Macri, ante el desafío de relanzar una relación estratégica para el país

Macri, ante el desafío de relanzar una relación estratégica para el país

El Presidente mantendrá esta semana un crucial encuentro con su par chino, Xi Jinping

La reunión a solas que Mauricio Macri y Xi Jinping mantendrán el próximo viernes en Washington será el termómetro para medir cómo se encuentran los vínculos entre la Argentina y China con vistas al futuro inmediato tras la llegada de un nuevo gobierno en Buenos Aires.

En la Cancillería hay un ánimo muy optimista respecto de ese encuentro y del relanzamiento de las relaciones bilaterales tendientes a sostener la alianza estratégica integral que Cristina Kirchner firmó con China hace dos años.

En este contexto, el embajador Diego Guelar, que llegó la semana pasada a China para empezar a ocupar su cargo, adelantó a la nacion que "hay muy buena predisposición" de Pekín para reforzar los lazos diplomáticos y revisar aquellos acuerdos en los que haya algún tipo de objeciones por parte de la Argentina.

"En adelante toda la relación con China va a pasar por la Cancillería y creemos que aquí en Pekín hay buena predisposición para redefinir los lazos diplomáticos con pragmatismo", dijo Guelar, en alusión al antecedente de la "embajada paralela" que hubo durante el kirchnerismo (ver aparte).

En este contexto de vuelta de página de las relaciones exteriores con China, la canciller Susana Malcorra ultimó los detalles para la reunión que Macri tendrá con Xi. Esto se dará en Washington en medio de la cumbre de presidentes por el manejo de la energía nuclear. El Gobierno tiene gran expectativa por ese encuentro porque será también una forma de contrarrestar las recientes visitas que hubo a la Argentina, como la del presidente de Estados Unidos, Barack Obama; el presidente de Francia, Francois Hollande; el primer ministro de Italia, Matteo Renzi, y la canciller de la Unión Europea, Federica Mogherini. La intención de Macri es romper con la idea de que la Argentina sólo establecerá vínculos diplomáticos con Estados Unidos y Europa para darles la espalda a las relaciones que forzó Cristina Kirchner con Rusia y China. En este contexto se encuadra también la inminente reunión de los presidentes en Washington.

Como otra muestra de que las relaciones con China se profundizarán, ayer el ministro de Energía, Juan José Aranguren, expresó a Clarín que la Argentina inició conversaciones con China para renegociar la financiación de la construcción de dos centrales nucleares de energía por 15.000 millones de dólares.

Ese acuerdo fue anunciado en noviembre del año pasado, poco antes de que Cristina Kirchner dejara el poder. Con la llegada de Macri ese contrato estuvo en revisión y hasta se evaluó su posible cancelación. Pero ayer, tanto Arangu ren como Guelar coincidieron en que ante los avances en las negociaciones entre la Argentina y los tenedores de deuda local en default desde 2002, los costos de financiamiento con China por las centrales nucleares deben ser revisados. Lo más probable es que se renegocien los términos de la financiación de esas obras.

El antecedente de Sadous

El embajador Eduardo Sadous se mostró ayer optimista respecto de que el gobierno de Mauricio Macri logre "cambios de aire y mayor transparencia" en la diplomacia argentina. Sadous denunció hace tres años la existencia de una embajada paralela en Venezuela cuando estaba a cargo de esa sede diplomática. Por ello fue procesado por presunto falso testimonio agravado.

Su caso ahora será llevado a juicio en la Cámara Federal y es una de las pocas causas en las que el denunciante quedó bajo sospecha y los denunciados están libres. Sadous denunció turbios manejos en las millonarias operaciones de exportación entre la Argentina y Venezuela donde intervenían funcionarios de Planificación sin su consentimiento. Ahora, Sadous confía en que la Justicia lo absuelva.

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