Los mandatarios provinciales del Partido Justicialista viven con intensidad la transición en el traspaso de la conducción del FpV. Pretenden mayor protagonismo político en la era que viene. El rol que el peronismo juega para Daniel Scioli y qué esperan ellos de él
“Conducir es persuadir”, expresaba Juan Domingo Perón en el video que mostraron en el encuentro de Gestar en Parque Norte, o, mejor dicho, el encuentro del Partido Justicialista Nacional maquillado con una jornada del instituto de formación política que creó Néstor Kirchner. Más que un apoyo a la fórmula Daniel Scioli - Carlos Zannini fue una demostración de fuerza, de PJ puro incontaminado de La Cámpora y otras organizaciones K.
Daniel Scioli ha persuadido al peronismo. Voraz, el partido, abraza al candidato a Presidente con la ilusión de recobrar un protagonismo que la era K relegó, a veces más y a veces menos. En Parque Norte estaba en pleno la Liga de Gobernadores del PJ, ésa que ellos mismos niegan pero es tan real como palpable.
Los mandatarios provinciales, con el PJ como escudo, se sienten protagonistas de la nueva época, actores y partícipes necesarios del gobierno que vendrá si todo sale como planean. Bajo la conducción de Scioli esperan crecer en rol y relevancia.
“Tenemos la impresión que tiene cosas parecidas a Perón, cuando gane la elección ya es Perón”. Brutal sinceridad del gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, para hacer la síntesis perfecta del peronismo, y del sentimiento que los envuelve por estos días hacia Scioli.
En la mejor semana desde que es candidato, el titular del Ejecutivo bonaerense recibió un gesto que puede parecer mínimo pero es histórico, por su significancia y consecuencias. Cristina Fernández aplaudió de pie el discurso de Scioli tras la inauguración de la ruta 6. La acción fue leída, puertas adentro, como un tácito traspaso del mando en la conducción del espacio. Al menos así lo entendieron en el PJ, donde algunos empiezan a olvidar la frase “Cris-tina va a seguir siendo la conductora”.
“La Presidenta va a ser una persona de consulta, porque la experiencia de alguien que ha tenido una responsabilidad tan grande, y tiene un prestigio tan grande, es una referencia inevitable”, dijo en la previa, ante las cámaras, Urtubey. Luego, La Tecla le preguntó si a la conducción del peronismo la tiene que ejercer sí o sí el presidente de la Nación. “Es un dato objetivo de la realidad; el que gobierna conduce, toda la vida ha sido así; y no tengo la menor duda de que lo va a seguir siendo”, fue la contundente respuesta del salteño.
Es un momento de transición en la transferencia de la conducción del espacio. Claro que para conservarla, Scioli debe ganar sí o sí. Funcionan en este caso dos axiomas fundamentales en el peronismo: no se perdonan las derrotas y conducen quienes ganan y tienen el poder.
Para el candidato, el respaldo de los gobernadores del PJ es también un reaseguro. Ellos se recostarán en él para reposicionar al peronismo; él se respaldará en ellos y el partido ante los embates posibles que lleguen desde el kirchnerismo duro, que hará base en los poderes legislativos de la Nación y de las provincias, principalmente la de Buenos Aires.
Alberto Pérez dijo que “una garantía de lo que va a hacer Scioli es el justicialismo”. Fijó en el partido el punto de arranque de la construcción política de quien esperan sea el próximo jefe de Estado.
“Todo esto, que estaba subsumido y relegado, no va a quedar subsumido y relegado cuando Daniel sea Presidente. Tampoco quiere decir que éstos (en referencia a los popes del peronismo) se vayan a quedar con todo, porque Scioli no lo va a permitir. Lo que viene es una síntesis”, graficó un funcionario sciolista de segunda línea con apellido de prosapia peronista histórica. “Estos sectores quedaron muchas veces relegados, pero la conducción de Scioli es otra”, insistió.
“Ya no hay más relegados”, ratificó ante La Tecla un intendente del interior bonaerense que pujó por entrar en una lista seccional y sufrió la hegemonía camporista.
“Qué lindo es ver de nuevo al peronismo alineado para que esté en la cancha para seguir creciendo y seguir transformando”, arengó Eduardo Fellner, gobernador de Jujuy y titular del PJ nacional. Luego machacó: “El peronismo vuelve a ser convocado, vuelve a tener una enorme responsabilidad”.
Urtubey también dejó entrever que en la conformación del FpV fueron los de-más partidos los que acompañaron al PJ -para todos los presentes, la columna vertebral del armado kirchnerista-. Los transversales siempre se encargaron de colocar al justicialismo como una más en la extensa nómina de agrupaciones que confluyen en el espacio.
El compañero de fórmula de Scioli, Carlos Zannini, puso un poco de frialdad a tanto calor pejotista al afirmar que “las elecciones no se ganan sólo con los peronistas; nadie puede hacer nada solo”; e instó a salir a conquistar el voto independiente. Los integrantes de la fórmula irán por ese camino en los diez días de campaña que quedan.
“La campaña hay que hacerla celeste y blanca, hay que hacer una campaña para afuera; no hablarles sólo a los propios, sino hablarles a todos”, esbozó ante La Tecla un funcionario provincial, como modelo de lo que viene en la búsqueda de asegurar los votos que garanticen una buena diferencia en las PASO, y la suficiente en las generales para evitar el balotaje.
Lo dijo Scioli en la reunión con los jóvenes de todo el país que mantuvo en su despacho el mismo viernes del encuentro de Gestar, y lo reiteró Zannini en el plenario: “El 9 de agosto prepara el terreno del 25 de octubre”.
El peronismo, en tanto, ya vive la transición en el cambio de la conducción. Nunca fue bicéfalo, tampoco lo será ahora.






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