La lucha contra la inseguridad y el doble discurso

Por: Gerardo Gómez Muñoz:

Hay temas centrales como la lucha contra el hambre y hoy también contra la inseguridad que merecen y reclaman medidas en dos planos. Uno en el de la coyuntura que exige inmediatez y su consecuente eficacia en el hoy y ahora, lo que también puede implicar cambios y hasta pruebas sobre la marcha, de acuerdo a los resultados que urgen y presionan.

Hoy hasta los abanderados del garrote admiten que el cambio serio, en el segundo plano vendrá con las políticas sociales de profundidad. De todos modos seguirán despotricando contra los subsidios y las políticas de inclusión en general. Pero, la politiquería argentina tiene un tercer plano que es el de la oposición que en su inmensa mayoría alienta protestas "porque no se hace nada", pero simultáneamente aparece con los más inverosímiles "me opongo" a todo lo que se trate de hacer. Apenas hace dos años el intendente Gustavo Pulti era el centro de todas las críticas "porque no hacía nada" ante el avance del delito. Era de balde que explicara que por no ser jefe de la policía no tenía poder de decisión en el tema. Pero no se comía gratuita e indolentemente el vituperio. No escatimaba gestiones en todos los sentidos para que los poderes jurisdiccionales atendieran como es debido la situación. Convocó a especialistas para analizar el tema, hubo debates y reuniones a granel en las asociaciones vecinales y empresarias y sociales en apoyo a un cambio drástico. El consenso crecía hasta que aparecieron leguleyos supuestamente entendidos que profetizaban impedimentos tribunalicios a la posibilidad de la policía municipal. A caballo de ellos y acicateándolos llegó la UCR, con "inmejorables proyectos propios" que resultaron divertidos plagios de los existentes en otros lares. En el sotto voce picaresco decían lisa y llanamente que la cuestión era no dejar crecer a Pulti en las encuestas. Una amiga recurrió como en otras ocasiones a Juan Garivoto para dar un paso más de acercamiento al massismo. Listo para los mandados utilitarios Juan despotricó ferozmente contra la propuesta marplatense y de paso, mostrando la hilacha de lo que ya se está viendo como un hilado, lo pintó de negro a Pulti y a su gestión. Como el plebiscito se venía, entre gallos y medianoche, un juez avisado y oportunamente coincidente con los radicales, hizo lugar a un recurso de amparo y nada de plebiscito, por ahora dijo la autoridad. Para que no queden dudas y prominentes cabezas con boina encabezaron una barra brava que recorrió los pasillos de la Municipalidad vitoreando "el triunfo de la Bonaerense". Casualmente o no, por estas horas el virtual jefe de la UCR de la 5a. Sección, el tandilense senador Carlos Fernández, sale en estos días en los diarios a oponerse a la policía más municipal que crea Daniel Scioli. ¿Por qué?..., muy sencillo porque quiere más Bonaerense, "la mejor del mundo" como aseguraba Eduardo Duhalde... Está a la vista que uno de los problemas del asunto es, precisamente la "Bonaerense... No importa este tribuno quiere que la haga más paquidérmica "más personal, más armas, más móviles, más combustibles"..., de más moral no se habla.

"Yo tengo la solución"

Ahora es momento de oponerse al gobernador Scioli que encuentra adversarios de toda la laya en su férrea voluntad de seguir adelante en la lucha contra el delito. Y no son de ahora los adversarios hay quienes discurren con comodidad entre la cháchara y la perversión en eso de impedir lo que la gente reclama a gritos. Muchos se han olvidado -es hoy casi una "patrulla perdida" de la política vernácula- de Francisco de Narváez. En su tiempo no tal lejano reclamaba el voto para gobernador porque "yo tengo la solución para la seguridad". No lo votaron y, consecuentemente, entonces se negó a revelar cuál era su "pócima mágica". Otro que hace años dice tener fórmulas milagrosas es Sergio Massa y por lo tanto quiere negarle al gobernador que instrumente con la urgencia que la realidad exige la creación -a través de la Legislatura- de la policía municipal como un nuevo instrumento al servicio de la lucha contra el delito. Scioli ante la disyuntiva que sería mirar y hacer declaraciones se jugó por el decreto correspondiente. Ya está firmado en tanto vociferan oficialistas del kirchnerismo de paladar negro. Uno se queja porque va a haber más policía, otro porque se habla mucho de "lucha", otro abomina de la palabra "reprimir", otros sin decirlo se horrorizan porque Scioli respondiendo enérgicamente al reclamo popular, va a ser electoralmente más fuerte. Los de Massa con otros argumentos baladíes también lo mismo. Y los radicales como Fernández a lo mejor piensen que con democracia y más Bonaerense se puede.

Con silbidos hay futuro

El martes la Cooperativa Nuevo Amanecer vivió una jornada apoteótica, porque la presidenta Cristina Kirchner se conectaba vía conferencia televisada con la sede y los directivos de la entidad para felicitarlos por el logro de poner de nueva en marcha esa fuente de producción y trabajo que beneficia a Tandil y Mar del Plata. También para anunciarle el otorgamiento de un subsidio de un millón de pesos destinados a la adquisición de nuevos elementos para la fábrica. Había entusiasmo y apareció hasta la diputada nacional Adela Segarra, la provincial Fernanda Raverta, muchos funcionarios, las banderas de La Cámpora, de Kolina y otras habitués. Flotaba un aire sospechoso y de pronto cuando se oyó el nombre de Gustavo sonaron silbidos, no muchos y en coro no ajustado a un tiempo común. Es como si lo que siguió los había confundido. Es que la Presidenta a la que nunca se le oyó en oportunidades similares saludar: "Hola Adela" o Fernanda o Silvana o Wladimir, o Marquitos, o Cristian, o Carlos o Pablo, esta vez había dicho muy afectuosamente: "Hola Gustavo cómo te va". Un tono casi habitual en el trato de Cristina con el intendente Pulti. Inmediatamente otra mención a otro amigo por parte de Cristina también recibió silbidos. Pero provenían de las distintas cofradías cheppistas tal vez preocupadas porque el esperanzado y vacío "Hay Futuro", sucede al desautorizado por la propia jefe, "Cheppi es Cristina". Otros que siguen siendo tan cristinistas con o sin candidatuas propias como antes, se calentaron de lo lindo y al término del acto se los vio encarar firme a Adela, Fernanda, Silvana, Cristian y otros próceres por la falta de criterio político y de respeto a la Presidenta. Entre los más enérgicos estaba Fernando Alí, titular del PAMI, "porque esta gente que responde a Carlos Cheppi, tiene prácticas que recuerdan viejas épocas". Y siguió "de prepo van a tratar de copar actos institucionales como éste, donde los protagonistas son los trabajadores cooperativias que levantaron esta empresa caída". Otros más cercanos, desde el kirchnerismo como Eduardo Bruzetta, "Manu" Fernández, Alejandra Urdampilleta no fueron menos severos con "escuadra chifladora de Cheppi".

Chucho y el ejemplo

El secretario general del sindicato de Trabajadores de Maestranza de Casinos, Chucho Páez con militantes de su gremio y otras diversas procedencias dio un ejemplo en pleno sábado frente a la Catedral que merecería ser recogido y aplicado por otros sectores que ven con preocupación la falta de reacción patriótico-popular de la gente común con respecto al ataque de los "fondos buitre" contra la Argentina. Muchos transeúntes se preguntaban si en los próximos días esa militancia útil y abnegada no sería empleada por las agrupaciones del cheppismo silvador o los conductores de ellas, casi de militancia rentada y altos cargos o por otros sectores de gran nivel intelectual para dar el debate...

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