Martínez no respondió a la causa que lo liga al espionaje en la dictadura
El líder del sindicato de los obreros de la construcción (Uocra), Gerardo Martínez, se mantiene en silencio y estudia su estrategia tras la denuncia de gremios opositores y organismos de derechos humanos que lo señalan como espía durante la dictadura militar.
Martínez piensa activar su defensa pública la semana próxima, según averiguó LA NACION. En su círculo íntimo barruntan que el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, pudo haber tenido algo que ver en la acusación que se presentó el martes pasado en el Juzgado Federal N° 9.
Por ahora, todo es una incógnita. El mutismo se extendió hacia el Gobierno, que conocía en detalle el contenido de la causa mucho antes de que se hiciera la denuncia en el juzgado federal de Sergio Torres. El 5 de febrero de 2010, la entonces ministra de Defensa, Nilda Garré, había sido informada por el director general de Inteligencia, César Gerardo Milani.
Pero así como Martínez y el Gobierno aún no dieron explicación, tampoco surgió información desde la CGT. El jefe de la Uocra es el secretario de Relaciones Internacionales de la central obrera y es el representante ante la OIT.
Martínez mantiene buenos lazos con el Gobierno y era uno de los favoritos de la Casa Rosada para reemplazar a Moyano al frente de la CGT en junio de 2012.
Sin embargo, desde que se hizo pública la acusación, nadie del Gobierno se comunicó con el hombre que encabeza la Uocra desde 1989. Apenas recibió la llamada telefónica de un puñado de gremialistas, pero ninguno de ellos pertenece al riñón de Moyano.
Desde que circuló la versión sobre el posible desembarco de Martínez en la CGT, en el moyanismo hierven alucinaciones de traición. Es más: el camionero le planteó su disgusto al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, cuando el funcionario recurrió a él para solucionar un conflicto gremial en el puerto de Rosario.
En la denuncia, a la que tuvo acceso LA NACION, se destaca que en los registros de la Anses figura que Martínez comenzó a prestar servicios en la Uocra a partir de diciembre de 1978. Por entonces, el dirigente tenía 22 años.
A Martínez se lo acusa de haber integrado el Batallón 601 como agente civil. Los denunciantes lo vinculan con la desaparición forzada de 105 trabajadores de la Uocra durante la dictadura.
El Sindicato de los Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines (Sitraic), la CTA que lidera Pablo Micheli y organismos de derechos humanos se presentaron como querellantes.
"Varios de los dirigentes de la CGT son sospechosos de haber sido cómplices por haber callado, consentido la persecución y hasta por haber entregado a sus propios compañeros. Se debe investigar, ya que el nombre de Martínez está en la lista de personas que las Fuerzas Armadas le dieron a Garré en febrero de 2010", sostuvo la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos y Garantías de la Cámara de Diputados, Victoria Donda.
LAS CLAVES
La denuncia. El líder de la Uocra, Gerardo Martínez, fue denunciado por gremios opositores y organismos de derechos humanos de haber integrado el Batallón 601 durante la dictadura. Se lo vincula con la desaparición de 105 obreros.
Sin voz oficial. Desde el martes, cuando se presentó la denuncia, Martínez no dio explicaciones. Tampoco lo hizo el Gobierno, que considera al gremialista como un aliado y un posible sucesor de Moyano en la CGT.






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