Fuerte reclamo de Schiaretti al Gobierno

Pidió una solución urgente para una deuda que, según él, tiene la Nación con Córdoba
En medio de la tensión entre el gobierno de Cristina Kirchner y el peronismo de Córdoba tras las elecciones distritales del domingo pasado, el gobernador de esa provincia, Juan Schiaretti, hizo ayer un duro reclamo a la Nación por una deuda de 1100 millones de pesos por obras viales, viviendas y pago de jubilaciones.

Schiaretti redobló la apuesta justo cuando el candidato a vicepresidente y ministro de Economía, Amado Boudou, se encontraba haciendo campaña en Córdoba.

El gobernador saliente dijo a la televisión cordobesa que había que preguntarle por la deuda a Boudou, que estaba en la provincia. Y señaló que el ministro no respondió a dos cartas del 22 de julio y el 3 de este mes.

Schiaretti le reclamó una reunión urgente a Boudou y dijo que la provincia se reserva, en caso de no obtenerla, el derecho de plantear una demanda judicial.

"En este momento Córdoba les paga a los jubilados con fondos propios de la provincia. Pero esa situación no aguanta mucho más. Se está raspando la olla y no hay más fondos", dijo una fuente cercana a Schiaretti. La preocupación de la provincia consiste el efecto social que podría deparar la falta de pago a jubilados.

La deuda a la Caja de Jubilaciones provincial es de siete cuotas de 80 millones de pesos cada una por cuando la Nación dejó de girar fondos desde enero último, según el gobierno cordobés. Ese monto totaliza unos 560 millones. Además, Schiaretti reclama otro tanto por obras viales y por viviendas. Los voceros de Boudou no respondieron a las consultas de La Nacion.

La provincia había hecho en el pasado una demanda ante la Corte Suprema, de la que desistió hace dos años tras una negociación con la Nación. De ese acuerdo surgió el pago por cuotas que el Gobierno le haría a la provincia. Por eso, al interrumpirse los pagos, Schiaretti amenaza con volver a la Justicia.

El distanciamiento entre el Gobierno y Schiaretti se profundizó el domingo pasado. En las elecciones de gobernador triunfó el candidato justicialista José Manuel de la Sota, aliado de Schiaretti, pero de inmediato tomó distancia del Gobierno y fundó "el cordobesismo". Incluso se rehusó a darle apoyo a Cristina Kirchner para las primarias de pasado mañana y dio libertad de acción para votar a otros peronistas, como Eduardo Duhalde o Alberto Rodríguez Saá. Además, mantuvo en pie a la lista de candidatos a diputados nacionales del PJ que encabeza Carlos Caserio, que competirá con la del Frente para la Victoria.

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