Con más de una década de actividad a sus espaldas, y gracias a una estrecha colaboración con el Ayuntamiento de Zaragoza, el CIAM ha desarrollado ya más de veinte proyectos de I+D+i.
En un contexto global que exige con urgencia modelos productivos más sostenibles, el Centro de Innovación Tecnológica para el Tratamiento de Residuos “Alfonso Maíllo” (CIAM) se ha consolidado como un referente europeo en innovación aplicada a la economía circular.
Impulsado por Urbaser en Zaragoza, el centro actúa como puente efectivo entre la investigación científica y su posterior implementación industrial, convirtiendo los residuos urbanos en nuevos recursos de alto valor.
Con más de una década de actividad a sus espaldas, y gracias a una estrecha colaboración con el Ayuntamiento de Zaragoza, el CIAM ha desarrollado ya más de veinte proyectos de I+D+i. Esta trayectoria ha permitido movilizar inversiones superiores a los 30 millones de euros, posicionando al centro como un nodo clave para validar tecnologías a escala semiindustrial.
La gran singularidad de estas instalaciones radica en su capacidad para reproducir condiciones reales de tratamiento de residuos mediante plantas piloto. De este modo, se puede testar la viabilidad técnica, económica y ambiental de los proyectos antes de su despliegue definitivo en plantas industriales.
Por qué el CIAM está a la cabeza de Europa
Entre los avances más significativos del CIAM destaca la puesta en marcha de la primera biorrefinería urbana de Europa, un logro desarrollado en el marco del proyecto CIRCULAR BIOCARBON. Esta instalación pionera permite tratar de forma conjunta los residuos orgánicos municipales y los lodos de depuradora.
El resultado es su transformación en productos de alto valor añadido como biometano, biofertilizantes o materiales avanzados como el grafeno verde. Este enfoque no solo optimiza la gestión de los desechos, sino que contribuye activamente a cerrar el ciclo del carbono en las ciudades y a avanzar hacia la neutralidad climática.
Asimismo, el centro despunta en la tecnología de reciclado químico de plásticos. Mediante procesos avanzados como la pirólisis, el CIAM logra transformar residuos plásticos que no son reciclables por métodos convencionales en nuevas materias primas circulares. Con ello se reduce la dependencia de recursos fósiles y se evita que terminen en vertederos.
En este ámbito se trabaja actualmente dentro del proyecto PREMIERPLAS para la futura creación de una planta industrial capaz de tratar hasta 15.000 toneladas anuales de residuos plásticos. Esta iniciativa ya cuenta con reconocimiento público al haber obtenido el Accesit BASF a la mejor iniciativa de economía circular 2025.
Nuevos horizontes sostenibles
El CIAM continúa impulsando soluciones para dar un segundo uso a residuos difícilmente valorizables, reduciendo el depósito en vertederos en línea con los objetivos europeos de reciclaje. En respuesta al reto actual del reciclaje textil, el centro ha desarrollado el proyecto PELTEX, enfocado en recuperar el textil que llega a las plantas de tratamiento para su posterior valorización. Además, en un futuro próximo iniciará investigaciones en la reducción de emisiones mediante la captura de CO2 biogénico (UNCOVER) y la reutilización de biochar en procesos productivos (SYSTEMICO).
A través de la colaboración público-privada con universidades, centros tecnológicos y socios internacionales, el CIAM acelera la transferencia de conocimiento y forma a nuevos profesionales. En un mundo de recursos limitados, el Centro Alfonso Maíllo ejemplifica cómo pasar de un modelo lineal a uno verdaderamente circular, redefiniendo el residuo como una oportunidad económica, ambiental y social.
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