Funcionario vinculado a Lázaro Báez tiene campos en Formosa

Funcionario vinculado a Lázaro Báez tiene campos en Formosa

El nombre de Sandro Férgola causa temor entre los empleados de la Dirección Nacional de Vialidad, muchos prefieren callar porque saben que fue el funcionario más poderoso. Se llama Sandro Férgola y fue nombrado por Julio De Vido en la Dirección Nacional de Vialidad hasta 2010. Ahora es un próspero empresario con campos en Córdoba, San Luis y Formosa, y vive en el country más exclusivo de la capital cordobesa.

El nombre de Sandro Férgola causa temor entre los empleados de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV): muchos prefieren callar porque saben que fue el funcionario más poderoso en ese organismo mientras el grupo de Lázaro Báez obtenía la mayor parte de las licitaciones. En los papeles, Férgola era quien debía controlar que el empresario que alquila las casas y hoteles de la familia Kirchner hiciera bien su trabajo y cobrara un valor justo por ello. La historia demuestra que nada de eso sucedió. Mientras Lázaro sigue entre rejas, Férgola es ahora un próspero empresario con campos en Córdoba, Formosa y San Luis, que además vive en el country más exclusivo de Córdoba.Férgola es un ingeniero de 51 años que una década atrás vivía y trabajaba en Río Gallegos. Por decreto 838 del 2005 fue designado por Néstor Kirchner y su ex ministro Julio De Vido como gerente de Obras y Servicios Viales de la DNV. Luego, por decreto 127/08, fue ascendido a sub-administrador del organismo, un cargo que conservó hasta julio de 2010. Ese lustro de la administración K es coincidente con el veloz crecimiento del grupo Báez. Según fuentes oficiales, Férgola tuvo mucho que ver, pues era quien estaba del otro lado del escritorio cuando se decidía el reparto de cada obra de rutas o caminos.

Una investigación realizada por Clarín permite exponer el meteórico enriquecimiento de este cordobés que, como Ricardo Jaime, marchó a trabajar en los noventa al sur con una mano atrás y otra delante. Su padre, Alejandro Santiago Férgola, era dueño de un pequeño campo de 360 hectáreas en Capilla de Sitón, ubicado a unos 30 kilómetros de la Ruta 17, en cercanías de Jesús María. Pero ni siquiera lo trabajaba, ya que lo alquilaba a la familia cordobesa Celiz Gigena. “Era un hombre sencillo y muy responsable, de bajo perfil”, lo definió alguien que lo conoció. Sandro, el hijo, comenzó a manejar el negocio familiar ni bien asumió en la DNV y también hizo un culto del bajo perfil: casi no participaba en actos públicos ni permitía que le sacaran fotografías.

Todavía vivía en Rio Gallegos en mayo de 2006, cuando Férgola y su esposa, María Elizabeth Velasco, adquirieron una empresa llamada Floating Homes SA, a la que poco tiempo después luego le cambiaron el nombre: la rebautizaron con el nombre del campo familiar, “El Tercio SA”. Tenía entonces un magro capital social de 12 mil pesos, que fue incrementado a 1 millón de pesos recién en octubre de 2011, ya con el ingeniero fuera de la función pública.

Sus campos en Formosa y otras provincias

Actualmente El Tercio SA, según consta en diferentes organismos, es propietaria de por lo menos seis establecimientos agropecuarios que cubren varias miles de hectáreas. Dos en su Córdoba natal: El Tercio (Totoral) y 11 Hermanos (Río Primero). Otros dos en Formosa: Racca y La Colorada (entre Pirané y Palo Santo). Y finalmente dos más en San Luis: El Silencio y Bajo El Durazno (Departamento Belgrano). En territorio puntano el matrimonio podría poseer además otro campo más cerca de Merlo, en el paraje Alto Bajo y El Espinillo (Departamento Junín), ya que se pidió permiso ambiental para construir allí una perforación de agua.

Los negocios que emprendió el ex hombre fuerte de Vialidad se diversificaron notablemente en los últimos años. En Formosa y San Luis, El Tercio SA hace ganadería y es propietaria de unos 3.500 bovinos. Pero además tiene una cabaña de toros Brangus y un aserraderos de maderas nativas. En 2011 la firma fue habilitada además para dedicarse también a las actividades de construcción y compró decenas de camiones y maquinaria agrícola y vial. En octubre de 2013 absorbió a otra firma llamada Construcciones Mendoza SA, que entonces tenía una valuación de casi 5 millones de pesos.

La empresa pertenecía a Eduardo Roca, un abogado mendocino, hoy jubilado, que integra numerosas sociedades. En una de ellas, llamada Patagonian Financial Services SA, Roca incluso resulta ser socio de Ernesto Clarens, un financista clave en la Ruta del dinero K por sus múltiples vínculos con los Kirchner y con Lázaro Báez.

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