El bloque macrista cosiguió 40 votos justos para aprobar el pliego de la jueza con la ayuda de Pino, Lozano y Carrió. La UCR aportó los últimos votos tras una negociación secreta entre el Coti y el jefe de gobierno, a espaldas de Angelici. A cambio el PRO habría ofrecido cargos a algunos legisladores.
El de hoy fue el tercer intento del bloque del PRO, que no había tenido éxito en las dos últimas sesiones para avanzar con el nombramiento de Weinberg, que fue elegida por el jefe de gobierno para cubrir la vacante que dejó Julio Maier en 2009 en el Máximo Tribunal porteño.
El pliego de Weinberg, a quien Macri conoció en el gimnasio, se aprobó en un trámite exprés durante un cuarto intermedio de la sesión ordinaria que trató la ley de libertad de expresión que el PRO consensuó con los bloques de Elisa Carrió y Pino Solanas.
Estos dos bloques aportaron 7 de los 14 votos que el PRO necesitaba de la oposición. El resto de los votos positivos pertenecieron a los tres legisladores de Buenos Aires para Todos que responden a Claudio Lozano, a los dos aliados que responden a Patricia Bullrich (Juan Pablo Arenaza y Adriana Montes) y a los dos radicales (Cladio Presman y Antonio Campos).
Negociaciones secretas
Al PRO le costó tanto aprobar el pliego por dos razones. En primer lugar, debió superar las propias internas fogoneadas por Daniel "Tano" Angelici, que maneja un sub-bloque de cuatro legisladores dentro de la bancada del PRO. Ellos son Martín Ocampo, Oscar Zago, Raquel Herrero y Enzo Pagani.
Como explicó LPO, el presidente de Boca quería colocar a una persona de su entorno en el Tribunal y sonaba para ese cargo el fiscal general de la Ciudad, Germán Garavano.
Pero el obstáculo principal lo propició el mismo Macri, que en principio había bajado la orden a sus legisladores para que no negociaron nada con la oposición a cambio de los votos.
El jefe de gobierno revirtió esa determinación y el PRO terminó negociando una serie de cargos que volcaron la votación a su favor.
Para convencer a los legisladores de Proyecto Sur, el macrismo le habría ofrecido la Defensoría General de la Ciudad a Julio Raffo. Esta Defensoría está en manos del kirchnerismo, que ya tenía prácticamente cerrada la sucesión de Mario Kestelboim con el camarista Horacio Corti.
Raffo fue la piedra fundamental para convencer a su bloque, aunque sólo consiguió el respaldo de sus compañeros Adrián Camps, Virginia González Gass y Pablo Bergel. Debió pelearse con Rafael Gentili, que fue el único legislador que habló en contra de la designación de la jueza en la breve sesión. "No tengo un compromiso emocional con el tema", lo chicaneó Raffo en pleno recinto.
Para convencer a los legisladores de Lozano, el PRO le habría ofrecido un lugar a Laura García Tuñón en la Defensoría del Pueblo y un espacio en la Asesoría Tutelar a María América González, a quienes se les vencen las bancas en diciembre.
Para consensuar con la Coalición Cívica, el PRO le habría ofrecido a uno de los legisladores de este bloque la titularidad del Observatorio de seguridad vial, creado por ley hace dos semanas.
Coti, el salvador
Pero todo eso no le alcanzaba al PRO para llegar a los 40 votos, puesto que tenía a todo el interbloque kirchnerista en contra. Es por eso que el objetivo final era convencer a los dos legisladores de la UCR.
Como dijeron a LPO fuentes judiciales del macrismo, en las últimas horas el jefe de gobierno, cansado del tema, le instruyó a uno de sus operadores en el mundo judicial, Fabián "Pepín" Rodríguez Simón, para que consiguiera los votos como fuera.
Para eso, "Pepín" debió convencer al histórico operador de la UCR, Enrique "Coti" Nosiglia, que hace años es amigo de Macri y tiene influencia directa sobre uno de los legisladores radicales.
El "Coti" está enfrentado con Angelici y como explicara este medio, le tiene bloqueado el acceso a la UCR, pese a que el Tano logró llevarse varios dirigentes para el PRO.
Es por esto que Macri puenteó al presidente de Boca y consiguió el apoyo de última hora, gracias al Coti. De esta manera, el jefe de gobierno se anotó un triunfo propio tras 4 años sin poder sortear los obstáculos que le impusieron sus principales operadores judiciales, como Angelici y José Torello.










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