El ministro de Economía mantuvo un encuentro con los industriales en el Palacio de Hacienda para analizar la situación del sector, que acumula una caída de 3,3 por ciento en el primer trimestre, y futuros planes de inversión. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, anticipó que "no está en la agenda del Poder Ejecutivo" considerar un eventual "ajuste por inflación" en los balances de las empresas.
Capitanich adelantó la posición del gobierno nacional, mientras algunos medios indicaron que el ajuste por inflación sería uno de los pedidos que los representantes de la UIA llevarán a la mesa con Kicillof. En su habitual conferencia de prensa en Casa de Gobierno, el jefe de ministros descartó la posibilidad y sostuvo que "más que ajuste por inflación, lo que nosotros debemos priorizar es la sustentabilidad de la política macroeconómica, para que la convergencia a nivel de precios nos facilite el cumplimiento de las metas".
El funcionario anticipó esa posición al responder sobre las suspensiones de 1100 trabajadores anunciadas el viernes por Iveco, del grupo Fiat, y la automotriz Renault. Capitanich consideró que la situación que atraviesa el sector automotor se debe a "la reducción abrupta de la demanda" brasileña, pero aseguró que se realiza un "monitoreo constante" para "seguir esta cuestión".
El jefe de ministros agregó que existe un "trabajo conjunto" con el gobierno de Dilma Rousseff para la "renovación del acuerdo automotriz, que vence el 30 de junio".
El encuentro entre el ministro de Economía y los integrantes del Comité Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA) comenzó cerca de las 13.40 y finalizó pasadas las 16. Al término del cónclave, los industriales se retiraron sin hacer declaraciones ni precisar detalles del diálogo de lo charlado con Kicillof sobre la situación del sector.



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