La madera del Paco, esquivando el lío del agua, la tarea poco grata que le queda a Celso, y el increíble asado radical de la traición

¿De qué madera está hecho el nuevo gobernador? Ya lo vamos a saber. Si el Jury del agua llega sin definición a diciembre, van a pedir renuncias. Lo que le dejaron a Jaque para que se despida con ganas. Adiviná qué radicales en la casa de qué radical festejaron la derrota con asado y champagne… ¡El día de las elecciones! Rosales busca pantalla. Los últimos chismes de la política local.
El Gordo había decidido volver a los asados, después de varias semanas de sensibilidad culinaria acuciadas vaya uno a saber por qué nubarrones en el ánimo. Así es que aprovechando el calor de primavera-verano y la necesidad de airear un poco las ideas, se había dado a los menesteres de la buena parrilla: costillas arqueadas, mollejas al curry, choricitos, un vacío muy parecido a la manteca, entrañas… y chinchulines trenzados al oporto. Había sacado la carne de la heladera unas cuatro horas antes, como mandan los manuales del buen asador, y preparado la salmuera de sal gruesa, dos dientes de ajo y una ramita de romero, con suficiente tiempo como para que se asiente. Contento con el resultado de las elecciones, pero preocupado porque veía poca acción en torno a los asuntos que realmente importan y le joden la vida a la gente, Julián fue disponiendo la carne sobre los hierros bien calientes, y los primeros humos del asado comenzaron a tentar a los vecinos.

El Ruso acababa de llegar, radiante, de Buenos Aires. En los parlantes del quincho sonaba, suave, el dueto increíble de Andrea Bocelli y Sarah Brightman. –Quiero agradecer a Aerolíneas Argentinas y Austral, a todo su personal de a bordo, al management, a los directivos de la compañía, a su presidente Mariano Recalde y La Cámpora que lo acompaña, que me hacen ir y venir de Buenos Aires cada semana a horario, muy puntual... realmente... cómodo, entretenido, y en vuelos de primera calidad. Y a todos sus empleados, que se desviven por atendernos con excelencia, cuando por mera casualidad, cada muerte de obispo –con perdón de Monseñor Laguna- aparece algún mínimo inconveniente. Nunca hicimos tan bien todos los argentinos en poner dos palos verdes por día en una compañía…- dijo el Ruso, antes de derramarse sobre un sillón y beberse una botella de agua mineral de litro y medio, para apagar el incendio. Julián lo mirada divertido.

-¿Lo decías en serio?

-Claro… ¿Este no es un país en serio?- interrogó el Ruso. Desde el cuadro que adorna la pared norte del quincho, Eternéstor arqueó una ceja y mandó a peguntar si el Ruso no era muy amigo de Scioli, por las dudas. El general, Eva y Bin Laden compartían con Raúl Querido una noche de Luder-Matic, bebiendo cerveza peronista, el último grito de la moda K.

Después de las elecciones, Ludovico había dejado sus remeras impresas para siempre, y las había cambiado por camisas de corte conservador. En la semana, se reuniría en un balcón de la Quinta Sección con los demócratas que habían quedado en pie después de estas elecciones. Unos cuatro en total. Entran cómodos en un metro cuadrado.

El Omar, el radical-radical-radical que habla con todos, menos con uno, tomó la posta de las remeras serigráficas. La suya, la primera de la temporada, rezaba “Alfredo 53 – Cristina 43”, bien grande, en honor al radical que le había ganado a la mismísima presidenta el día en que votaron todos, sin desdobles ni dobleces y con el #ponelatoda del perokirchnerismo a full.

-¿Te hiciste cornejista ahora?- le preguntó el Chito, que venía estudiando la composición del Jury de Irrigación para anticipar el próximo voto, en pocos días más.

-No. Pero quiero la renovación del partido. Basta de derrotas, basta de la Mendoza arcaica… la gente nos está pidiendo otra cosa. Paco Pérez y el peronismo nos ganaron con los pibes… y con algún “ayudín”, como el de Aldo Vinci en Las Heras que salió carísimo… políticamente, digo. Lo bancamos a Mario Barletta, el intendente de Santa Fe, como presidente de la UCR. El Ernesto y Cobos acompañan. El petiso participa en toda la operación, pero no se va a mover mucho de Mendoza. Bastante tiene con la presidencia de un partido derrotado, desde fines de este mes, y con la gestión. Está obligado a que sea buena y a llevarse más o menos bien con los kirchneristas por lo menos por tres años…- explicó el Omar, con su remera.

El Ruso, con simulada inocencia, preguntó…

-¿Y el champagne?

Sorprendido, Julián levantó los ojos de la parrilla, luego de untar las mollejitas con una mezcla de curry, miel, oliva, y mostaza.

-¿Te volviste loco? ¿Desde cuándo tomamos champagne con el asado? ¿Para qué trajimos una caja de Malbec?

-Je… lo que pasa… es que sin champagne este asado no es como el que se hizo el domingo de las elecciones, para festejar…

-¿Quién, el peronismo?

-No. Los radicales. Pero no todos, algunos…- dijo el Ruso, clavando los ojos en el Omar.

-Yo no sé nada… ¿De qué asado hablás?- se atajó el radical del grupo.

-¿En serio no saben? Lo comentan en todo el radicalismo. Hay mucha calentura…- dijo el Ruso, sirviéndose un ‘chori’ en silencio para estirar el suspenso. Lo bajó con unos tragos de Merlot.

-Resulta que el domingo de las elecciones, hubo un almuerzo algo tardío en la casa del senador-ex-senador Sergio Bruni, en el barrio Dalvian. Aparte del anfitrión, estaban el Viti Fayad, Raúl Levrino (a) “El discriminador”, y tres o cuatro más. Resulta que cuando el peronismo le acercó las encuestas de boca de urna al Viti, empezaron a festejar a lo loco. Se cagaban de risa. Trajeron champú y empezó el descorche. Cuando MDZ publicó a las cinco de la tarde que Paco ganaba hasta hubo música, baile y gritos. Me contaron que los más festivos eran el propio Bruni, el alcalde y Levrino. A los gritos festejaban… “¡¡¡Que el Mula se vaya a firmar planos a la casa!!!” y cosas por el estilo. Me contaron que el cementerio de botellas que quedó de ese festejo fue importante, y que se transformó en apoteótico cuando las operaciones del Multimedios decían que Marcelito Costa podía ganar en Godoy Cruz. Llegaron hasta las nubes de puro placer… y después se calmaron, y tasa-tasa-cada-uno-a-su-casa. Pero el festejo por la derrota fue en grande…- contó el Ruso, esperando la reacción del amigo. El Omar se puso pálido.

-No te creo… ¿cómo puede ser…? ¡¡Se estaban mandando el asado de la traición mientras había fiscales radicales peleando voto a voto con el peronismo, y mientras el petiso Cornejo y Giner y los del Este y tantos otros se rompían el alma en la elección… hubo actas de escrutinio que llegaron al comité a la una y media de la mañana del lunes… Yo no te puedo creer que había radicales festejando… mientras otros radicales perdían las elecciones…!!

-¿Viste? Esa es la calaña de dirigentes que tienen… Después denle alas, nomás…

-No, si ya sabemos… Fayad llegó a Córdoba al foro de intendentes con aires de emperador convocante pero ahí la tienen clara. Lo acomodaron rápido. El que invitó fue Ramoncito Mestre, y la liga de intendentes sabe que el Viti es amigo de Negri, Morales y Rozas, que acaban de enterrar al partido junto al alfonsinismo residual. No pasa nada… pero este festejo de la derrota es inconcebible…- dijo el Omar. Y dejó caer una lágrima de bronca e impotencia dentro del Merlot. Después, se lo tomó con ganas, espantando los fantasmas de la indignación.

Ludovico miraba con los ojos enormes. –No puedo creer lo que estás contando. Mirá que los gansos tenemos despelotes y traiciones. Pero somos más delicados…-

-¿Ah sí, y en qué anda el ex candidato Luis Rosales?- quiso saber Julián, que ya estaba cortando las tiritas del vacío. Se desarmaban solas después de un par de horas de brasas de buena leña, bien chiquitas…

-Ya está en Buenos Aires. Vuelve a C5N y anda dando vueltas para reunirse con el Chupete, y ver si puede ser conductor de un programa político. Le dio réditos ser candidato… lo posicionó bien… ¿no?

-Sí, mejor que a Aguinaga Jr…- dijo el Ruso, y aclaró enseguida. -Hubo una movida de Luisito Rosales y Carlos Aguinaga para tratar de quedarse con el PRO en Mendoza. Pero les fue mal. En especial al senador. En Buenos Aires, después de una gira de Emilio Monzó, que va a ser ministro de Gobierno de Mauricio Macri, hizo por el interior. Emilio anda con el armado nacional del PRO. Y sobre Aguinaga, el consenso en Mendoza era unánime…-

-¿Y entonces?- preguntó el Omar…

-Sí… unánime… lo puteaban todos…- explicó Ludovico, y fue a un rincón a llorar despacito y en silencio por el triunfo de Carlos Alberto López Puelles en Luján, de la mano de otros ex demócratas.

La cena cambió de tema.

El Chito venía mascullando ideas desde antes de las elecciones, y aprovechó a volcarlas en la mesa.

-Acá hay que ver si Mendoza tiene un nuevo gobierno en serio o si van a jugar a la payana cuatro años. La provincia está fundida. No hay guita. Hay déficit… ¿se entiende? Acá, si no se busca la manera de generar recursos nuevos, de apostar a la minería de verdad pero sin envenenar a nadie, de generar nuevos negocios con una empresa provincial de energía fuerte que no se someta a la presión ni las extorsiones de nadie, si no vemos la forma de convocar a todo el mundo e industrializar los productos del agro, de fortalecer el turismo del vino… La guita no va a alcanzar… ¿Qué va a hacer Pérez? Necesita pedirle por lo menos 1.500 palos a Cristina para empezar. De movida, casi 600 para transformar la red de agua y cloacas para que sirvan de algo. Están obsoletas mal… Después vienen las paritarias… Salud hecho pelota… No está bien la cosa. Dentro de cinco años vamos a estar llorando todos si no hacen algo para poner de pie a esta provincia fundida que alguna vez fue líder…- dijo el Chito.

-Tenés razón. Yo lo voté, porque antes de votarlo a Rosales le daba al voto al PJ y listo. Pero me preocupan las señales. Creo que el Paco tiene que demostrar ahora de qué madera está hecho, y si se va a someter a los designios del partido, o de parte de él, o si va a gobernar para todos…- dijo Ludovico con sensatez. Y aclaró, aunque no hacía falta. –Lo digo por lo de Irrigación-

Julián entendió que los cañonazos venían para su lado. –Miren muchachos… vamos a tomarlo con calma… El Paco y Ciurca no se van a meter en el kilombo de Irrigación. Si los muchachitos azules logran bancar la parada y zafar del Jury, habrá para ellos aplauso, medalla y beso. Pero el gobernador electo y el vice ni van a abrir la boca salvo que los obliguen, hasta el 10 de diciembre. Lo que el Paco quiere es que esto no llegue “abierto” al momento de asumir. Traduciendo: si el Jury está indefinido para el mes que viene, Paco va a pedir que renuncien todos en Irrigación. En principio no le va a quitar al sector Azul semejante factor de poder. Pero sí va a pedir que lo conduzca otra gente. Al gobierno nuevo no le conviene arrancar desde menos diez, con un jury en marcha y semejantes denuncias. Es una cuestión política. Irrigación es emblemático, es el agua de Mendoza. Y con el agua no se jode.

-¿Y por qué va a esperar hasta el 10 de diciembre?- quiso saber el Chito, que no participaba mucho de las trenzas de la política. Más bien las rechazaba.

-No lo hará excepto que haya una hecatombe. Sabe que el gobierno provincial -salvo algunos de los muchachos que están en éxtasis por esto, por venganzas internas- está defendiendo y tratando de sostener a Frigerio. Jaque juega también su futuro y no quiere saber nada de irregularidades en un gobierno al que se le pueden decir muchas cosas, menos que ha tenido grandes casos de corrupción. Por eso Paco no se va a meter hasta que tenga que meterse- dijo Julián, y apuró el mal trago con un beso apasionado a la botella de Malbec, así. Del pico.

-¿Y en qué más anda el gobernador…? El nuevo, digo…- preguntó el Ruso, recordando que esta semana tenía que reunirse con algunos muchachos por la licitación de Los Blancos. Ya sabía que habían acordado que la iba a terminar el Celso, pero que el Paco había puesto la condición de que el negocio tenía que tener “visado” del gobierno nacional, tal como a su vez se lo pidieron a él.

-Por ahora rondas de reuniones. No tiene el equipo definido y lo va a hacer bien sobre el filo de noviembre. No quiere tirar probables ministros a la hoguera, para que la oposición o algún medio curioso e hinchapelotas se los incendie. Sí sentó a la mesa a todos. En el peronismo, los únicos que no participan hoy del festín son Pampa Alvaro y Guillermo Pereyra. Pero los demás, todos. Aun los azules, que están en retroceso, perdieron al candidato a gobernador, una diputada nacional, y se replegaron en su territorio, aunque ahora Tunuyán es de ellos. Los intendentes están aportando nombres para el gabinete. Lo mismo los dirigentes de peso. Pero todos saben que la carta que gana, la que decide, la tiene el Paco. Van a respetar eso, y tratar de darle volumen político, para que no le pase lo que a Jaque en los primeros meses.

-¿Y de política, qué va a hacer?

-La mayor parte se la va a dejar a Ciurca. El manejo con el partido, con los caciques, con el territorio… él va a estar jugando en una liga más grande con mucho contacto nacional, viajes con Cristina… Le dejó al Carlitos el armado de una estructura local. Carlos teje y desteje a su modo. En el gobierno hay gente intrigada. Están seguros de que juega solo, como hizo con lo de la adhesión a la Ley de Discapacidad. Pero su gente dice que no, que todo lo habla con Paco. Esta ley significa más o menos unos 30 palos al año. En un presupuesto de 12.000 palos… ¿qué importancia tiene? Monedas. Vamos para adelante. En el peronismo somos así…-

La cena fue llegando a su fin. Para el final, helado de crema americana con mermelada casera de naranjas, y un café bien fuerte. Del asado no había quedado nada. La noche estaba linda para caminar. Después de dejar el quincho impecable y de lavar y ordenar hasta el último plato, como indicó la jefa, nos fuimos calle abajo.

-Julián… ¿Quién se va a hacer cargo del aumento de tarifas?

-Celso. Lo va a hacer antes del 10 de diciembre. Lo primero va a ser lo del transporte público. Es la tarea dura que le queda. Lo acordaron con Pérez.

-¿Y qué va a ser de Celso?

-Nadie sabe todavía. Creo que sus amigos se equivocan al ponerlo tanto en exposición y obligarlo a hacer cosas públicas. Si nadie habla de Jaque, es probable que pueda conseguir algo importante en la próxima gestión de Cristina.

-¿La embajada en Chile?

-Negativo. Él quisiera, pero cuando comparás con Carlos Tomada, no tiene muchas chances…-

-‘Tas loco… el Celso goza de prestigio del otro lado, Piñera lo quiere, participó de comités binacionales cuando era senador… conoce los temas chilenos y argentinos… ¿Por qué va a ir Tomada?

-“Es la política, estúpido…”

-Tenés razón… hablando de política, estuve en Buenos Aires esta semana. El kirchnerismo lo está matando a Scioli. Lo ahorcan por todos lados, entre Gabriel Mariotto y los de la Casa Rosada. No lo dejan mover. Le designan los tipos del gobierno que viene, le manejan la legislatura, hasta cargos de directores. Es un escándalo cómo le están atando las manos…

-Qué bárbaro… ¿qué sabés de Alí Gagá?

-Anda preocupado… me contaron que las obras del metrotranvía no lo dejan dormir cuando va a la casa de la novia…-

-¿Pero no trabajan de día?

-Por eso, si no puede arrancar nunca antes de las diez y media de la mañana…

-¿Te enteraste de las novedades en el equipo de comunicación que viene en el gobierno?

-Me dijeron que lo arma Mario Riorda, el cordobés.

-No. Él, de manera individual, va a permanecer en la órbita de Paco como asesor de imagen. Pero la comunicación irá por caminos normales. No hay vocero oficial aún. Por ahora está David Barroso, que coordina la prensa de Raúl Mercau. La idea nueva es armar un súper equipo muy profesional con mucha atención en las redes sociales. El que crea que comunicar un gobierno es mandar gacetillas, se va a equivocar… ¿no?

-Sí. Hay que estar donde está la gente…

-Ché… ¿nos irá a ir bien?

-No sé. Sólo si hacen lo que tienen que hacer… Si no, estamos al horno. Cuatro años más de nada… Y van…

Dicho lo último, desaparecimos. En el sentido literal y estricto de la palabra.

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