Morales dijo que el consenso para la sesión de hoy se repetirá frente a otros temas en el Congreso; Aníbal Fernández pidió no dramatizar" y trató de restarle peso a una eventual derrota: "Puede haber coincidencia por las comisiones, pero hay sectores que no pueden juntarse ideológicamente"
Así, mientras desde el radicalismo dieron ya por ganada la disputa que se materializará en el debate de esta tarde y aseguraron que el consenso entre los bloques no kirchneristas trascenderá la discusión por las comisiones, desde el Gobierno pidieron "no dramatizar" la situación, en lo que pareció una admisión de que, tal como todo lo indica, el oficialismo perderá el control que tuvo sobre ambas cámaras en los últimos seis años.
"La nueva composición será la fiel expresión de que nadie tendrá el poder absoluto, no lo tendrá el Gobierno ni la oposición. Habrá que construir consenso en cada tema", planteó el jefe del bloque de la UCR, el jujeño Gerardo Morales.
A futuro. Enseguida, aludió a los próximos debates que se den en el Congreso y dio muestras de optimismo respecto de que la oposición pueda repetir la cohesión que mostrará esta tarde. "No sólo estamos de acuerdo en la sesión de hoy sino que vamos a impulsar un proyecto unificado de reforma del Indec, de coparticipación del impuesto al cheque y vamos a rechazar el decreto del Fondo del Bicentenario", enumeró en declaraciones a FM Millenium.
Hacia el final, volvió sobre el nuevo reparto de poder que podría quedar hoy cristalizado en la Cámara alta. "Lo que estamos buscando es que esta nueva composición y esta nueva realidad no le impida al Poder Ejecutivo el tratamiento de todos los temas, pero que sí todos los temas que están cajoneados y proyectos que ha presentado la oposición se puedan tratar. Ese es el gran cambio que va a haber", concluyó.
Por su parte, Aníbal Fernández aseguró: "Estamos seguros de que, con una muy buena parte del Congreso, estaremos de acuerdo y nos vamos a poner de acuerdo con los proyectos que propongamos. Yo soy muy optimista. No dramatizo".
Diferencias ideológicas. En la misma línea, buscó dar por tierra con la posibilidad de que el acuerdo entre 37 senadores del arco opositor (la mitad más uno del cuerpo) se dé cuando en el Senado se discutan proyectos de ley. "Pueden haber acordado para pensar en función de las comisiones, pero después, estoy convencido de que determinados sectores no se pueden juntar ideológicamente con otros sectores por determinados proyectos", aseguró.
Hasta el inicio mismo de la crucial sesión, los senadores aprovecharán cada minuto para ajustar los detalles de un debate que será determinante para la distribución del poder en Cámara alta para los próximos dos años, los dos últimos de la gestión de Cristina Kirchner.
Salvo un imprevisto de último minuto, el kirchnerismo perderá hoy el control de las 25 comisiones permanentes del Senado, y también de varias bicamerales, a manos de una coalición de 37 legisladores no oficialistas. Así, ese sector pasará a tener la llave para el funcionamiento de una cámara que la Casa Rosada pretendía usar como bastión de resistencia, ante el avance de la oposición en la Cámara de Diputados.
Pendiente. Mientras llega la hora de la sesión, programada para las 15, los jefes de todos los bloques retomarán la reunión de Labor Parlamentaria que ayer pasó a un cuarto intermedio. La oposición pretende llegar al recinto con la discusión sobre las autoridades de la Cámara alta ya resuelta.
Ocurre que el PJ disidente pretende quedarse con la presidencia provisional del cuerpo, un puesto fundamental por ser el segundo escalón en la línea sucesoria presidencial en caso de acefalía, que hoy ocupa el kirchnerista bonaerense José Pampuro. El PJ quiere imponer en ese lugar al salteño Juan Carlos Romero o, en su defecto, quedarse con la vicepresidencia primera del cuerpo, que está reservada para el radical Juan Carlos Marino (La Pampa). La UCR, en cambio, es partidaria de respetar la tradición parlamentaria y, por lo tanto, apoyaría la continuidad de Pampuro.
Una vez terminada la reunión de labor, se espera que, tanto oficialistas como opositores, se reúnan con sus respectivos compañeros de bloque para terminar de delinear la estrategia con la que bajarán al recinto.
Todo indica que si no hay consenso previo, el nuevo esquema de las comisiones se dirimirá por los votos. En ese caso, la propuesta kirchnerista será reclamar la mayoría, es decir, ocho miembros, en las comisiones de gestión, consideradas clave. Se trata de las de Presupuesto y Hacienda, de Asuntos Constitucionales, de Acuerdos, de Defensa y de Relaciones Exteriores.
La sesión preparatoria comenzará con la jura de la cordobesa Norma Morandini (Frente Cívico y Social) en su banca, que quedó postergada el 10 de diciembre pasado debido a que estaba de viaje por el exterior.





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