El gobernador de Mendoza, Francisco Pérez, aseguró en una conferencia que la presidenta Cristina Fernández le garantizó que el proyecto multimillonario de Potasio Río Colorado "se llevará adelante con o sin la empresa brasileña Vale".
La minera, la segunda más grande del mundo, anunció el lunes la suspensión de su proyecto en Mendoza, luego de no llegar a un acuerdo con el Gobierno para obtener beneficios tributarios que compensen los aumentos de costos debido a la inflación y los desajustes en el tipo de cambio oficial. A partir del martes la compañía, incluso, empezó a ordenar a sus contratistas a desmovilizar los campamentos de la mina que constituía el mayor emprendimiento en marcha en la Argentina. Estaba previsto un costo de 6.000 millones de dólares; Vale dice haber invertido ya unos 2.200 millones.
La empresa tenía previsto exportar su producción de cloruro de potasio hacia Brasil pasando por de Bahía Blanca a través del ferrocarril. La iniciativa tenía proyectado extender las vías a través del oeste de La Pampa.
Adelante.
"Vamos por más, nos dijo Cristina. El proyecto se va a llevar adelante, con o sin Vale. Estas son las decisiones que nosotros ponemos en valor, porque son decisiones estratégicas que llevan a solucionar los problemas, y no son parte del problema mismo como lo que plantean otros", señaló el gobernador.
Durante un discurso, brindado en la Casa de Gobierno, Pérez indicó asimismo que la empresa Vale nunca le comunicó a su gobierno, a pesar de ser el "el ámbito de aplicación", la decisión de alejarse del país y que sólo se enteró por trascendidos periodísticos y por una carta enviada al ministro De Vido.
"Es de conocimiento público el accionar intempestivo, irresponsable, extorsionador en algún aspecto como se ha vivido, y además lo más informal que he visto en mi carrera profesional y política. Al día de hoy, Mendoza, siendo el ámbito de aplicación, no ha recibido notificación alguna de cuál es la situación de la empresa Vale en la provincia. Todos han sido meros trascendidos políticos o una información formal al ministro De Vido", aseguró.
El gobernador en ese sentido acusó a la empresa de malgastar inversiones y de pretender ganancias de un espurio negocio financiero con el Estado. "Denunciamos que había corrupción en ese proyecto porque había más máquinas alquiladas de las que funcionaban y gran cantidad de empresas brasileñas subcontratadas", señaló.
Embestida gubernamental.
Por su parte, el ministro De Vido embistió en Mendoza, durante un acto, con dureza contra la minera brasileña por su decisión y no descartó quitarle la concesión.
El titular de la cartera de Planificación Federal aseguró que la empresa "no cuida su caja" y advirtió que "si no produce y explota la mina", ubicada en la provincia de Mendoza, "se violenta el contrato de concesión".
Vale "ha violentado la seguridad jurídica, las leyes de la Argentina y de Mendoza", sostuvo. "No canjeamos este proyecto por nada, no vamos a pagar con bonos argentinos el quebranto de ninguna empresa", lanzó.
La obra entró en receso en diciembre por las fiestas de fin de año y nunca volvió a ponerse en marcha. En enero, Vale dijo que buscaba soluciones y que por ello seguiría demorando la reanudación de los trabajos. Ya por entonces el gobernador mendocino había amenazado con la quita de concesión.
"Será una catástrofe"
"La situación de Vale va a generar una catástrofe", dijo el presidente de la Cámara de Servicios Mineros de Mendoza, Carlos Ferrer, a la ida del país de la minera brasileña ,y el eminente despido, a través de sus contratistas de 6.000 empleados de forma directa que podrían llegar a 11.000 según los cálculos más pesimistas. El martes, la firma brasileña había instado a tomar esa medida.
"Hay empresas que hicieron grandes inversiones por este proyecto que iba a durar treinta años, se han endeudado con maquinarias, grúas, leasing", señaló en declaraciones tomadas por el diario Los Andes. Y precisó que desde la empresas contratistas "ya empezaron a mandar cartas documento los bancos, porque se cortó la cadena de pago".
Vale ordenó a sus contratistas "desmovilizar los campamentos" de la mina de potasio que construía en el sur de Mendoza y que constituía el mayor emprendimiento en marcha en la Argentina . "Las empresas tienen obligaciones asumidas con los bancos, es un desastre", señaló Ferrer.
Desde hacía más de seis meses, Vale, que es la segunda mayor empresa de Brasil y tiene al Estado como accionista, pedía soluciones al gobierno argentino por varios problemas. Entre ellos figuraban los aumentos de los costos locales, que seguían al dólar blue, mientras los capitales ingresados para las inversiones eran comprados por el Banco Central al tipo de cambio oficial. Al respecto Ferrer señaló que "algunos dicen que esta es la última estrategia de la empresa para lograr lo que le planteó al Gobierno Nacional".


Comentá la nota