Esta medida comenzó a implementarse en julio de 2025 y se repite en 2026
Esta medida comenzó a implementarse en julio de 2025 y se repite en 2026
General Motors confirmó que mantendrá durante 2026 el esquema de paradas periódicas en su planta de Alvear, en la provincia de Santa Fe. La automotriz aseguró que continuará con la misma estrategia de ajuste aplicada en 2025, que contempla una semana de freno mensual y el pago del 75% del salario bruto durante esos períodos, mientras ya opera con cerca de la mitad del personal que supo tener.
LA NACION revisó los documentos que las firmas envían a la SEC para conocer su visión sobre la economía del país y la evolución de sus negocios
La planta de General Motors en Alvear, Santa Fe, enfrenta un nuevo revés. La compañía confirmó que interrumpirá su producción durante todo junio y que sumará una semana de suspensión mensual hasta diciembre, una medida que profundiza la crisis que afecta a la industria automotriz desde el año pasado.
Desde el gremio de mecánicos, SMATA, explicaron que la caída de producción afectó a los 600 trabajadores que quedaban en la General Motors, que cobrarán el 75% de su sueldo bruto mietras esten suspendidos. «No estamos tranquilos porque esto no es bueno. Con la devaluación de Brasil, les conviene producir allá», advirtieron.
Esta medida había sido advertida desde el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), que conduce Ricardo Pignanelli. La intención de la patronal era la de completar tres centenas de cesantías, luego de haber realizado en abril de 2024 unas 200, de las cuales 33 había sido despidos.
General Motors (GM), fabricante de la Chevrolet Tracker en General Alvear, Santa Fe, activó un plan de retiros voluntarios con el objetivo de desvincular a aproximadamente 300 trabajadores. La convocatoria está abierta hasta el 31 de enero y responde a una estimación de reducción del 50% en la producción para 2025 en comparación con el año anterior.
En abril, el consumo en hipermercados cayó 15,4, números que no se veían desde el estallido social de De La Rua. La UIA confirmó que la industria cayó 17,2 por ciento en marzo, muy por encima del industricidio del PRO y cerca del parate total por la COVID. Con la obra pública cerrada por el Gobierno, los tres sectores que explican la mayor parte del PBI se han desmoronado en tiempo récord. Fuertes disputas en las entidades empresarias por el apoyo que le dan a Milei mientras la economía se pulveriza.
En medio de la recesión, se siguen multiplicando las cesantías en industrias y comercios en lo que va del año.
Esa fábrica, que había reabierto en marzo luego de dos meses de estar parada, volvió a cerrar entre el 27 de marzo y el 14 de abril, y ahora paralizará su actividad nuevamente la semana que viene, entre el 22 y el 26 de abril.
La automotriz General Motors anunció que parará su producción por dos semanas. Lo adjudicó a los inconvenientes con el suministro de piezas de proveedores afectados con los pagos al exterior.
Las terminales argentinas reducirán turnos y continuarán con el aumento de la ociosidad de la capacidad instalada por el derrumbe del 25% en las ventas. No se esperan reducciones de personal, si es que la curva comienza a revertirse en la segunda parte del año.
Mientras el personal de la firma estadounidense continúa suspendido, hubo 130 retiros voluntarios y hay preocupación porque el Cruze ya no se fabrica en el país.
La empresa ofreció incrementos del 25% a los miembros del sindicato United Auto Workers, además de otros incentivos. La medida de fuerza ya lleva seis semanas de extensión y ha generado pérdidas multimillonarias a las compañías afectadas.