominal Anual (TNA) y el Costo Financiero Total (CFT) funciona como una fábrica perfecta de morosidad. En el ecosistema financiero aseguran que las tasas desproporcionadas del crédito extrabancario —donde existen entidades que cobran un 824% de TNA— empujan a los sectores más vulnerables a una espiral de atrasos. Sin embargo, la lectura técnica busca poner paños fríos: el problema central no es el volumen de dinero en la calle, ya que el crédito agregado apenas representa el 12% del PBI.
El diagnóstico sobre la fragilidad de las familias encendió a la política, pero la solución impulsada podría empeorar el panorama. En el Congreso ya se apilan al menos 29 proyectos de ley que buscan regular el endeudamiento de los hogares.


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