Que la Nación haya decidido abrir un canal de ayuda directa a los municipios no alteraría demasiado los vínculos políticos de los intendentes salteños con la Provincia.Incluso, la medida nacional podría ser vista más como una ficha económica que política.
De los 59 jefes comunales, ninguno es opositor (o al menos, abiertamente) a Juan Manuel Urtubey, ya sea porque pertenece a un partido que integra el gobernante Frente Para la Victoria, ya sea porque habiendo llegado desde la oposición, debió alinearse para no quedar al margen de fondos, obras y programas.
A la vez, ningún municipio salteño es económicamente independiente de la Provincia.
En sus presupuestos el porcentaje de coparticipación varía entre casi el 100% y el 58%. Los municipios más pequeños son los más dependientes, ya que su recaudación es muy baja o nula. Los más grandes tienen algún margen de autonomía, pero solo eso, un margen.
Por ejemplo, el intendente de Orán, Marcelo Lara Gros, prevé usar $160 millones este año para hacer funcionar la Municipalidad. De ese monto, el 65% son fondos de coparticipación y el 35% restante es dinero que recibe de sus vecinos en forma directa a través del cobro de tributos.
El presupuesto 2013 de Tartagal es de $107 millones, pero solo el 25% es recaudación que logra la administración de Sergio Leavy.
“En Metán dependemos totalmente de la coparticipación provincial y nacional”, admitió el intendente Fernando Romeri. Su presupuesto 2013 es de $48 millones y la capacidad recaudadora del municipio es baja.
La ciudad de Salta, con casi la mitad de los habitantes de la provincia, tiene más cartas de autonomía. El intendente Miguel Isa elaboró un presupuesto de $980 millones para este año, de los cuales cerca de la mitad son recursos propios.
El panorama de los municipios también muestra que la ayuda nacional directa tendrá peso político relativo en Salta. Entre los 59 distritos, General Mosconi, Colonia Santa Rosa, Urundel, Salvador Mazza y otros cuatro municipios son los distritos con crisis económica. Apenas superan el 10% del total.
Un dato más. Hace varios años la Provincia les trasladó a los intendentes el manejo de los planes sociales. Bajo el título de “descentralización” les cedió la distribución de la ayuda directa a la población, algo que tiene valor electoral con la gente y fideliza las relaciones políticas de dirigentes.
Apenas se conoció el decreto nacional que creaba el fondo de ayuda directa a los intendentes, se dijo que era una medida que apuntaba a diluir la relación de algunos gobernadores con los intendentes y “fidelizarlos” con la presidenta Cristina Fernández. Muchos miraron a Daniel Scioli (Buenos Aires) y Daniel Peralta (Santa Cruz) como los más afectados. Y la réplica fue reclamar por las autonomías provinciales. Hasta aquí parecería que Urtubey no sería de la partida. Por eso, en Salta tal vez la discusión debería ser sobre las autonomías municipales.





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