Inflación controlada, eliminación de retenciones y mejora del tipo de cambio son parte de las medidas del economista de Massa para recuperar dinamismo en la producción entrerriana
El economista Marco Lavagna, uno de los integrantes del equipo que asesora a Sergio Massa, sostuvo ayer que las primeras medidas económicas en caso de llegar el exintendente de Tigre a la Presidencia de la Nación estarán apuntadas a alivianar la carga impositiva sobre los sectores agroproductivos, además de brindarles un tipo de cambio más competitivo.
“En cada lugar hay una agenda regional, con las particularidades de cada sector productivo. Todas tienen un marco común, que es esta situación de inestabilidad macroeconómica, con una inflación elevada, un tipo de cambio que viene perdiendo competitividad y particularmente afecta a las economías regionales y de las provincias. Y también una falta de previsión y perspectiva hacia el mediano y largo plazo que hace que todo quede muy planchado, que no haya inversión, que se dé una incertidumbre muy aguda”, describió en diálogo con UNO.
Añadió: “La situación social va empeorando cuando te vas alejando de los centros urbanos y te vas a provincias más al norte del país, donde encontrás una situación de pobreza más acuciante, con una dependencia muy fuerte del trabajo estatal y de los planes sociales”.
El economista, que se manifiesta partidario de los cambios graduales en la política económica, indicó: “Uno puede venir con un plan de desarrollo regional o sectorial muy bueno, pero si no lo enmarcás en una política sustentable y de largo plazo, será difícil desarrollar ese plan. Lo primero será generar las condiciones estructurales, macroeconómicas; para después sí pensar en los detalles, en cuáles son los distintos sectores que requieren de apuntalamiento y desarrollo a largo plazo”, explicó.
Sobre la economía entrerriana, sostuvo que lo que debe hacer el gobierno nacional es “brindarle a las provincias y municipios las herramientas que necesiten para la toma de decisión. No creemos que las decisiones tienen que estar en un escritorio en Balcarce 50, sí en la discusión de la región, de los que están en el día a día”. Hecha esa aclaración indicó: “Vemos la necesidad de tomar medidas en términos impositivos y compensar a través de regímenes particulares algunas asimetrías que se pueden dar , por ejemplo en costo de fletes o falta de infraestructura general. Creemos que ahí sí la Nación tiene que tener un rol muy fuerte colaborando con las provincias en el desarrollo. La falta de infraestructura es fenomenal, no puntualmente en energía, o rutas, o ferrocarriles, sino en general. Sobre todo queremos alivianar la carga impositiva en los sectores productivos agroindustriales, donde tiene un peso muy fuerte, y termina significando un techo que se le pone a la actividad, e impide su desarrollo”, explicó
Federalismo de recursos
Lavagna propone “una integración más grande entre el Estado nacional y las provincias o regiones. Eso va también desde el punto de vista de los recursos. De cada 100 pesos que se recaudan, 76 quedan en el Estado nacional, y de los 24 restantes, 20 son para las provincias y cuatro para los municipios. Hay una falta de federalismo en la distribución de recursos muy importante. Tenemos que discutir cómo se distribuyen los recursos, pero también la carga de los gastos. Quién tiene a su cargo la responsabilidad de la Policía o de la Educación. No es simplemente decir voy a transferir más recursos, sino que es más amplio: se transfieren más recursos y cuáles son las asignaciones, las tareas que cada municipio tiene. En función de eso tienen que asignarse los recursos”.
El ejemplo que elige el hijo de Roberto Lavagna es el de las policías municipales en varias ciudades de Buenos Aires. “La Policía depende de la Provincia en realidad, y es la Provincia la que tiene los recursos para financiarla. Si la Policía va a estar en cabeza de los municipios, tienen que tener los recursos. Lo mismo puede discutirse en Educación y Salud”, aseguró.
El economista massista entiende que la discusión no pasa tanto por los parámetros fiscales que la Nación puede imponerle a las provincia (del tipo de los contenidos en la Ley de Responsabilidad Fiscal) sino en romper con un esquema de presión política para liberar recursos a las jurisdicciones provinciales. “Hay que partir de una correcta distribución de recursos y asignación de tareas, donde se resguarde un verdadero federalismo. Después si cada una de las obras o financiamientos que las provincias quieran tomar, al igual que la Nación cuando pide un crédito internacional, debe tener un cronograma de pagos correcto. Hoy tenés una falta de recursos muy grande y la Nación te va apretando para ver si te libera fondos o no. Lo que es seguro es que no debe ocurrir lo que sucede ahora, con una cooptación del Estado nacional, que te da recursos o no de acuerdo a lo cercano o no que estés políticamente”, precisó
Respecto del crédito internacional, sostuvo que Argentina tiene que salir a buscarlo “para financiar obras de infraestructura”, no gastos corrientes. “No deben tomarse para afrontar desequilibrios o un gasto elevado por encima de la capacidad de recaudación, pero lo veo positivo para usarlos en un cambio de la frontera de producción”, señaló
Lavagna reivindicó su postura gradualista. “El que diga que la inflación se puede bajar de un día para otro, está mintiendo o piensa en un impacto recesivo con consecuencias sociales y en el aparato productivo. Para bajar la inflación de manera sustentable vamos a tener que hacer un programa de dos, tres o cuatro años para bajarla al 20%, al 12%, al 8% y tener sí tasas de inflación del 5% que es lo que debería tener Argentina”
En ese sentido, anticipó: “En los desarrollos regionales vas a tener políticas a muy corto plazo, como pueden ser la eliminación de retenciones para el trigo o para economías regionales. Puede hacerse rápido como un aliciente a la situación que están viviendo. Ahora, en el largo plazo deben recuperarse los pilares, como el tipo de cambio competitivo. Esto no significa hacer una devaluación, como lo hizo el gobierno en enero de este año (...). Va más allá que una simple devaluación y eso lleva un tiempo más largo. Lo mismo en Salud y Educación, o en cuanto al déficit energético que tenemos. Lo que tenemos que dar en forma rápida son las señales para que se pueda vislumbrar que en cinco o seis años vas a recuperar la capacidad energética que tenía Argentina”, concluyó.
Las prioridades de Fuertes
Adrián Fuertes indicó que junto a Lavagna, Miguel Peirano y los economistas del massismo trabajaron el proyecto económico teniendo en cuenta que el presupuesto provincial para 2015 “reconoce un déficit de casi 1.500 millones de pesos y una deuda pública que supera los 7.000 millones”, aunque su estimación es que trepa a 10.000 millones.
Respecto del sector productivo, el intendente de Villaguay señaló: “El problema es que el atraso del tipo de cambio y una estructura tributaria totalmente regresiva, que a partir de la necesidad de financiamiento de un sector público que creció de manera elefanteásica en Entre Ríos en particular, ha hecho que haya un desaliento generalizado en las intenciones de inversión”.
Y agregó: “Proponemos sin ajustes ni bajas en la inversión pública; llevar adelante una reforma tributaria que no puede castigar a los productores ni a los industriales, y esto tiene que ver no con el ajuste sino con la eficiencia, la transparencia y la austeridad, que son temas esenciales para tener una economía amigable con los productores e industriales”.
Remarcó: “Será necesario articular un financiamiento hacia la provincia desde el sector público, nacional e internacional que permita reestructurar la deuda porque estamos pagando tasas de usura, que no tiene ningún parangón con lo que pagan los países vecinos, y todos los meses se colocan letras del tesoro a tasas altísimas para pagar el déficit del Estado”, agregó.





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