San Isidro- Pablo Chamatrópulos: “Tengo que rezar para que se quede Posse”

San Isidro- Pablo Chamatrópulos: “Tengo que rezar para que se quede Posse”
El concejal vecinalista cree que imponiéndose en las elecciones ante el actual intendente se puede edificar su mito de poder. Sobre la posibilidad de que el Jefe Comunal se dedique a la política provincial o nacional, y su un potencial heredero en el distrito, afirmó que “es más importante ganarle a Posse que a Castellano”, para luego agregar que “no es lo mismo ganarle a Tyson que a un 4 de copas”. Tambíen se dedicó a Montenegro: “No le da”, expresó.
Ante la certeza de que Gustavo Posse presentará su línea interna en el radicalismo bonaerense, con posibilidad de construir una estructura que pueda darle impulso bonaerense o nacional, La Noticia Web dialogó con el concejal vecinalista opositor Pablo Chamatrópulos. Analizó el escenario de la herencia que pueda dejar el Jefe Comunal y expresó la estrategia de su espacio político, la Agrupación Ciudadana. También opinó de la chance de que el Ministro macrista Guillermo Montenegro sea candidato en el distrito.

Fue primicia de La Noticia Web algo que pone en atención a todo el espectro político de San Isidro, la confirmación del lanzamiento de una línea interna de Gustavo Posse en el radicalismo bonaerense. ¿Cómo puede influir esto en el trabajo de cada sector?

A nosotros no nos cambia en nada. Siempre lo vimos a Gustavo con la intención de una proyección provincial. Por supuesto, como lo marca la política, siempre ha enviado señales contradictorias, por ejemplo decir hacia abajo que no se va para evitar un posible desbande. Y hacia fuera nunca cortó ningún puente. Pero desde abril del 2009 lo vemos con intenciones de insertarse en el escenario provincial. No hacemos un juicio sobre su voluntad sino que elevamos un diagnostico y lo hicimos visible. Eso generó algún enojo pero es lo que creíamos. Hemos medido que la gente de San Isidro, en general, no lo ve como una mala noticia. Lo ven como un paso positivo de él hacia un escenario que en estos 50 años de historia no había podido lograr. Si consolida un espacio para no depender de otro factor, me parece una medida inteligente de cara a formar algo provincial que le responda a él.

Cuando se consulta a representantes del oficialismo dicen que no se altera la gestión si Posse tuviese una responsabilidad en otro ámbito. Manifiestan que hay un equipo que va más allá de los nombres, aunque es difícil pensar en la conducción del distrito con otro dirigente que no sea Posse, por más capacidad que tenga.

La voluntad de todo referente de un espacio que tiene el sello alrededor de un apellido es pasar a un ámbito superior y dejar algún conductor, con la idea de que sea igual de respetado. La idea es que se le responda al equipo de la misma forma. Pero la realidad indica que no funciona así. Me parece ponderable la actitud de Posse, pero no funciona de ese modo. El capital político no es heredable en esos términos. Fijense en Perón, o cuando hay conducciones familiares como con Rodríguez Saá, Romero Felix, Sapag, y tantos otros. Han sido fuertes alrededor de una marca valor, buena o mala, donde la gente se siente representada, y que no es transferible a una tercera persona. Una de las especulaciones indica que el candidato de Posse, en ese caso, podría ser el concejal Carlos Castellano. Medio en broma y medio en serio, siempre digo que para mí sería una muy buena noticia y le daríamos un espacio en nuestra nueva gestión.

Nosotros evaluamos dos escenarios políticos. Uno donde Posse sale al escenario provincial, con la certeza de que vamos a la intendencia de San Isidro por autopista. No hay un nombre político hoy en el distrito con tanto peso como Posse por un lado, o Chamatrópulos por el otro. Nosotros todavía no hemos construido lo mismo que esa marca en medio siglo. Pero si hemos construido la idea de la alternativa. La gente nos identifica como aquello está sentado frente al oficialismo en el distrito.

¿A cualquiera que no lleve el apellido Posse usted está seguro que le gana?

Si, absolutamente. Si no tiene el apellido Posse yo le gano. Y si tiene el apellido Posse, pero es una experiencia para transferir, también.

Que no sea Gustavo…

Exactamente. Ahí entra el segundo escenario que planteamos, si él se quedara. Dicho de esta manera pareciera que nosotros queremos que se vaya, y no hay nada más lejano a nuestras intenciones que señalarle lo que tiene que hacer. En el Concejo Deliberante si señalamos algunos aspectos, y queremos que en algunas áreas se corrija el rumbo. A Posse como estructura política, a Gustavo como dirigente, no tengo porque señalarle su camino. Luis Mamone fue secretario privado de Pablo Bruera durante sus dos primeros años de gestión, ahora es secretario de Cultura, y lo acompañó durante 6 años en la construcción de la intendencia que ganó en 2007. El otro día lo encontré y me dijo que yo tengo que rezar para que se quede Posse, porque la construcción del mito político requiere ganarle a él en el distrito. Me afirmó que tengo que construir el mito político de Chamatrópulos, así como existe el mito político de Posse. No es lo mismo para un boxeador ganarle a Tyson, que ganarle al 4 de copas que deja Tyson cuando se retira. Yo escuché con atención este comentario. El escenario contra Posse representa una dificultad mayor, es un acto de honestidad intelectual plantearlo. Pero también se debe coincidir con la misma contundencia que es mucho más importante ganarle a Gustavo Posse que a Carlos Castellano, con todo respeto. No estoy seguro si nuestra mayor conveniencia no es enfrentar a Gustavo Posse.

Todos los espacios políticos hacen encuentros vecinales, desde el PRO hasta el ARI-Coalición Cívica y el peronismo. Usted viene realizando estas actividades hace años, pero cuando el vecino le pregunta si está con el kirchnerismo, con Macri, o con Carrió, ¿usted qué les dice?

Lo primero que pregunta el vecino siempre es de qué partido vengo o e qué partido soy. Siempre. Quieren saber la identidad política. Yo tengo una matriz ideológica fuerte, me formé en la Facultad de Ciencias Sociales, leo el diario desde los 15 años, y durante mucho tiempo he creído en las definiciones ideológicas. Después, conociendo de cerca la plana política, el Estado, los actores de nuestra dirigencia nacional, uno entiende que hay un problema de mediocridad, eficiencia y honestidad. Y que los problemas ideológicos no son tales, porque se encuentra mucha gente potable en distintos arcos. Ahora, cuando a la gente les digo que soy de un partido vecinal, cambia el clima. Se enfrenta al vecinalismo como algo distinto, es muy respetado por la gente. No tiene el nivel de enojo que hay contra la política nacional. Se percibe que la experiencia del vecinalismo es positiva. Será por Tigre de la mano de Ubieto, por el transito en San Isidro, alguna vez el possismo estuvo anclado en el vecinalismo…

También sucede que muchos dirigentes de estructuras tradicionales, para lavarse la cara o para manejarse con cierta independencia, se hacen vecinalistas…

Con toda honestidad, la verdad es que es un buen lugar donde pararse. Si algún dirigente con todos los vicios de la política nacional se quiere parar ahí porque la foto sale más linda, el periodismo y la ciudadanía verán cuáles son sus antecedentes. No soy yo quien para juzgar, pero si digo que es un buen lugar para pararse. Yo quiero gobernar San Isidro. ¿Y quién me va a dar la intendencia? ¿El Partido Justicialista, Mauricio Macri, el Partido Federalista Universal? No. La intendencia me la van a dar los vecinos de San Isidro. Quizás si nos ponemos a hablar de política internacional no nos ponemos de acuerdo, pero me ven como un buen dirigente y me van a dar la intendencia de San Isidro. Los problemas locales tienen soluciones locales. Esto de “pinta tu aldea y pintaras el mundo” es válido para hacer bien las cosas a nivel local. No digo que la administración de lo comunal no tenga factores ideológicos presentes, pero quien quiera saber mi visión de Estado tendrá que ir a mis antecedentes en la gestión (NdeR: estuvo a cargo del área de Defensa al Consumidor). Yo propuse activar la presencia de un Estado fuerte. Me fui de la gestión Posse porque la estructura del oficialismo dijo que mi área creció mucho y que había que cerrarla. Y yo insistía en que había que expandirla. El estado es un lugar de solución de conflictos, de bienestar general, de inclusión, y de regulación. Yo fui el funcionario municipal que más multas y más severas aplicó a las empresas que han infringido la ley. Para no llevar esto a un lugar ideológico, me parece que se construye con lo que hay y con lo que no hay. Si me preguntan con qué dirigentes de la política dialogo, yo respondo que lo hago con los que están. No puedo inventar nuevos. El otro día traje a un dirigente que fue Ministro de Seguridad de la Nación, de la Provincia de Buenos Aires, de la Ciudad de Buenos Aires, actual Diputado Nacional (NdeR: se trata de Juan José Álvarez). Más allá de que a alguno le parezca mejor o peor, es alguien que acredita gestión y que está. Nosotros actuamos con lo que hay. ¿Cuáles son nuestros límites? Aquellos con los que no tenemos nada que ver, los partidos marginales de ultraderecha y de ultraizquierda, y con los que el sanisidrense promedio no está dispuesto a ir ni a la esquina. Mi limite es el possismo, porque quiero reemplazarlo y no tendría ningún sentido aliarme con fuerzas que están en el oficialismo, aunque sí recepto muchos hombres; y el kirchnerismo porque hay una construcción respecto de lo que ya hay en San Isidro. Seguramente vamos a confluir con quien entendamos desde ambas partes que podemos llegar a un acuerdo común.

Se acortan los tiempos para las alianzas electorales y la reforma. ¿Cuáles son las estrategias en torno a una propuesta partidaria?

La propuesta es Agrupación Ciudadana, Lista 662. Es la boleta que va a estar en el cuarto oscuro, sola o acompañada. Seguramente recuerdan lo que fue la conformación de listas de la elección pasada, y la única certeza que daba a todos era que nosotros íbamos a estar en el cuarto oscuro. Nuestra presencia está garantizada. Nuestro partido es un partido joven, que tiene sus cuentas y estructuras formales al día. Permanentemente vamos a La Plata para mantener y fortalecer el espacio político, que es nuestro y soberano, y no depende de ningún acuerdo político. Esto es lo que nos importa. Va a haber una fuerza política disputando la elección, y va a estar representada por Chamatrópulos. Hay una vocación de ir por la intendencia. Después, cómo se configuren los patrones provinciales y nacionales depende de cuestiones que no necesariamente dependan de nosotros. Pero nosotros no salimos a buscar a nadie. Nosotros hablamos con actores políticos pero en San Isidro. No nos gusta andar procurando nada de los espacios nacionales. Desde esta soberanía estamos deseosos de confluir con los que quieran renovar la política local, provincial y nacional.

Guillermo Montenegro probablemente sea candidato en San Isidro. ¿Qué opina de esa posibilidad?

No se si va a ser candidato. Se que se ha manifestado indirectamente, como suele hacerlo la clase política nacional, sin decirlo con todas las letras. Yo no lo escuché nunca de su boca. Eso es un dato, porque yo desde un primer momento en el 2007 dije que quería ser intendente de San Isidro. También en el 2008, y enojó mucho a la Coalición Cívica que expresó que aún no era el momento. Lo manifesté en el 2009 y también alteró a algunos socios políticos de ese momento. Y lo dije en el 2010. Ahí también hay una visión estratégica de ir por un objetivo. Lo de Montenegro me parece una buena noticia, pero con absoluta honestidad creo que no le da. Si le preguntan al vecino promedio de San Isidro quién es Montenegro lo más probable es que conozcan al ex jugador de Independiente y no a él. No ha caminado San Isidro, no lo conoce en profundidad, y sobre todo no tiene esta vocación de transitar el Concejo Deliberante, las calles, ir a una reunión con vecinos, estar con 50 y pico de actividades semanales en el distrito. Es una construcción distinta. Está sentado en una administración como la de Capital Federal, con un Presupuesto equivalente al de una provincia, maneja a cientos de hombres, tiene medios nacionales, y piensa que si quiere esto puede intentarlo. Se debe sentir con derecho adquirido. Digo que no tiene chance pero es una excelente noticia que alguien como Montenegro se interese en San Isidro. Significa que acá se empieza a hablar de una renovación política. Para las elecciones del 2007, un año antes no había tanto interés. Nosotros hicimos punta hace 3 años. Además Montenegro es un buen tipo, no hay muchos jueces federales que puedna salir del juzgado con la frente en alto. Es honesto y capaz. Va a trabajar para San Isidro, no desde la intendencia, sin dudas, pero si desde algún rol protagónico. Es un hombre importante. Yo le dije que me interesa mucho sumarlo a mis equipos. Se lo dije sin ninguna pedantería, porque no es mi capricho o vocación la que se impone, sino la realidad. Quiero que se sienta convidado a integrar el futuro sanisidrense, a ser parte de lo que viene. Este convite no significa que se baje, que haga su experiencia y se exprese, y dos meses antes del cierre de listas va a quedar claro quién está en condiciones de disputar poder y quién no. Ahí algunos jugarán testimonialmente para sacar algunos votos y ver su afiche en el trayecto de recorrido mientras llevan sus hijos al colegio; y otros jugarán a disputar poder con el interés de ser parte de la próxima gestión, y se sentarán con Posse o con Chamatrópulos para pedir participación. Al macrismo se la daríamos gustosos, y a Montenegro mucho más. Es un hombre de lujo.

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