Un estudio de la Universidad Abierta Interamericana muestra al jefe de gobierno porteño como el opositor mejor posicionado para enfrentar al kirchnerismo en octubre. Los números que despiertan alegría en el búnker macrista y escepticismo en los demás espacios opositores
La fragmentación de la oposición es muy grande y parece no tener fin, con un sinfín de candidaturas que no hacen más que crear un fuerte desgaste ante la sociedad. Sin embargo, hay un nombre que siempre sobresale en los sondeos a la hora de mencionar al principal referente de este amplio abanico opositor, y ese es el del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, que a pesar de las denuncias en su contra por escuchas ilegales y de llevar adelante una gestión muy por debajo de lo esperado, es una de las esperanzas de la sociedad para cambiar el modelo kirchnerista.
Esta situación ha puesto nervioso a más de uno dentro del variado arco opositor, ya que ven que de esa manera sus chances de representar de lleno la opinión contraria al gobierno nacional se achica, perdiendo preponderancia su fuerte discurso contra el kirchnerismo y en el cual han basado su campaña electoral, por encima incluso de las propuestas.
Un estudio realizado por la Universidad Abierta Interamericana (UAI), dirigido por Raúl Aragón, en 2.518 casos efectivos en todo el territorio nacional entre los días 1 y 11 del corriente mes, con un error muestral de 2 por ciento más/menos, muestra al jefe de gobierno porteño como el opositor mejor plantado ante la sociedad.
Según Ud. ¿Quién es la figura más importante de la Oposición ?
Mauricio Macri: 16,08%
Ricardo Alfonsín: 13,12%
Eduardo Duhalde: 6,93%
Elisa Carrió: 6,90%
Julio Cobos: 6,64%
Pino Solanas: 2,46%
Ernesto Sanz: 1,22%
Otros: 1,85%
No hay ninguno: 20,17%
NS/NS: 24,64%
Fuente: UAI
El espacio opositor en cambio se encuentra muy disperso y con tanta gama de candidatos, que no hace más que beneficiar la estrategia oficialista, que se alegra ante cada uno de los movimientos que vienen ejecutando para captar el voto del electorado independiente.
La oposición no ha sabido capitalizar el enorme triunfo electoral del 2009, donde casi el 70% de la población votó en contra del modelo kirchnerista, y se ha metido en las discusiones menores, sobre quién será el candidato que enfrente al oficialismo, que han desgastado a los opositores y no han hecho más que el oficialismo vuelva captar votos que hasta hace unos meses atrás eran impensados.
El estudio de la UAI muestra además que la intención de voto del líder del PRO es la más alta entre los opositores, detrás de Cristina Fernández, pero muy lejos de ésta y con pocas esperanzas de poder ingresar a un ballitage con el kirchnerismo. Macri recibe el 9,7% de las adhesiones, contra el 39,7% de la Jefa de Estado; el resto de los opositores se divide en 8,4% para Alfonsín, 6,3% para Duhalde, 4,9% Pino Solanas, 4,5% Cobos, 4,4% Carrió y 1,2% Sanz.
En caso de haber ballotage, Macri también sería el candidato que mayor cantidad de votos sacaría frente al oficialismo, aunque también quedaría muy rezagado detrás de la presidenta que sacaría el 49,33% contra el 34,70% del jefe de gobierno porteño y un 16,03% que NS/NC. El resto de los candidatos conseguiría una intención de voto menor en caso de segunda vuelta electoral, ya que Alfonsín cosecharía el 32,28% de los sufragios, Cobos el 31,19%, y Duhalde el 25,0%.
Todo esto no hace más que mostrar a un bando opositor, donde lo único que se ve es una total dispersión en los candidatos, lo que hace que la sociedad tenga una amplia gama de nombres para enfrentar a un frente común que ha armado el kirchnerismo detrás de la figura del matrimonio presidencial.
Todas estas discusiones en el arco opositor no hacen más que beneficiar al oficialismo, que fogonea estas peleas entre el resto de los candidatos para usufructo propio, teniendo en la cabeza una sola cosa, como lo es lograr sea como sea el tan ansiado 40,1 por ciento de los votos que precisa el kirchnerismo para eludir una segunda vuelta electoral, donde sus chances de acuerdo a cómo se arme el cuadro opositor, puede complicarse de sobremanera.







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