El subsecretario general de la Presidencia dialogó con INFOnews y criticó a los medios que comparan la crisis enérgetica de fines de los '80 con los problemas actuales. "Es la pelea por deteriorar la democracia popular”, sostuvo.
Mientras que esta mañana el ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido, explicó que existen "interrupciones preventivas que se realizan para efectuar tareas de mantenimiento", algunos medios comenzaron a comparar estos cortes con una de las peores crisis energéticas que vivió nuestro país.
En abril de 1988, comenzaron las interrupciones en el suministro con cortes de 5 horas pero el panorama se complicó a fin de año. Además, el cuadro se había agudizado por entrar fuera de servicio la central nuclear de Atucha, y la caída de dos bombas de la central hidroeléctrica de Embalse Río III.
Al respecto, el subsecretario general de la Presidencia, Gustavo López, dialogó con INFOnews y marcó las diferencias entre esa gran crisis enérgetica y los problemas actuales, que se dan por un mayor crecimiento de consumo.
"La crisis energética de fines de los ’80 tiene que ver con un deterioro de la Argentina. Este es un tema estacional"
"Es de mala fe querer comparar una cuestión de máximo consumo o cortes que pueden durar una semana, con una crisis de estructura que llevaba 30 años", remarcó.
López, de origen radical, además diferenció: "La crisis energética de fines de los ’80 y principios de los ’90, tiene que ver con un deterioro de la Argentina. Este es un tema estacional y además a cortísimo plazo".
En esa época, los cortes rotativos en el Sistema Interconectado Nacional comenzaron en casas, comercios, empresas e industrias, y llegaron a durar prácticamente un año.
Por eso, hoy el funcionario aclara que los últimos 10 años se duplicó la capacidad de producción en un 50 por ciento y se sigue trabajando. "Las dos megaobras más importantes de este modelo tienen que ver con la situación de energía y que son las represas Néstor Kirchner y Cepernic, en Santa Cruz. También se está terminando Atucha 2".
Aunque separa el perjuicio que le genera a la gente estar sin luz, López remarca que se trata de una imposición mediática: “Todo el tiempo están tratando de poner agenda negativa; mañana va a ser otro tema y pasado otro. Es la pelea por deteriorar la democracia popular”.
"Dejando a salvo el enojo que pueda tener un vecino por esto, y que uno lo comprende, comparar estas cosas es de mala fe. Así como tantos otros temas, intentan generar descontento y socavar esta democracia popular que tiene capacidad de transformación. Ellos quieren volver a esa democracia pobre y sin capacidad de trasformación", sentenció.




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