Una misión argentina viajará a Moscú para cerrar acuerdos energéticos y comerciales

Una misión argentina viajará a Moscú para cerrar acuerdos energéticos y comerciales

Aunque la Argentina proyecta licitar la compra de un cuarto reactor de potencia, el Ministerio de Planificación firmó en el 2010 un protocolo con el organismo estatal nuclear Rosaton que está bajo responsabilidad de Julio De Vido.

Acuerdos en el área nuclear y un estrechamiento del comercio bilateral son los puntos centrales de la agenda que llevarán a Rusia los ministros Julio De Vido (Planificación) y Débora Giorgi (Industria), junto con el titular de Nucleoeléctrica Argentina, Eduardo Messi.

La comitiva partirá el fin de semana y entre lunes y martes se desarrollarán las reuniones con los funcionarios rusos. En vías de un pleno reconocimiento de la Federación de Rusia como economía de mercado la adquisición de bienes industriales y productos planos fundidos figuran en un lugar preferente. En este último rubro, ese Estado euroasiático es un destacado productor mundial, especialmente de materiales como chapa naval o rieles, que hace años que no se producen en el país.

La comitiva de funcionarios argentinos se reunirá con la ministra de Desarrollo Económico, Elvira Nabiúlina, y con el ministro de Industria y Energía, Víctor Jristenko.

En las puertas del ingreso de Rusia en la Organización Mundial de Comercio (OMC) el desarrollo de un creciente comercio bilateral daría soporte al millonario proyecto del encargo de un cuarto reactor de potencia, en esta ocasión de uranio enriquecido.

Esa instalación nuclear que ya se dio a identificar como Atucha III podría contar con 2.000 MW de potencial generador, lo que implicaría un acuerdo capaz de superar los u$s5.000 millones.

Esa eventual estratégica compra estará supeditada a un fuerte proceso de transferencia de tecnología y de participación de la industria nacional en ese proyecto nuclear.

En abril del 2010 el ministro de Planificación, Julio De Vido, junto con Serguey Kirienko en su carácter de titular de Rosaton, el organismo estatal nuclear de la Federación de Rusia, conformaron un comité de coordinación orientado a negociar el suministro a la Argentina de un reactor del tipo VVER.

Ese reactor ayudará a incrementar fuertemente la oferta de energía atómica que hoy dispone el Sistema Interconectado Nacional, que en el presente alcanza (sin inclusión del reactor de Atucha II por inaugurarse en fecha próxima) al 8% de una demanda anua lque llegó en el 2010 a los 115.000 GWh.

En el pasado, durante la tercera presidencia del general Juan Perón la ex Unión Soviética cerró importantes acuerdos energéticos con el país que se tradujeron en distintos equipamientos, tal como fue el caso de la usina hidroeléctrica binacional de Salto Grande, las termoeléctricas Costanera de la ex SEGBA y Comandante Luis Piedra Buena de la ex Dirección de Energía de Buenos Aires, así como dos de las cuatro turbinas de la represa de Piedra del Águila (de la desaparecida Hidronor).

En los últimos años, tras la caída de la ex URSS (1992)y el surgimiento de Rusia las firmas industriales de ese país euroasiático suministraron el equipamiento de la central de Caracoles inaugurada en el 2008 y próximamente harán lo propio con las máquinas por incorporarse en la central termoeléctrica marplatense 9 de Julio, de Centrales de la Costa. Como soporte de los acuerdos energéticos el comercio bilateral siempre ejerció un papel estabilizador del intercambio argentino-ruso.

No obstante ese historial comercial, desde el 2003 la Argentina está embarcada en un objetivo de reindustrialización donde Rusia podría ejercer un rol central en la elaboración de equipamientos metalmecánicos pesados y en la actividad nuclear, tanto para uso energético, agrícola como para los ferrocarriles.

Con más de 80.000 kilómetros de vías férreas electrificadas, en la década del ’80 la ex Unión Soviética propuso convertir a ese sistema de tracción de trenes la red suburbana del San Martín, entre Retiro y José C. Paz.

Ese proyecto de reactualizado durante la gestión del ex presidente Néstor Kirchner y maduró en el 2010 en la firma de un protocolo de cooperación entre el Ministerio de Planificación y los Ferrocarriles de Rusia.

El año anterior el secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi suscribió con el titular de los Ferrocarriles de Rusia, Vladimir Yakunin, un acuerdo de cooperación trienal en materia de análisis de nuevos proyectos que se extenderá por otro período.

Como la compra de un cuarto reactor nuclear de potencia exigirá una inversión de gran magnitud que está supeditada a las condiciones de financiamiento y a la transferencia de tecnología en favor de la industria nacional en ese ámbito de la administración nacional se advierte como imprescindible la búsqueda de un fuerte aumento del comercio entre la Argentina y Rusia.

La visita de los ministros De Vido y Giorgi será secundada también por el canciller Héctor Timerman. Si bien Rusia es un fuerte productor de cereales siempre fue deficitario en materia de oleaginosos y de carnes rojas, lo que explica que el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, también integre la misión.

La gira de los funcionarios argentinos es consecuencia directa de la visita que el presidente ruso Dmitri Medvedev realizó a Buenos Aires en el 2010.

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