La gobernadora de Catamarca desairó a Cristina y se fue con Sergio Massa

La gobernadora de Catamarca desairó a Cristina y se fue con Sergio Massa

Lucía Corpacci tomó anoche una de esas decisiones de las que es difícil volver. La gobernadora de Catamarca dejó solo al ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, para compartir con Sergio Massa un acto en la plaza central de la Capital, junto al vicegobernador Dalmacio Mera y el massista intendente de la capital provincial Raúl Jalil.

Randazzo había sido enviado de urgencia por la Casa Rosada a Catamarca, luego de que el viernes por la mañana se revelara que la gobernadora pensaba compartir la foto de la inauguración de los trabajos de renovación del centro de Catamarca, junto a Massa y Jalil.

El ministro del Interior y Transporte llegó al mediodía a la provincia -un día antes de lo previsto- para contener a la gobernadora con promesas de llevar a crear en su provincia el Belgrano cargas y construir una estación multimodal de transporte, entre otros anuncios.

Corpacci hace rato que viene hablando con Massa a través de su influyente subsecretario de Asuntos Municipales, Fidel Suárez. De hecho, avanzó en una propuesta de acuerdo para las elecciones de gobernador del 2015, que consiste en bajar el sello del Frente para la Victoria y el PJ y armar un nuevo frente con los massistas adentro, resolviendo las candidaturas en unas primarias, que todavía debe sancionar la Legislatura local.

Massa tiene pensado rechazar esa propuesta y juega de banca. Las encuestas lo dan primero lejos en Catamarca con 32 puntos, seguido por Julio Cobos con apenas 12 puntos. Son esos números los que presionan al máximo a Corpacci que quiere pelear su reelección y transita entre la obediencia a la Casa Rosada y las ganas de tener futuro político, en una provincia donde varios intendentes peronistas están a punto de dar el salto al Frente Renovador que ya dio Jalil, que mide bastante más que la gobernadora.

Anoche pareció sin embargo en dar un primer paso fuerte en dirección a Massa. Estaba junto a Randazzo en la Fiesta del Poncho -la más importante de la provincia- en el Predio Ferial de Valle Viejo, cuando le avisaron que el acto de Massa y Jalil en la vecina capital provincial estaba por comenzar.

Sin ponerse colorada le propuso al ministro y precandidato presidencial por el kirchnerismo sumarse juntos a esa actividad. Como era previsible, Randazzo lo rechazó de plano y Corpacci lo dejó plantado y corrió a sacarse la foto con Massa, convirtiéndose así en la primer gobernadora kirchnerista en atreverse a semejante osadía.

Cuando llegó a Catamarca, Randazzo había sido muy claro ante los medios: "El que no está con Cristina, no es peronista", afirmó tajante, en un mensaje con destino directo a la gobernadora.

Sin embargo, la advertencia no pareció atemorizar a Corpacci, que en su momento fue una de las gobernadoras más cercanas a Cristina, con quien compartió mandato en el Senado. De hecho, no fue el único gesto de toma de distancia. En el acto habló en primer lugar Jalil, luego ella y cerró Massa. Es decir, Corpacci asumió en los hechos el liderazgo político en su provincia, del diputado del Frente Renovador, que encantado le agradeció la "grandeza" de sumarse a la inauguración.

En su discurso, Corpacci nunca mencionó a Cristina ni al gobierno nacional, a quien Massa fustigó duramente durante toda su visita, acusándolo de por discriminar económicamente a Catamarca.

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