Capitanich se reunió, entre otros, con Gerardo Martínez, el gremialista denunciado por espionaje durante la última dictadura militar. Nuevas muestras de debilidad en la CGT kirchnerista
Ayer, en el marco de las reuniones que el Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, encabezó junto a distintos sectores sociales, el oficialismo apostó a mostrarse junto a “la runfla” sindical. Para ello, se le dio un lugar preponderante en la conferencia al Secretario General de la Uocra, Gerardo Martínez. "Hoy se inaugura una nueva etapa con sentido más pragmático de lo que ya se venía haciendo. El gobierno nacional está al tanto de los problemas e inquietudes de los trabajadores. El ejecutivo apuesta a la defensa del modelo productivo y de desarrollo social, así como transformar las ideas y propuestas en políticas de Estado", sostuvo el polémico gremialista.
Martínez es denunciado por decena de organismos de Derechos Humanos, que lo señalan como miembro del aparato de espionaje del batallón 601 durante la última dictadura militar. Según denuncian, se movía como infiltrado dentro del gremio de la construcción y denunciaba a los activistas sindicales que se oponían al régimen de facto. Asimismo, era integrante del Personal Civil de Inteligencia (PCI), y según la información que brindó el Ejército, prestó servicios a esa dependencia militar entre el 1 de marzo de 1982 y el 31 de diciembre de 1983. Cabe recordar que en una sentencia judicial, el juez federal Ariel Lijo consideró al batallón 601 como “un engranaje de relevancia para el accionar de la dictadura y la concreción de crímenes de lesa humanidad”.
Del encuentro participaron los ministros Axel Kicillof (Economía), Débora Giorgi (Industria), Florencio Randazzo (Interior y Transporte) y Carlos Casamiquela (Agricultura).
Gremialistas en caída libre
En la reunión de sindicalistas con el nuevo jefe de Gabinete Jorge Capitanich también estaba el titular de la CGT oficialista, Antonio Caló. En los últimos meses el metalúrgico ha visto eclosionar parte de su poder en la central sindical luego de que muchos de sus aliados decidieran apartarse ante el ahogo de las políticas estatales.
El último de los fugados fue el titular del gremio de Sanidad, Héctor Daer, mientras que la Fraternidad se ubicó en la vereda de enfrente del gobierno luego de que éste responsabilizó a los maquinistas de los constantes siniestros que ocurren en el sistema ferroviario argentino.
Del encuentro también participó el secretario de la CTA Kirchnerista, Hugo Yasky, quien ve a su gremio naufragar de derrota en derrota. De hecho, en los últimos comicios docente en Suteba su lista, “la celeste”, perdió las seccionales más importantes de la provincia a mano de la lista “multicolor”. De hecho, la sumatoria de los votos de los distritos donde se presentó más de una lista ubican a su armado político como el gran perdedor de la contienda.










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