Confiado en ganar el ballottage, insistirá en los logros de la gestión macrista; un menor caudal de votantes lo beneficiaría
Preocupado no, pero sí en alerta. Horacio Rodríguez Larreta cree que "un mes de elecciones no le cambia la opinión a los porteños", y que a las dos amplias victorias que ya obtuvo (en las PASO del 26 de abril y las generales del pasado domingo 5) se le sumará la tercera y definitiva segunda vuelta, en sólo siete días, para cumplir su objetivo: convertirse en el sucesor de Mauricio Macri en la jefatura de gobierno.
Precavido, diseñó junto a su mesa chica la estrategia para los últimos cinco días de campaña: un combo dónde sobresalen Mauricio Macri, el repaso de los "hitos" de la gestión porteña de Pro y la convicción de no responder los ataques que, aseguran en el larretismo, están recibiendo departe de Martín Lousteau en los últimos días. Para responder, y con fuerza, estarán otros.
Macri hasta en la sopa. Distraído por unos días de su campaña presidencial, el jefe de gobierno estará junto a su jefe de gabinete en cada día de campaña que resta. Será en una recorrida, en una foto, y en los spots que mañana podrán verse por televisión e Internet. Allí, el líder de Pro y su delfín porteño harán "un repaso de todo lo que hicimos y la perspectiva de lo que vamos a hacer" como forma de pedir el voto, cosa que harán de manera explícita. El jefe de campaña, Fernando de Andreis, recalcó a LA NACION que las filmaciones (y también nueva folletería de campaña) "fueron hechas antes de la primera vuelta, porque sabíamos que habría ballottage", con lo cual negó que haya sorpresa -incluso malestar- con la decisión de Lousteau de disputar la segunda vuelta.Michetti y todos los demás. La senadora porteña, derrotada por el propio Larreta en las PASO, tendrá protagonismo en los días finales, pidiendo el voto y acompañando en recorridas. Los ministros (como ya lo hicieron Esteban Bullrich y Guillermo Montenegro en los últimos días) se dedicarán a responder las críticas de Lousteau que ya despertaron el enojo del propio Macri por su "virulencia". ¿Respuesta de Larreta? "No habrá. Va a seguir con su idea de propuesta, sin confrontar", dicen a su lado.Aparato amarillo. El despliegue del "aparato" macrista, probado hasta el cansancio en las pasadas elecciones, le garantiza a Larreta presencia en todas las mesas y barrios de la ciudad durante los últimos días de campaña, y también a la hora de contar los votos: un ejército de fiscales Pro, organizados por Eduardo Macchiavelli, virtual número dos de Larreta en la gestión, lograron "rescatar" la banca número treinta en la justicia durante el conteo definitivo.Menos gente, más chances. Sin preocuparse, al menos en apariencia, por las encuestas -todas le dan mayor o menor ventaja- en el larretismo seguirán con atención algunos factores que, creen, los beneficiarán de modo adicional. La saturación por la tercera elección consecutiva, y las vacaciones de invierno, traerían menos gente a votar. Y, se sabe, Lousteau necesita que todos los que no votaron a Pro en la general lo apoyen para dar vuelta la historia.
Los otros votos. Larreta asegura que irá por los votos del "70% de los porteños que cree que hicimos las cosas bien en la ciudad". Eso incluye algunos de quienes votaron a Lousteau para que Recalde saliera tercero, y algún voto del propio candidato K encandilado con las obras en su propio barrio. ¿Y la izquierda? "Votan en blanco o no van a votar", coinciden cerca del candidato Pro.
¿Sin sorpresas? Cerca de Larreta dicen que no habrá "golpes de efecto finales", y que los últimos días transcurrirán "con Mauricio, Gabriela, Diego (Santilli, su compañero de fórmula) en actos y programas de tevé". Pero no se descarta alguna "foto con famoso" que sume, del deporte o del espectáculo. Las repetidas apariciones junto a Marcelo Tinelli y futbolistas de "su" Racing, como Diego Milito, son un recurso que podría aplicarse en la antesala misma del ballottage.








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