La conducción nacional, que responde a Mauricio, terminó con la cúpula bonaerense que encabezaba su primo Jorge. El acuerdo con Solá y De Narváez había disparado la "rebelión".
Entre los motivos para adoptar tal decisión figuran "el adelantamiento de la elecciones nacionales, el proceso electoral bonaerense y a raíz de las desinteligencias de Pro disidente", informó a DyN el diputado nacional Christian Gribaudo.
El interventor partidario será José Torello, el titular del macrismo a nivel nacional. En la reunión tomaron parte los diputados Gribaudo y Ramiro Tagliaferro; Torello y dirigentes del PRO bonaerense de todas las secciones electorales, entre otros.
La intervención llegó luego de que en el PRO bonaerense explotase una crisis política en febrero en ocasión de anunciarse el acuerdo electoral entre Mauricio Macri y los diputados justicialistas disidente Francisco De Narváez y Felipe Solá.
A raíz de ello, el jefe de Gobierno de la Ciudad resolvió desplazar a Jorge Macri de la presidencia del partido, una decisión que generó rechazos entre la dirigencia partidaria provincial, que incluso llegó a movilizarse para expresar el descontento. "Me sorprende de sobremanera la decisión tomada, porque no hay razones que justifiquen la intervención al partido, es un golpe muy duro para la dirigencia del PRO bonaerense", lamentó Jorge Macri, en diálogo con DyN.
Los rebeldes, liderados por la senadora Viviana Arcidiácono, el concejal de Lomas de Zamora Carlos Fiorentino y el presidente del PRO de Vicente López Cristian Raff, acusan a Mauricio Macri de haber "entregado el partido al duhaldismo".
Arcidiácono, en diálogo con DyN, aseguró que "borraron el partido de un plumazo, es un acto grave y terrible" y reclamó elecciones internas para designar autoridades. "No han podido suplantar la figura de Jorge Macri", explicó a DyN otro dirigente macrista, al analizar la intervención.






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