En un acto con mujeres de Pro llamó a evitar la pelea por su sucesión en el gobierno porteño
Ya habían pasado los videos con coloridas imágenes de actividades alrededor del país; el grupo de covers y el improvisado baile general con las pashminas amarillas elevándose al aire. Mauricio Macri terminaba su discurso ante más de mil mujeres Pro de todo el país reunidas en el Buenos Aires Design, cuando prefirió hablarles, sin nombrarlos, a Gabriela Michetti y Horacio Rodríguez Larreta, candidatos a sucederlo en la jefatura de gobierno, que lo miraban desde la primera fila."Tienen que hacer como me recomendaba mi abuela. Trabajar en positivo, sin pensar en lo que está haciendo el otro", afirmó Macri. Por si no quedaba claro, agregó: "Hoy debatimos cómo sigue este proyecto, y hay más de un dirigente en condiciones de liderar. Y eso es muy bueno", afirmó el líder de Pro.
A su regreso de su gira por Washington y París, y con tono de candidato presidencial, Macri se encargó de poner paños fríos a una interna que, de a ratos, amenaza con desmadrarse, aunque mantuvo la incógnita sobre la fecha de los comicios porteños, tal y como se lo reclaman la oposición y sus dirigentes más cercanos.
"Estamos todos juntos acá, somos los mismos. No tengan miedo, los quiero ver más unidos que nunca", dijo Macri a modo de cierre del encuentro de mujeres Pro, que coordina la diputada Gladys González. Como era de esperar, cada uno de los candidatos interpretó los gestos de Macri en su beneficio. Para Michetti, el pedido equivale a la admisión de "lo agresivo de la campaña de Larreta". Citan como ejemplo de "falta de códigos" un encuentro de jóvenes macristas en apoyo del jefe de gabinete, organizado por el diputado porteño Enzo Pagani durante el fin de semana, que mereció la desmentida de otros jóvenes de Pro liderados por la diputada Soledad Martínez.
"A todos los que me preguntan qué hacer, yo les digo: somos Gandhi", les repite Michetti a sus colaboradores, según pudo averiguar LA NACION. Desde el búnker de Larreta interpretan la demora de Macri en anunciar la fecha de las elecciones porteñas como un guiño en favor del jefe de gabinete. "Esta semana es muy corta", contestó con ironía Macri cuando LA NACION le preguntó si en los próximos días habrá una decisión sobre la fecha de los comicios para jefe de gobierno y consejeros comunales. La fecha de estos últimos está fijada para el próximo 5 de junio, a menos que Oscar Moscariello, presidente de la Legislatura, reciba en las próximas horas la orden de agilizar un proyecto de ley que unifica esos comicios con los de jefe de gobierno.
Pero Macri, en su regreso a la actividad, mantuvo el suspenso. No dio pistas ni en la reunión de gabinete ni en la breve reunión de la mesa chica de Pro, por la tarde. Sólo en declaraciones radiales dio un indicio, al reiterar que "las elecciones (porteñas) hoy por hoy siguen siendo desdobladas" de las nacionales.
Un rato antes del final, Macri hizo una curiosa promesa a las mujeres que lo vivaban. "La próxima les canto algo si en lugar de mil son diez mil", les dijo, mientras caían cientos de papelitos amarillos. Ningún varón le rogó que lo hiciera: una llamativa morocha con tacos altos y vestido mínimo se había encargado de dejar sin respiración a muchos presentes con sus versiones del portorriqueño Chayanne.




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