En su primer mensaje como jefe de Estado, De la Sota hará un llamado al consenso y la concordia a gremios, a la oposición, y al Gobierno de Cristina.
Mañana, el traslado contrarreloj a la sede del poder kirchnerista
-unas horas después tiene su propia ceremonia de traspaso de poder en Río Cuarto- es uno más entre los varios gestos que De la Sota viene haciendo para acercarse al fogón del kirchnerismo, movido por la necesidad pero no necesariamente por la adhesión.
Es que a De la Sota le urge llegar a un acuerdo político institucional con la Nación, que le lleve tranquilidad financiera para iniciar su tercera gestión. Sin embargo, aun si la Provincia tuviera un estado de bonanza que hoy no posee, el “cordobesismo” sin matices, como etapa superior del peronismo delasotista, sería difícil de sostener en el actual escenario nacional donde todos los caminos de poder político conducen a Cristina.
“De la Sota no se va diferenciar, no tiene voluntad confrontativa y su mensaje será claro en ese sentido”, indicó un informante de su entorno.
“El tema para De la Sota será Cristina”, afirman dirigentes K cordobeses que suelen pasear por la Casa Rosada. “De la Sota sigue teniendo contactos en el kirchnerismo, pero no necesariamente con la Presidenta”, resaltan.
Las fuentes delasotistas consultadas aguardan con aparente tranquilidad que CFK convoque al cordobés después del 10 de diciembre, en el marco de la ronda de diálogo que mantendría con los gobernadores. Además, aseguran que la presencia de Carlos Zannini y Julio De Vido en el Gabinete nacional es una buena señal para Córdoba, y que los cambios impulsados por la Presidenta en su Gabinete no ponen en riesgo el diálogo. “Son cambios obligados, lo cual indica que Cristina quiere tranquilidad y previsibilidad en su segundo mandato”, interpretan, y consideran que el designado jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, no jugará en contra. Pero por sobre todo, y contra los pronósticos de kirchneristas cordobeses, las principales expectativas están puestas en el diálogo directo entre Cristina y De la Sota. “La Presidenta va a priorizar el dialogo con De la Sota por sobre cualquier intermediación”, avizoran.
Hacia adentro y hacia afuera
En ese escenario, en su primer mensaje ante la Asamblea Legislativa, De la Sota lanzará un llamado a la unidad, al diálogo y a la conciliación, tanto hacia la ciudadanía, como hacia el Partido Justicialista y en relación con el Gobierno nacional.
Sus colaboradores marcan como señal de unidad la futura conformación del Gabinete ministerial, que tendrá representación de todos los sectores en las distintas áreas de gobierno (con excepción de la capitalina Olga Riutort, que no es considerada “dirigente provincial”). Además, no descartan el ingreso de kirchneristas al nuevo Gabinete provincial, lo que sumaría un nuevo gesto de acercamiento a Balcarce 50. “No está nada cerrado”, dijo, enigmático, un hombre del entorno cercano a De la Sota.
En el plano interno, el llamamiento a la concordia y al diálogo se dirigirá también a los gremios estatales en conflicto y a la oposición, a la vez que extenderà lazos con el futuro intendente, Ramón Mestre.







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