La Bolsa cayó 2,8% y el real se desvalorizó 2,6%; Petrobras perdió 12%; reclaman que se reactive la economía
No habrá luna de miel en Brasil. Con su fuerte reacción negativa a la reelección de Dilma Rousseff, los mercados dejaron en claro ayer que no le darán ningún respiro a la presidenta. La Bolsa de San Pablo, la mayor de América latina, abrió con una pronunciada caída de 6,1%, empujada por el desplome de la estatal Petrobras (12%), aunque logró recuperarse al cierre y terminó 2,77% abajo. El real se depreció 2,64% frente al dólar, y quedó en el nivel más bajo en seis años.
"Son señales de alerta para el gobierno. Para los mercados, el segundo mandato de Dilma ya empezó, y se espera que cuanto antes tome medidas para corregir el rumbo económico actual", dijo André Perfeito, economista en jefe de Gradual Investimentos, a LA NACION.
"Tenemos que esperar y ver cómo el mercado se comporta [en los próximos días], pero a la presidenta no le faltará coraje para cambiar todo lo que deba ser cambiado", señaló el ministro de la Secretaría de la Presidencia, Gilberto Carvalho. En otro intento de llevar tranquilidad, el presidente del Partido de los Trabajadores (PT, oficialista), Rui Falcão, dijo que el gobierno será "implacable" en la lucha contra la inflación y que se tomarán medidas para reactivar la economía.
En el resultado más ajustado de la historia brasileña, anteayer Dilma, del Partido de los Trabajadores (PT), se impuso con el 51,64% de los votos al senador Aécio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que alcanzó el 48,36%. Fue el peor caudal electoral del PT en los 12 años que lleva en el poder, desde que llegó a la presidencia en 2003 con Luiz Inacio Lula da Silva.
"Tenemos que entender que toda democracia manda un mensaje de cambio en una elección. Y el mensaje que recibí de los electores es que, si acerté en algunas cosas, tengo que mejorar y hacer más. Fueron dos mensajes: cambio y reforma", reconoció Dilma anoche, en una entrevista con el canal Record. "No voy a esperar la conclusión del primer mandato para iniciar las acciones de transformar nuestra economía. Voy a abrir un diálogo con todos los sectores", agregó la presidenta, y señaló que las nuevas medidas serán anunciadas "antes de fin de año".
La apretada victoria se debió en gran parte, según los analistas, a la deteriorada situación económica, con una fuerte desaceleración del crecimiento en los últimos cuatro años (la previsión de expansión del PBI para 2014 es de apenas 0,3%) y un significativo aumento de la inflación (6,75% en los últimos 12 meses). Sin embargo, a favor del gobierno jugaron el bajo desempleo (5%), el constante aumento del salario mínimo (hoy en unos 300 dólares) y la amplitud de los programas sociales para los más carenciados (85 millones de beneficiarios).
Aun con este estrecho margen de ventaja para Dilma, el ministro de Economía, Guido Mantega, afirmó ayer que la reelección de la presidenta supone un apoyo de la mayoría de los brasileños al rumbo económico.
"Estoy feliz con el resultado. Eso demuestra que la población aprueba la política económica que estamos practicando", consideró Mantega, que está a un paso de dejar el gobierno; la propia Dilma adelantó el mes pasado que, cuando se inicie su nueva administración, el 1° de enero de 2015, Mantega será reemplazado.
Tal vez el recambio ocurra incluso antes, a juzgar por el rechazo de los mercados ayer al nuevo triunfo del PT. La caída de la Bolsa estuvo impulsada principalmente por las acciones de Petrobras, compañía en el centro de un escándalo de corrupción, que se desvalorizaron primero 14% y terminaron el día con una pérdida de 12%. Por su parte, el dólar se apreció notablemente con relación al real: pasó de cotizarse de 2,47 a 2,56 unidades, para finalmente cerrar a 2,52.
La agitada jornada ya había sido anticipada por los mercados la semana anterior, cuando algunas encuestas mostraron a Dilma por encima de Aécio, con quien había estado en empate técnico. Pero no se esperaba que con el ajustadísimo margen de victoria el gobierno, a través de Mantega, ratificara el curso económico. Para calmar un poco el ambiente, otros voceros oficialistas hablaron con la prensa, como Rui Falcão.
Al comentar la dura campaña y el papel que jugaron los medios, que mantuvieron las denuncias de corrupción en Petrobras, Falcão aprovechó para volver a la carga con un proyecto encajonado por la propia Dilma para impulsar una nueva ley de medios audiovisuales. Falcão dijo que se buscará "democratizar los medios" para evitar que haya monopolios y oligopolios, en una clara referencia al poder del multimedios Globo, muy crítico del gobierno.
"En este período de transición vamos a ver señales del PT, sobre todo en el discurso, para construir una imagen de fortaleza, generar tranquilidad política ante la victoria ajustada. Pero lo importante serán las medidas concretas que se anuncien, porque el gobierno sabe que para lograr estabilidad política debe garantizar mínimamente el crecimiento económico. Creo que la expectativa es que se tomarán decisiones más próximas a lo que los mercados esperan que ir en la otra dirección", opinó el analista Rafael Cortez, de la consultora Tendencias.
Una primera forma de reducir la incertidumbre sería anunciar cuanto antes el nuevo equipo económico. Pero el timing del anuncio tendrá que ir acompañado por una elección de figuras que aporten confianza. Un anuncio apresurado con nombres que no generen la credibilidad necesaria podría aumentar la inquietud de los mercados.
LA BOLSA, EL REAL Y PETROBRAS, EN CAÍDA
2,77%
Bajó la bolsa de San Pablo
El índice Bovespa se hundió hasta un 6,2% al inicio de las operaciones, pero luego redujo sus pérdidas para cerrar con una baja de 2,77%.
12%
Acciones de Petrobras
Es la caída que registraron las acciones de la estatal brasileña al final de la jornada, el mayor desplome en un día en casi seis años; la compañía está en el centro de un escándalo de corrupción.
2,52
Reales por dólar
La divisa norteamericana cerró con un alza de 2,56%, y cotizó a 2,52 reales; el valor alcanzado ayer por el dólar en Brasil es el mayor desde abril de 2005..


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