"Acá hay muchas posiciones divididas, pero hoy comenzamos a restablecer la confianza. Era necesario mostrar esta foto de cohesión a la sociedad. Fue un gran error mostrarnos divididos, estuvimos mal todos", explicó un dirigente radical que celebró la presencia de Julio Cobos en San Nicolás.
"Si Cobos tiene que desempatar, previamente va a haber una posición del bloque, y estamos convencidos de que va a actuar con sensatez", dijo el titular de la UCR, Ernesto Sanz.
El presidente del radicalismo reconoció ayer que "a veces" la tarea que ejerce el mendocino como vicepresidente de la Nación "es un obstáculo para la construcción de un camino" de cara a las elecciones presidenciales de 2011. Sin embargo, aclaró: "Como a mí me gusta mirar hacia adelante, yo tengo la necesidad de construir un proceso de unidad partidaria en el que Cobos es parte".
Los dirigentes aseguraron que en la cena que compartieron con Cobos el jueves por la noche no hubo ningún reproche por la decisión del vicepresidente de desatender la posición del partido y recomendar la remoción de Martín Redrado del Banco Central. "El error que cometió fue tan grande que lo obligó a sentarse con nosotros en San Nicolás. No fue necesaria ninguna advertencia, sabe nuestra posición y no es tonto. Ahora va a votar bien", sostuvo una de las máximas autoridades del radicalismo.
En el Hotel Colonial pocos proclaman por "Cobos 2011" y muchos continúan esbozando otros nombres como posibles candidatos. "Necesitábamos un encuentro, pero esto no significa que ahora Cobos vaya a ser el candidato del partido. Todavía falta mucho tiempo, y hoy el radicalismo tiene varias figuras que pueden llegar a pelearle el lugar", manifestó un senador empantanando el camino de los cobistas.
"Llegamos con un radicalismo disgregado y nos vamos con un radicalismo dispuesto a dejar algunos personalismos de lado. El radicalismo tiene la oportunidad de gobernar y para esto necesita un programa y un candidato. Empecemos por el programa y después definamos candidato", concluían varios legisladores en la puerta del Hotel mientras se despedían.



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