El candidato a vicepresidente por la UCR señaló que el ex apoderado de la organización de DD.HH. y el Estado son los “dos grandes culpables” del escándalo por presunto desvío de fondos.
“Hace tres o cuatro años que el Gobierno está con este tema, ¿y nos venimos a enterar ahora por la denuncia de un miembro de la oposición? No, la verdad es una vergüenza y el Estado debe empezar a dar explicaciones mucho más coherentes”, exhortó.
El compañero de fórmula de Ricardo Alfonsín contestó con un “por supuesto” cuando se le preguntó si en la administración nacional existen bolsones de corrupción, pero destacó que “no sólo corrupción en el sentido de que se meten la plata en los bolsillos, que sin duda la hay, sino deterioro de los valores institucionales”.
En declaraciones a radio Mitre, el economista defendió a la Fundación Madres de Plaza de Mayo, que lidera Hebe de Bonafini, del escándalo por presunto lavado de dinero en la construcción de viviendas y dijo tener por esa asociación de derechos humanos una “enorme consideración”.
“Acá el problema es el Estado‘, insistió y señaló que el supuesto desmanejo de los fondos públicos girados para el programa habitacional Sueños Compartidos “sucedió en el 2007, cuando le pusieron a Felisa Miceli para tratar de arreglar el tema”.






Comentá la nota