Industria Nacional: La CAME y la Cámara de Comercio buscan comprometer a los candidatos

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Cámara de Comercio, Industria y Producción (CCIP) de ésta ciudad; resolvieron hacer una campaña entre los candidatos a senadores y diputados nacionales, para comprometerlos con la industria nacional.

José Luis Iglesias, titular de la Cámara de Comercio, sostuvo que “vamos a exponer un documento de seis puntos, para que los precandidatos opinen y en caso de estar de acuerdo con lo allí planteado, lo firmen. Después haremos públicas las adhesiones que alcancemos”.

Hasta el momento la candidata a senadora por el Frente para la Victoria, Rosana Bertone y los candidatos a ese mismo cargo por el MPF, Jorge Garramuño y Miriam Boyadjian; expresaron su acompañamiento.

Si bien no es candidato en éstas elecciones nacionales, la CCIP logró la adhesión del intendente de Río Grande, Gustavo Melella.

El documento formalizado por la CAME y la CCIP, lleva el título de “Compromiso con la Industria” y enumera los siguientes puntos:

Los que suscriben ratifican su compromiso y su apoyo a la industria argentina:

-Porque hace de las pequeñas y medianas empresas su principal actor protagónico.

-Porque incentiva la multiplicación de otras actividades económicas y encadenamientos productivos.

-Porque la industria fomenta la inclusión social y la equidad distributiva y, con ello, favorece el desarrollo del hombre, de todo el hombre y de las familias.

-Porque promueve la innovación, en la cual se encuentra uno de sus socios esenciales para su desenvolvimiento sustentable en el largo plazo.

-Porque el desarrollo industrial va de la mano de la creación de conocimiento y su difusión en la totalidad del complejo productivo.

-Porque no existe una antinomia campo-industria, como tampoco la hay con los sectores del comercio, la minería, la pesca, o los servicios.

Por último, el documento reflexiona:

Si “el desarrollo es el nuevo nombre de la paz”, la industria es una de las herramientas para alcanzarlo. Pero no olvidemos que necesitamos también una industria compatible con el cuidado responsable del medio ambiente. Y no sólo por razones económicas, sino también y, especialmente, éticas y sociales.

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