Luego de que el Jefe de Gobierno diera el viernes su apoyo a la Presidenta para "transcurrir un 2014 en paz y unidad", la Primer Mandataria reveló este sábado una charla de distendida que tuvo con el porteño.
El primer gesto de descongelamiento, se sabe, fue el viernes, cuando el alcalde aprovechó su discurso inaugural ante el viejo Concejo Deliberante y le dedicó un párrafo a Cristina: "De mi parte –le dijo–, la Presidenta puede contar con alguien que, a pesar de nuestras numerosas y públicas diferencias, va a trabajar para que este 2014 transcurra en paz social y con unidad." La devolución presidencial ocurrió este sábado desde la Asamblea Legislativa y sorprendió tanto a los diputados y senadores del macrismo como del kirchnerismo, que no pudieron ocultar sus rostros de sorpresa (y algunos, de enojo) cuando la mandataria les reveló un diálogo hasta entonces desconocido con Macri. "Me llamó él", aclaró y amplió: "Para desmitificar el 'ella no habla con nadie', ella habla con todos los que la llaman y coincidimos con lo que dijo (el secretario de Seguridad) Sergio Berni, que si el fiscal hubiera estado en el momento en que había diez o 20 personas, hubiera sido posible el desalojo sin hacer desastres", confió la mandataria en referencia a la toma de un predio de la Villa 20 de Lugano que estuvo a punto de terminar en un desalojo violento que ha sido nuevamente postergado. La ocupación comenzó la semana pasada, desembocó en el asesinato de un vecino, y por momentos revivió las peores escenas de la toma del Parque Indoamericano, la ocupación de tierras más grande que vivió la Ciudad hace tres años. A pesar de la sorpresa de los legisladores macristas por el llamado de su líder, un alto funcionario de Bolívar 1 contó que el llamado fue una decisión del propio Macri, "para hablar de los temas generales de la gestión y para ratificarle el mensaje que pronunció en la mañana del viernes, con la misma intención que tuvo el jueves cuando habló con el gobernador bonaerense Daniel Scioli". La devolución de la Casa Rosada, en pleno discurso presidencial, incluyó un amable reto de CFK a los militantes que colmaron el Congreso Nacional cuando empezaron a silbar la noticia del llamado telefónico: "No seamos tontos", los frenó la mandataria, y luego contó el detalle público de un diálogo que lleva meses y que implicará acuerdos comunes sobre transporte, en una agenda que arrancó con los permisos federales para la ampliación de la Autopista Illia y que continuará con la activación del Ente Tripartito de Transporte Metropolitano, la creación del primer Metrobus bonaerense en La Matanza y la inminente renovación del parque ferroviario, que será acompañada por una serie de bajo niveles que la comuna ya está preparando.




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